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sábado, 7 de abril de 2012

El secreto de la formación de los cristales de yeso

Unos investigadores de Granada descubren un proceso natural que genera el mineral de las escayolas


Ciencia básica, potenciales aplicaciones industriales de amplio alcance, pistas sobre los minerales en Marte y belleza se aúnan en un descubrimiento de un equipo de investigación de Granada acerca del proceso de cristalización del yeso. Para rematar el éxito, la prestigiosa revista Science no sólo presenta el trabajo, sino que le dedica su portada esta semana, con una impactante fotografía de los cristales de yeso vistos al microscopio. La bassanita es el polvo blanco que, con agua, se usa tanto para inmovilizar una fractura ósea como para hacer una moldura o para enlucir una pared, por citar solo algunos de los centenares de usos de este material. Y lo que estos investigadores han descubierto es que se forman de forma natural partículas de bassanita, sin necesidad del proceso de deshidratación industrial habitual. 
Cristales gigantes en la mina de Naica

“Este estudio revela cómo el proceso de formación de un mineral natural puede tener importantes consecuencias económicas para nuestra vida diaria. Pero también nos habla de cómo la naturaleza puede hacer bellos enormes cristales como los de las cuevas de Naica, en México, y la geoda de Pulpí, en Almería, o incluso el yeso y la bassanita recientemente documentada en Marte”, comenta Juan Manuel García Ruiz, director del Laboratorio de Estudios Cristalográficos (CSIC-Universidad de Granada), que lidera la investigación, en la que también participan expertos de la Universidad de Leeds (Reino Unido).

De la magnitud de las posibles aplicaciones que abre el hallazgo basta un indicador: cada año se producen en el mundo cien millones de toneladas de bassanita para hacer escayola a partir del yeso extraído de las canteras. Sin olvidar las incrustaciones de ese mineral que se acumulan en las cañerías de casa o de instalaciones industriales. “Nuestro estudio muestra una nueva forma, barata y a baja temperatura, de fabricar bassanita, aunque hasta solo hemos logrado mantenerla estable durante menos de una hora”, señala el investigador del instituto de Granada Alexander van Driessche y primer firmante del artículo en Science.
 
La bassanita es el mineral que se conoce vulgarmente como yeso cocido, ese polvo blanco que, cuando se mezcla con agua, libera calor y se endurece al secar, formando la típica escayola. Para producir esa bassanita se calienta hasta 150 grados centígrados el yeso extraído de las canteras, deshidratándolo. Cuando se mezcla ese polvo blanco con agua fragua desprendiendo en la reacción y se endurece. Pero es posible encontrar una vía más barata de producción, evitando esa fase costosa de calentamiento, dicen los investigadores de Granada.
Cristales en forma de agujas de yeso
 
“El yeso de cantera es sulfato cálcico con dos moléculas de agua, y de eso están hechos también los grandes cristales de las cuevas de Naica”, explica García Ruíz. “Lo que hemos visto en nuestros experimentos con microscopía electrónica es que, cuando ese yeso mineral cristaliza de forma natural, a temperatura ambiente, se forma bassanita espontáneamente, en los primeros minutos, sin que sea necesario la ruta normal, la del calentamiento a 150 grados centígrados”, continúa. Eso si, advierte, transcurridos unos 40 minutos esa bassanita se transforma otra vez en yeso de cantera de forma natural. La cuestión, añade, es buscar algún tipo de aditivo que alargue ese tiempo en que el yeso de cantera está en forma de bassanita, lo que supondría una muy interesante alternativa para la producción industrial. Parte de los experimentos de microscopía electrónica se han realizado en la Universidad de Leeds, recalca el científico español.
 
Otro problema práctico que tal vez pueda abordarse con este descubrimiento es el de las costras de yeso (sulfato cálcico) en las cañerías, porque la solución está en evitar que se formen, y eso tiene mucho que ver con el proceso inicial de cristalización.
 
En cristalografía, explica García Ruíz, uno de los temas candentes de investigación es la llamada nucleación, es decir, cómo se empieza a formar un cristal. Y se están descubriendo cosas raras, como ésta del yeso, añade. Por ello, la investigación de la bassanita se enmarca en el proyecto de estudio de Naica, cuyo objetivo es entender la formación de esos enormes cristales, algunos de 10 metros de longitud.

Y por último el planeta rojo: “Se ha encontrado mucho yeso, pero también mucha bassanita en Marte, y en la Tierra es difícil que se forme de manera natural esa última”, explica García Ruíz. “Pero si tienes en Marte una atmósfera (con poca agua) capaz de estabilizar esta basanita… puede ser una explicación”.
Cristales de yeso vistos al microscopio; imagen elegida para la portada de la revista 'Science'

viernes, 6 de abril de 2012

El ‘fangueado’ de la paja del arroz favorece la biodiversidad en L'Albufera

Un estudio indica que hay mayor riqueza faunística en la tierra removida tras la siega

La gestión de la paja del arroz que cubre los campos del parque de L’Albufera tras la siega es un problema para el que los agricultores y las Administraciones buscan desde hace tiempo una solución. Descartada la quema del rastrojo tras prohibirlo la Unión Europea, se ha ensayado la retirada de los campos, que resulta cara, y también el fangueado para integrar los restos al terreno húmedo, pero los agricultores objetan que expone el suelo a la erosión. La paja, así, acaba podrida y ensucia parte del agua del lago de L’Albufera.

