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viernes, 1 de junio de 2012

Científicos argentinos estudian glaciares como reguladores en época de sequía


Científicos argentinos investigan el papel de los glaciares de la cordillera de los Andes como "mecanismo regulador" del caudal de los ríos de la zona, lo que permitirá el "mejor cálculo y proyección de obras hídricas" para asegurar el abastecimiento de agua en épocas de sequía. 

"Los glaciares cumplen con un mecanismo regulador, almacenan agua en la época buena de años fríos y húmedos, y la entregan en años secos y cálidos" explicó Sebastián Crespo, científico del Instituto Argentino de Nivología de Mendoza, este del país. 

Crespo inició esta investigación en febrero, durante el verano en el hemisferio sur, y utilizó como "glaciar piloto" el Orcones Superior, situado en el Parque Nacional Aconcagua, en la zona central de la cordillera de los Andes. 

El trabajo de Crespo, miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), trata de medir "la cantidad y la forma" en que el agua procedente de los arroyos que salen del Orcones Superior acaba en los ríos que llegan al Mendoza, que también nace en los glaciares. 

"La idea es medir los caudales a través de un método de disolución de sales", agregó Crespo, que explicó que estas sales depositadas en el río pueden detectarse en otras partes de la cuenca para distinguir qué proporción del agua del río pertenece "a glaciar, a nieve o a aguas subterráneas". 

Estas mediciones se realizan tomando muestras en el propio glaciar y en distintos puntos de la cuenca del río Mendoza, que realizan tanto Crespo como otros dos científicos que colaboran en el proyecto, y que luego son enviadas al Paul Scherrer Institute de Suiza, donde serán analizadas. 

"El 98 por ciento del caudal del río Mendoza habitualmente está aportado por la nieve, pero en años de sequía los glaciares permiten paliar el déficit hídrico", explicó el científico argentino, que destaca como principal aporte del estudio la posibilidad de saber "cuándo" va a estar disponible en agua de los glaciares. 

"Saberlo permitirá plantear mejor el uso de diques reguladores, para contener el agua que el glaciar entrega durante un período seco", añadió Crespo, que reconoció que en provincias como la de Mendoza, donde hay una gran actividad vitivinícola, es "fundamental para el desarrollo humano".

La investigación del Orcones Superior permitirá estimar cómo se produce este fenómeno en otros glaciares similares de la zona central de la cordillera, donde hay un precedente de un estudio parecido realizado hace casi 15 años. 

"Motiva la investigación tanto el desconocimiento como el fuerte retroceso de masa que están sufriendo la mayoría de glaciares en la zona", aseguró Crespo, que reconoció que "visualmente" han detectado que algunos glaciares del Parque Aconcagua está "perdiendo masa". 

"Visualmente se aprecia que ha perdido masa, es algo alarmante a la vista", indicó el científico, que reconoció que una de sus compañeras en la última expedición científica que realizaron en febrero al Aconcagua, la investigadora Gabriela Lenzano, está estudiando esta posible pérdida de masa del glaciar. 

Según Sebastián Crespo, la causa más probable es el incremento de temperatura en el planeta, que según proyecciones científicas de 2004, podría ser "mayor en alta montaña que en el llano", aunque estas observaciones todavía no han sido probadas. 

En este sentido, la estación meteorológica instalada en el Parque Aconcagua por el grupo de científicos argentinos de la expedición SIGMA, de la que formaron parte tanto Crespo como Lenzano, permitirá obtener información precisa sobre la evolución de la temperatura en alta montaña. 

En su estudio, Sebastián Crespo plantea utilizar las datos de la investigación sobre los glaciares para generar una "cultura del uso del agua" y evitar usos "irracionales" como el riego por inundación en el caso de la agricultura. 

"Trataremos de ampliarla a más glaciares, el próximo verano haremos más mediciones", concluyó Crespo.
Fuente
Fotografía del 13 de noviembre de 2003 en la que se observa el Glaciar Perito Moreno en la Patagonia argentina. Hoy en día, su retroceso es considerable

Mariposas de la Sierra de Baza: La mariposa Baza (Euchloe bazae)


Las poblaciones en el norte de la Península Ibérica, en la zona de Los Monegros, que es denominada como Euchloe bazae iberae  y en el sur de España

La mariposa Euchloe bazae fue descubierta para la ciencia por un entomólogo italiano llamado Fabiano en 1993 en España, teniendo lugar lo que se ha calificado como “el descubrimiento faunístico más sorprendente de cuantos han acontecido en Europa en los últimos años”: el hallazgo de varios ejemplares de lo que pensaron que era la mariposa norteafricana Elphinstonia charlonia, sólo citada en España en los desiertos volcánicos de Tenerife y Lanzarote, y que los estudios genéticos y morfológicos pusieron de manifiesto que era una especie endémica la Mariposa Baza o puntaverdosa que se localizaba tan solo en los terrenos esteparios de la Hoya de Baza, siendo su planta nutria la llamada oruga blanca (Eruca vesicaria) aun cuando posteriormente se encontró otra subespecie en los Monegros (Aragón), que tenía otra planta nutricia, el asperón o asperillo (Boleum asperum).

Una y otra población se encuentran totalmente aisladas formando dos poblaciones diferenciadas. Las poblaciones en el norte de la Península Ibérica, en la zona de Los Monegros, que es denominada como Euchloe bazae iberae  y en el sur de España, que es la que se localiza en nuestra zona que es denominada Euchloe bazae bazae. Se trata por tanto de una endemismo local, cuya única área de localización mundial es aquí en algunas concretas zonas de la Hoya de Baza.
Más información:
http://www.sierradebaza.org/

Malva sylvestris, esa sorprendente "mala hierba" con dotes curativas


Cuantas veces vamos por las carreteras y vemos cunetas y campos llenos de hierbas que denominamos “malas hierbas”…. Pues bien, esta especie, que se localiza junto a caminos, cunetas, taludes o campos de cultivos abandonados, posee unas cualidades únicas que son empleadas en el mundo farmacéutico para diversos tratamientos médicos.

La malva silvestre o común es una popular planta vivaz que puede sobrepasar el metro de altura, con hojas tomentosas y festoneadas, con flores estivales muy vistosas de color rosa, de unos 3 a 4 cms. de diámetro, mientras