Dada la estrecha vinculación del cultivo del arroz con el paisaje y la biodiversidad de los humedales, el problema también es objeto de investigaciones científicas. Un estudio debatido la semana pasada en unas jornadas técnicas en la Universidad Politécnica de Valencia analiza cómo afecta la gestión del arrozal a los macroinvertebrados acuáticos, que están en la base de la cadena trófica, son alimento importante de las aves del parque y un indicador esencial de la salud de un ecosistema.

Según la investigación realizada por el entomólogo Juan Rueda, del departamento de Ecología de la Universitat de València, la mayor riqueza de invertebrados se da en las tierras fangueadas. Rueda extrae los datos de muestras tomadas en cuatro parcelas del Tancat de l’Estell del parque en las que se aplicaron diferentes tipos de gestión de la paja. En la tierra en la que se abandona o quema la paja, la riqueza faunística es inferior a la que se halla en la fangueada o roturada, donde hay mejor alimento para las aves.

Abandonar o quemar el rastrojo favorece, además, la aparición de las tarrantelles, esos mosquitos que no pican pero son muy molestos. Su población crece “exponencialmente” en esas parcelas frente a las que se trabajan tras la siega, indica el estudio.

Calidad del agua

Otra de las conclusiones es que el ciclo hidrológico de inundación y secado de los arrozales es “inverso” al comportamiento natural de las lluvias, lo que incide negativamente en el ciclo vital de algunos invertebrados. Así, el secado de los campos en febrero provoca la muerte de millones de libélulas que no llegan a adultas, lo que resta un “sustento importante” a las aves.

Rueda constata también la necesidad de aportar agua de calidad a los humedales. Sus análisis revelan que la calidad empeora de norte a sur, de Pinedo a Pego, que registra los mejores resultados en diversidad de macroinvertebrados.
Fuente:
http://www.upv.es/


jueves, 5 de abril de 2012

El delfín de Maui, el más pequeño de la especie, al borde de la extinción

Las claves de este delfín:
  • WWF denuncia que solo quedan 100 ejemplares gravemente amenazados
  • Su depredador natural es el tiburón, pero su mayor enemigo es el ser humano
  • Viven en la Isla Norte de Nueva Zelanda, su único hábitat natural en la Tierra
Los últimos cien delfines de Maui, los más pequeños de esta especie marina, están a punto de morir por la actividad pesquera en la Isla Norte de Nueva Zelanda, su único hábitat natural en la Tierra, según denuncia el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Estos delfines, llamados por los maoríes Tutumairekurai (moradores del mar), están considerados como 'raros' por los expertos a causa de su escasa población y su reducido tamaño, el más pequeño dentro de la familia de los delfines marinos.

Los cetáceos llegan a medir 1,4 metros de longitud, tienen una aleta redondeada, su hocico es corto y presenta marcas similares a las de los osos panda, como si fueran una máscara negra.
Su esperanza de vida es de veinte años y alcanzan la madurez sexual a partir de los siete. Pero los nacimiento se producen de dos a cuatro años, un factor que dificulta su repoblación para evitar la extinción.

El hombre, su principal amenaza

Aunque su depredador natural es el tiburón, el mayor enemigo del delfín de Maui es el ser humano, que casi ha acabado con su población por la pesca, la minería, el desarrollo costero, la contaminación y el cambio climático, entre otros factores, como los productos químicos y los metales pesados vertidos al mar.

Pero la principal causa de muerte son las redes de los pescadores en las que los animales se quedan atrapados sin poder emeger a la superficie para respirar.

La principal causa de muerte son las redes de los pescadores en las que quedan atrapados

Además, las crías del delfín de Maui, al nacer, tienen el tamaño de un gato, y mueren por los golpes causados por las hélices de los barcos que circulan por la zona.

Por estos motivos, WWF sugiere que se retiren las redes de pesca del hábitat de los delfines, aunque los ecologistas enfatizan que no exigen a los pescadores que cesen su actividad sino que modifiquen sus métodos de faenar.

El Cephalorhynchus hectori maui está incluido en la Lista Roja de la UICN de especies en peligro crítico de extinción y se calcula que podrían desaparecer en unas pocas décadas si no de adoptan medidas urgentes.
Más información:
ENLACES EN LA NOTICIA

36ª edición del Ciclo Internacional de Cine Submarino (San Sebastian - País Vasco)

Más de 40 películas grabadas en distintos mares del mundo se proyectarán en la 36ª edición del Ciclo Internacional de Cine Submarino de San Sebastián, que se celebrará del 10 al 14 de abril próximos, y prestará especial atención a los tiburones.

El director de la muestra, Nano Cordovilla, acompañado por su antecesor en el cargo, Francisco Pizarro, y el presidente del Aquarium y de la Fundación Oceanográfica de Gipuzkoa, Vicente Zaragüeta, presentaron ayer en una rueda de prensa las novedades de esta edición, que cuenta con el “programa más amplio, variado y completo” de su historia, señalaron, según informa Efe.

Tiburones, mantas, serpientes, medusas, tortugas, leones marinos, ballenas o pingüinos comparten protagonismo en este ciclo, que incluye el estreno mundial de Thailandia, un recorrido de 53 minutos por el recóndito mar de Andaman en el que habita el inusual pez pipa fantasma. Además de los largometrajes, Cordovilla destacó “todas las sorpresas” que encierran los cortos que se proyectarán en esta ocasión, entre ellos La caja de bombones u Oceans emotions, en la que se recita un poema bajo el agua.

Una canción interpretada en los fondos marinos, un delfín juguetón que pide que se le toque o un baño entre millones de inofensivas medusas centran otros de los cortos entre los que, según Cordovilla, hay cintas “para no perderse”.

El extremo oriental de Africa, América Central y el archipiélago de Fiji son algunos de los lugares en los que se desarrollan estos rodajes, aunque también hay imágenes grabadas a sólo tres millas del puerto de Bermeo, donde puede verse a una ballena en un oasis de vida submarina.

Este ciclo, que sumará varias proyecciones en horario de mañana y tarde en la Sala Kutxa de la calle Andia, incluirá por primera vez este año el pase diario de una cinta en euskera.
Más información:
http://www.ciclo.subacuaticasrealsociedad.com/
Descárgate la programación de cine en:
http://www.ciclo.subacuaticasrealsociedad.com/images/stories/ciclo-2012/programa%2036%20Ciclo%202012.pdf

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Cuánto cuesta dañar el océano?

El deterioro por el cambio climático puede alcanzar un coste del el 0,37% del PIB mundial


El cambio climático podría provocar una reducción del valor económico del océano equivalente al 0,37% del PIB mundial en 2100 (0,25% en 2050) si no se controlan las emisiones de gases de efecto invernadero y la temperatura media del planeta sube hasta cuatro grados. Si se controlan y el calentamiento es solo de 2,2 grados, la reducción del valor económico del océano supondrá el 0,11% del PIB en 2100 (0,06% en 2050).

Son las conclusiones del estudio Valorar el océano, realizado por expertos y coordinado por el Instituto Ambiental de Estocolmo. Pero el cambio climático no es una amenaza única, sino que convergen sobre el océano múltiples factores de estrés, entre los cuales destacan, según estos especialistas: la acidificación, el calentamiento del agua, la hipoxia, el aumento del nivel del mar, la contaminación y la sobreexplotación de recursos.

El estudio, explica el instituto sueco, supone “un innovador análisis sobre la economía del océano diseñado para cuantificar los costes de la degradación de este entorno, que a menudo no aparecen en los análisis de coste beneficio que sirven de guía para la promulgación de políticas”. Los cálculos se han hecho evaluando los costes a os largo de los próximos 50 y 100 años en cinco categorías de pérdida de valor del océano: pesca, turismo, aumento del nivel del mar, tormentas y capacidad de absorción de carbono.

“El océano afronta una multitud de amenazas interconectadas que no tiene precedentes en la historia de la humanidad”, escriben los expertos en el resumen ejecutivo de estudio, que se dará a conocer íntegro dentro de unos meses.

Más del 40% de los ecosistemas marinos están ya afrontando simultáneamente más de uno de los seis factores de estrés considerados en el estudio:

Acidificación. Los mares y la atmósfera intercambian gases a través de la superficie del mar y en los últimos 200 años los océanos han absorbido entre el 25% y el 30% de las emisiones de CO2 acumuladas globales.

Este proceso en parte enmascara el cambio climático, pero perturba el sistema oceánico generando el efecto denominado de acidificación, con preocupantes consecuencias en la química marina para los organismos que viven de ese hábitat. El PH medio del océano ha descendido un 30% desde el inicio de la revolución industrial hasta ahora y, si las emisiones siguen creciendo como hasta ahora, el PH habrá caído entre el 150% y el 200% hacia 2100. Esta cambio es unas diez veces más rápido que cualquier alteración registrada en los últimos 65 millones de años.

Calentamiento. El océano ha absorbido el 80% del calor añadido al sistema climático en los últimos 200 años, provocando un aumento de la temperatura en la superficie, lo que tiene un impacto en los ecosistemas marinos, los recursos y las poblaciones costeras.

Hipoxia. En el último medio siglo se ha venido observando una alarmante tendencia a la disminución de las concentraciones de oxígeno tanto en las zonas costeras como mar adentro. Se han identificado ya unas 500 zonas muertas por hipoxia en el océano global donde la reducida aportación de oxígeno disuelto en el agua impide el crecimiento y la reproducción de organismos.

Subida del nivel del mar. El nivel medio del mar ha subido ya unos 25 centímetros desde 1800 y el ritmo se está acelerando. El nivel sube aproximadamente 1,8 milímetros por año en las últimas cinco décadas, pero fue ya de 2,5 milímetros anuales en el período 2003-1007. La elevación de las aguas oceánicas se debe a la fusión de glaciares y de los casquetes polares, pérdida de hielo de las mayores capas heladas de Groenlandia y de la Antártida, la expansión térmica del agua al calentarse y cambios en el almacenamiento terrestre. Es difícil proyectar cuál será la subida del nivel del mar acumulada a finales de este siglo, pero los modelos indican que puede estar entre 0,20 y dos metros.

Contaminación. Tóxicos químicos, residuos sólidos, nutrientes y sedimentos generados en la actividad humana (como agricultura, deforestación, vertido de aguas residuales, restos de la acuicultura, etcétera), radiactividad, vertidos de petróleo y basura como las redes de pesca abandonadas o los plásticos son los principales contaminantes oceánicos. Además, hay una contaminación biológica, es decir, la expansión de especies invasoras. Los efectos de la combinación de unos con otros prácticamente se desconocen, pero se sabe que, entre ostras consecuencias, pueden influir negativamente en la capacidad de adaptación de muchas especies al calentamiento.

Sobreexplotación de recursos marinos. Según la ONU, el pescado aporta el 20% del consumo de proteínas animales para 1.500 millones de personas y el 15% para unos 3.000 millones. En zonas costeras este porcentaje puede llegar al 90%. El valor económico global de la pesca asciende a unos 200.000 millones de euros al año, con la mayor parte de los pescadores y acuicultores concentrados en Asia (85,5%) seguida de África (9,3%). La FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura, de Naciones Unidas) estima que el 85% de las reservas pesqueras están explotadas al máximo, sobreexplotadas, agotadas o recuperándose del agotamiento.

“El océano es el eje de nuestro sistema de vida. Cubre el 70% de la superficie de nuestro planeta y genera el oxígeno que respiramos cada segundo; ha amortiguado el golpe del cambio climático absorbiendo el 25-30% de todas las emisiones de origen antropogénico y el 80% del calor añadido al sistema global, regula nuestra meteorología y proporciona alimento para miles de millones de personas. El océano no tiene precio”, escriben los científicos del Instituto de Estocolmo.
Fuente y más información:
http://www.sei-international.org/

martes, 3 de abril de 2012

Bionatura Andalucía, Feria de Cultura Ecológica y Vida Saludable

BIONATURA ANDALUCÍA (del 18 al 20 de Mayo en FERMASA) Feria de Muestras de Armilla, Granada

Bionatura Andalucía, la I Feria de Cultura Ecológica y vida saludable, es una feria de productos de alimentación ecológica, acompañado de otros sectores que nos ayudarán a llevar una vida más sana como son materiales para la bioconstrucción, muebles saludables, tejido y calzado ecológico, energías renovables, terapias y medicinas complementarias, reciclaje, medio ambiente, turismo rural y cosmética ecológica

En esta muestra, los profesionales tienen la oportunidad de conocer directamente a distribuidores y operadores del sector, los visitantes podrán comprar artículos ecológicos, degustar platos tradicionales, conocer y poner en práctica terapias naturales, etc y para las empresas es el lugar idóneo para ofrecer y atender a sus clientes así como recibir a otros nuevos.

Desde FERMASA se inicia este nuevo proyecto vinculado a la cultura ecológica y vida saludable como verdadero impulso para la divulgación y conocimiento de estos productos, incentivar de un consumo más responsable y respetuoso para el medio y hacer de nuestro mundo un lugar más agradable y limpio para vivir dignamente.

La zona de exposición se potenciará con un intenso programa de actividades/talleres y jornadas que atraerán a incondicionales y a visitantes de todas las edades.
Fuente:

Quien contamina, paga (también al volar)

Cuantos más eludan colaborar, más difícil será para los que sí lo hacen

¿Por qué tanto alboroto en torno a las emisiones de gases de efecto invernadero del sector aéreo? ¿Por qué ha adoptado Europa su propia normativa para reducir las emisiones del sector aéreo? Y, ¿por qué un sector internacional no se rige por normas internacionales?

Estas preguntas están justificadas y es importante responder a ellas. Desde 1997, la Unión Europea (UE) no ha cejado en su empeño por alcanzar un acuerdo internacional para reducir las emisiones contaminantes del sector. Nadie puede dudar de que esta sería la mejor solución para un sector tan marcadamente internacional. Los aviones atraviesan fronteras y el sector de la aviación es un mercado altamente competitivo a escala internacional.

El periódico Financial Times publicó no hace mucho un resumen de los esfuerzos baldíos realizados durante los últimos 15 años para alcanzar tal acuerdo. No obstante, los países del mundo sí acordaron, ya en 2001, que el comercio de derechos de emisión de CO2 podría ser algo positivo también para la aviación internacional. Después de tres años más de negociaciones infructuosas con vistas a una solución internacional, los países de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) llegaron en 2004 a la conclusión de que el planteamiento más prometedor sería que los países y regiones incluyeran el transporte aéreo en sus regímenes de comercio de derechos de emisión de CO2, de existir, con el asesoramiento de la OACI.

A consecuencia de ello, la Comisión presentó en 2006 una propuesta de inclusión del transporte aéreo en el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE. Esto ocurrió antes de mi nombramiento como comisaria, pero recuerdo que todos los Gobiernos de los Estados miembros estaban decididamente a favor de la propuesta en 2008. Solo Chipre tenía dudas y se abstuvo. También la inmensa mayoría del Parlamento Europeo era partidaria de esta solución.

Así pues, la normativa se adoptó y entró en vigor el 1 de enero de este año. Es importante conocer el contexto para entender las reacciones actuales. Fuera de Europa, muchos países intentan sembrar dudas sobre la legitimidad de nuestra decisión, aunque el Tribunal de Justicia Europeo rechazó todas las denuncias al respecto el pasado diciembre. Y muchos de quienes no habían contribuido demasiado, por decirlo suavemente, a la búsqueda de un acuerdo mundial, se han convertido ahora en defensores acérrimos del acuerdo.

Nadie desea más que Europa un acuerdo global y ambicioso para reducir las emisiones de CO2 del sector aéreo; y esta es la razón por la que no escatimamos nuestros esfuerzos por hacer avanzar las negociaciones en la OACI. Sin embargo, un acuerdo solo será posible si cambian de opinión algunos países que se han opuesto al mismo hasta ahora. No basta con decir que hace falta un acuerdo.

Si preguntáramos a los pasajeros de avión si el principio de “quien contamina, paga” debe aplicarse también al tráfico aéreo, creo que la mayoría contestaría que sí sin dudarlo. Y no saquemos las cosas de quicio. En este debate, el sector del transporte aéreo da a entender a veces que hablamos de enormes sumas de dinero por billete. Nuestros cálculos indican que un vuelo de Pekín a Fráncfort, por ejemplo, costaría unos dos euros más por pasajero. Para un trayecto de Nueva York a Londres, el importe sería aún menor. En otras palabras, se trata de sumas inferiores, muy inferiores al precio de un café en el aeropuerto, por no hablar de lo que cuesta reservar un asiento concreto en línea o llevar unos cuantos kilos más de equipaje. Importa no perder el sentido de la medida, sobre todo cuando China amenaza con cancelar pedidos a Europa si no derogamos esta norma. Naturalmente, Europa no puede ceder a estas amenazas y, además, el coste de los derechos de emisión para las compañías aéreas chinas se estima en unos 1,9 millones de euros al año, una cantidad demasiado pequeña como para embarcarse en una guerra comercial.

En nuestros días, ya no resulta posible ceder ante la amenaza de represalias porque se tenga que pagar un precio módico por la contaminación provocada por los viajes en avión, mientras que nadie se queja por tener que hacerlo por sacar billetes electrónicos, llevar más equipaje o reservar un asiento.

Otros sectores europeos ya contribuyen a la reducción de sus emisiones contaminantes. Cuantos más eludan colaborar, más difícil será para los que sí lo hacen. Estoy convencida de que la mayoría de pasajeros de avión están de acuerdo en que es razonable exigir también la contribución del sector aéreo.

Este es el quid de la cuestión.

Autora:
Connie Hedegaard es comisaria europea de Acción por el Clima

lunes, 2 de abril de 2012

El Guadiana reabre los ojos

Pese a la sequía, el agua subterránea se asoma al cauce seco del río 28 años después

La mejora del acuífero por lluvias pasadas da esperanza a un ecosistema único


Parece un simple charco, un charco grande en mitad de un campo de cebada. A cualquiera que pase por la carretera de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) a Daimiel sin conocer la apasionante y triste historia de La Mancha Húmeda no le parecerá más que eso. Apenas le llamará la atención. Sin embargo, ese charco es la prueba de la espectacular recuperación del acuífero del alto Guadiana por las lluvias de los dos últimos años. Ese charco es un nuevo ojo del Guadiana, el primero desde que, en 1984, el agua dejó de manar tras décadas de sobreexplotación. Puede que no dure más que unos meses, y es más que probable que el agua no llegue a correr cauce abajo, pero da esperanza de recuperar un ecosistema único y castigado durante más de medio siglo.


En diciembre pasado, Alfonso Queipo de Llano, observó con asombro cómo en el campo de cebada que su familia tiene en el cauce del Guadiana surgía agua. “Pensamos que podía estar roto nuestro pozo o que teníamos un problema en la bomba”, cuenta. Sin embargo, y a pesar de la falta de lluvias, el charco fue creciendo. Él es dueño del Molino de Zuacorta, una de las decenas de instalaciones usadas durante siglos gracias a los caudalosos ríos de la zona, y que ahora se asoman a un paisaje polvoriento. Queipo de Llano cuenta que hace 35 años su suegro, quien compró la tierra, sí “hablaba de que en la tierra había humedad”.

El charco de sus tierras no es un caso único. A dos kilómetros, al Este, en el paraje conocido como El Rincón, han aparecido otros encharcamientos, aunque más pequeños. ¿Sería posible que todos ellos fuesen ojos del Guadiana? ¿De esos de los que hablan los libros de texto y que dejaron de manar en los ochenta? Un ojo, o un ojillo, es cualquier lugar en el que rebosa el acuífero 23 (la enorme bolsa de agua bajo Ciudad Real), no es un punto concreto.

En enero, Miguel Mejías, responsable de Hidrogeología del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), recibió otra sorprendente llamada desde el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, a solo unos kilómetros. Querían que fuera a ver el sorprendente charco. “El año anterior hubo algunos afloramientos de agua cauce abajo, pero concluimos que era de la escorrentía de las abundantes lluvias. Esta vez no era posible, porque no ha llovido”, explica Mejías en su despacho en Madrid. Mejías concluyó el pasado 3 de febrero un informe para la Confederación Hidrográfica del Guadiana que constata “la aparición de estos nuevos ojos en zonas que probablemente no fueron las últimas en desecarse a mediados de los ochenta”. Él, que lleva 15 años estudiando la zona, se sincera: “Pensé que yo me iba a jubilar sin verlo”.

Lo que ha ocurrido es que las enormes lluvias de los cursos 2009-2010 y 2010-2011, un 50% por encima de la media, siguen filtrándose al subsuelo. Es como si uno echase agua sobre una esponja descomunal. El sistema tiene una inercia que hace que suelte agua aún mucho después de cerrar el grifo. Por eso, un año después de que cesaran las lluvias, el acuífero sigue subiendo. Es lo que se conoce como “recarga plurianual”, lo que hacía que antiguamente las Tablas de Daimiel tuviesen siempre agua, incluso en periodos secos. El agua subterránea empieza a brotar en los ojos a partir de los 610 metros sobre el nivel del mar y el 30 de marzo pasado estaba a 609,75.

La zona en la que ha aparecido el encharcamiento más grande está un par de kilómetros cauce abajo del cartel de los ojos del Guadiana, en una mínima depresión, quizá producida por la roturación de tierras o por la combustión de la turba. El informe del IGME sobre los “encharcamientos de agua aparecidos en el entorno de los ojos del Guadiana”, de 11 páginas, explica que, “aunque todavía no se han alcanzado las condiciones hidrológicas necesarias para recuperar el esquema natural de flujo”, porque el agua no mana, “la situación actual supone la mejor de los últimos 28 años”. Mejías explica: “Si este hubiese sido otro año húmedo veríamos correr el Guadiana por su cauce”.

Los nuevos ojos son una de las pocas buenas noticias que el humedal ha recibido desde que en 1956 Franco promulgó la “ley sobre saneamiento y colonización de los terrenos pantanosos a los márgenes de los ríos Cigüela y Záncara”. La norma convertía “terrenos incultos de carácter pantanoso o encharcadizo” en regadío. Los ingenieros se empeñaron con éxito en desecar los terrenos.

En 1973, el Gobierno declaró las Tablas de Daimiel como parque nacional, la máxima figura de protección. Parecía como señalar una pista de esquí en medio del desierto. El enorme acuífero siguió sobreexplotado durante décadas por miles de pozos (muchos de ellos ilegales) y llegó a estar, en 2008, a 35 metros de profundidad. En el peor momento, el déficit acumulado rondaba los 3.750 hectómetros cúbicos. Para dar la medida de la situación, hay que tener en cuenta que los embalses de Entrepeñas y Buendía (Guadalajara), los dos enormes pantanos de los que parte el trasvase al Segura, tienen una capacidad máxima de 2.474 hectómetros. Así que el déficit de más de 3.000 hectómetros parecía imposible de recuperar.

La sobreexplotación, unida a la sequía, hizo saltar las alarmas. El Gobierno y la Junta de Castilla-La Mancha anunciaron el Plan Especial del Alto Guadiana, dotado sobre el papel con 3.000 millones, para regularizar pozos y comprar derechos de agua para recuperar los ojos en dos décadas. El dinero no llegó —al menos no en esa cantidad—, pero los agricultores comenzaron a tomar conciencia de que aquello no podía seguir, que si seguían abusando del acuífero terminaría por ser su ruina.

En octubre de 2009, y tras la prolongada sequía, la turba del subsuelo comenzó a arder en las Tablas. Era un fenómeno habitual fuera del parque, pero el espacio protegido había estado a salvo hasta entonces.
El balance del Plan del Alto Guadiana es de “4.000 pozos legalizados, 20.000 nuevas hectáreas de regadío, más de 8.000 contadores instalados y 1.000 millones en infraestructuras” y la compra de multitud de fincas. El Gobierno del PP ha anunciado que suprimirá el plan, pero con un poco de suerte puede que quede su legado: la conciencia en la zona de que no se puede seguir explotando sin fin el acuífero.

¿Durarán mucho los nuevos ojos? Es poco probable. El informe del IGME explica que “de continuar la falta de precipitaciones de los últimos dos meses y el inicio de los primeros riegos de la temporada, se producirá un lento descenso del nivel piezométrico que volverá a situar este por debajo de la cota del terreno y dejarán de aparecer estas nuevas surgencias”. Aun así, la situación del acuífero hace que sea más factible que nunca recuperar el ecosistema. Para ello, es fundamental controlar las extracciones para regadío, que en los peores años superaron los 600 hectómetros cúbicos, el triple de la recarga media.

“Si se salva esto o no es una decisión política”, añade Mejías, que teme que en un nuevo periodo seco se olviden las medidas de ahorro. “La recuperación no se puede confiar solo a la aparición de esporádicos episodios húmedos”.

El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente prepara una reforma legal de urgencia para impedir “un nuevo deterioro del acuífero”, para lo cual “reordenará los derechos de uso de las aguas tendente a la recuperación ambiental de los acuíferos”. Las condiciones para recuperar La Mancha Húmeda se dan ahora como nunca. El tiempo dirá si el ojo entreabierto del Guadiana es solo un espejismo, una oportunidad perdida. O si, por el contrario, no hay marcha atrás en la recuperación del Guadiana.

Las Tablas De Daimiel, en su apogeo


El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel capea la sequía. Aunque este invierno fue uno de los más secos que se recuerdan, los ríos de la comarca aún llevan agua por las lluvias de años anteriores. Las Tablas mantienen 1.300 hectáreas encharcadas (en 2009 llegó a tener solo 16).

Fuente:
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/03/31/actualidad/1333217834_215534.html

'Torrejón' ya vuela con GPS

Liberado el milano real que llevaba en recuperación desde Diciembre por el disparo de un cazador. Los técnicos le han incorporado un dispositivo que permite conocer sus rutas con la finalidad de mejorar la protección de esta especie en el futuro.

No utiliza el GPS para conocer su ruta, sino para chivársela a quienes trabajan para proteger su especie. Torrejón es uno de los 60 milanos reales que aproximadamente acoge la Comunidad de Madrid, una especie en peligro de extinción en España. En diciembre sufrió un disparo cerca de Torrejón de Velasco, a 30 kilómetros de la capital. Unos cazadores lo encontraron y avisaron al Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (Grefa). Hoy ha sido devuelto al medio natural provisto de un dispositivo que servirá para conocer sus movimientos y mejorar la protección de esta especie.

Otros tres milanos, aparte de otras especies como buitres negros o águilas imperiales, ya han sido radiomarcados en la Comunidad, según ha explicado el director general de Medio Ambiente, Juan José Cerrón. "Esto forma parte de nuestro proyecto de recuperación de esta especie. Por ejemplo, conocer sus itinerarios nos ayuda a evitar el fraccionamiento de su hábitat, es decir, que se quedan zonas aisladas por infraestructuras", explica.

En Madrid hay unas 36 parejas reproductoras de milano real, según el último censo nacional elaborado por SEO-Birdlife, organización especializada en la defensa de las aves, en 2004. En toda España, se contabilizan unas 2.000 parejas, lo que reduce la población casi a la mitad en diez años; reducción similar a la experimentada en Madrid, donde en 1994 había unas 65 o 70 parejas.

Esta especie es, por tanto, de atención prioritara, según destacan tanto el director de Medio Ambiente como Ernesto Álvarez, presidente de Grefa, organización colaboradora del Gobierno regional. "Nosotros atendemos todo tipo de especies –unos 4.000 animales pasan por nuestro hospital de fauna salvaje de Majadahonda al año–, pero damos prioridad a las que están en situación más crítica", detalla Álvarez. En el caso de Torrejón –bautizado así en honor al pueblo de 4.000 habitantes cerca del cual fue encontrado–, se operó de urgencia la fractura de radio y cúbito que había sufrido por un disparo y se le trató luego de una pequeña infección.

Un milano con padrinos

"Fue muy importante poder atenderlo cuando la lesión era reciente, si no, hubiera sido difícil recuperarlo", señala Álvarez destacando la colaboración de la gente de la zona, que también ha resaltado el director de Medio Ambiente. Muestra de ello es el simbólico apadrinamiento del ave por parte de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Torrejón de Velasco, que gestiona el coto donde se encontró al milano herido. "Unos cazadores lo vieron y alertaron a Grefa, que a la vez avisó a nuestro guarda para que lo supervisara hasta que ellos llegaron", detalla el secretario, Fernando Alonso Real. "Nosotros intentamos mantener el equilibrio entre nuestras labores, la caza y la protección de especies protegidas, como esta".

El presidente de la Federación Madrileña de Caza, Nicanor Ascanio, respalda esa postura. Ante las dos versiones de cazadores implicados en este caso, los que dispararon al ave y los que lo rescataron, indica que "siempre hay quien se salta las normas, y a esos los expulsamos, pero la mayoría de los cazadores estamos muy preocupados por las especies protegidas".

Torrejón, con casi un kilo de peso y cerca de un metro y medio de envergadura (distancia de punta a punta de ala) ha vuelto hoy justo a la zona donde fue encontrado herido, junto al cerro de los Batallones. Sus cuidadores han retrasado su puesta en libertad porque ahora empieza la época de reproducción: "La idea es que ya no emigre –estas aves normalmente se van al norte de Europa tras el invierno– y que se quede a criar aquí", detalla el presidente de Grefa. Pronto podrán comprobar si su iniciativa tiene éxito, cuando comiencen a descargar los datos del GPS que, en una especie de mochila, porta el ejemplar.

Rehabilitación 'ornitológica'

Aparte de la suelta de un milano real, tras ser curado de una lesión y provisto de un GPS, Torrejón de Velasco está llevando a cabo otro interesante proyecto a nivel ornitológico. En la rehabilitación del castillo del municipio, un edificio del siglo XV del que apenas quedan en pie algunos muros, se ha tenido en cuenta la presencia de unas 50 parejas de cernícalo primilla, una especie en peligro de extinción a nivel regional. "Es la concentración más importante de la Comunidad, donde hay unas 300 parejas", detalla Fernando Garcés, secretario del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (Grefa). Según explica, en la obra han colaborado las direcciones generales de Patrimonio y Medio Ambiente del Gobierno regional, junto con Grefa y la dirección técnica de la obra. "Se han construido unos nidos para preservar la presencia de las aves, cuya primera fase debe terminar en breve, antes de que empiece su etapa reproductora justo ahora", concreta.
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La ESA pretende conseguir más madera talando menos árboles

El empleo de las nuevas tecnologías vía satélite, la clave.

La Agencia Espacial Europea (ESA) tiene como objetivo conseguir más madera talando menos árboles a través de un nuevo método basado en la comunicación por satélites y teléfonos móviles. Según los expertos, este proyecto "cambiará la manera en que el sector forestal cosechará árboles en el futuro" ya que este sistema permitirá comunicar en tiempo real con las máquinas de talar y sus conductores.

La compañía irlandesa Treemetrics, en cooperación con la ESA, está desarrollando el sistema Satmodo, que es capaz de llevar a cabo este tipo de comunicaciones. Gracias a este sistema, los capataces envían sus instrucciones vía satélite directamente a los ordenadores instalados en los vehículos, explicando a los operadores cómo llevar a cabo la tala de forma que se aproveche mejor los árboles.

En este sentido, los científicos han explicado que los árboles no son iguales y algunos son más adecuados para hacer pulpa, mientras que de otros se puede extraer piezas enteras, más valiosas, en un aserradero.

Estos últimos árboles tienen mayor diámetro y menos nudos en su madera, y son más rectos; usarlos para pulpa en vez de para extraer piezas supone un desperdicio que reduce el valor de la cosecha.

El programa diseñado genera un documento de 'instrucciones de tala', basado en las peticiones del cliente, que dice a la máquina y su operador cómo proceder.

Hasta ahora los capataces proporcionaban los datos necesarios a los operadores por correo electrónico, por teléfono o en persona. La información enviada por email debe ser introducida en el ordenador del vehículo manualmente. Ahora, gracias a los satélites, la ESA permitirá la conexión de doble vía y casi en tiempo real con las máquinas cosechadoras, que proporciona Satmodo.

Los expertos han indicado que recogiendo información sobre la producción real de madera por hectárea, y enviándola por Satmodo, es posible planificar la cosecha casi en tiempo real y efectuar correcciones sobre la marcha.

Satmodo consiste en un sistema inalámbrico híbrido satélite-terrestre instalado en los vehículos, que transmite datos en tiempo real vía el nuevo servicio de satélite Inmarsat IsatM2M. Se trata de un servicio de mensajería de doble vía que permite el seguimiento y la vigilancia en cualquier parte del mundo vía satélite. Satmodo proporciona también una 'red de seguridad' de comunicaciones para los operadores de las talas, que a menudo trabajan en áreas remotas.

Además, mantiene a los trabajadores en constante contacto en zonas donde los teléfonos móviles no tienen cobertura. Para probar Satmodo el sistema híbrido será instalado en 20 vehículos de cosechar, que podrán así ser monitorizados. El trabajo de cosecha será gestionado casi en tiempo real, creándose así un sistema de gestión plenamente integrado.

El jefe del departamento de Aplicaciones Integradas de Telecomunicaciones de la agencia espacial, Amnon Gintai, ha indicado que "la ESA está encantada de apoyar una gran idea procedente de una joven empresa a través de su innovadora plataforma de aplicaciones integradas".
Fuente:
http://www.esa.int/esaCP/SEMIC6EWF0H_Spain_0.html
http://es.noticias.yahoo.com/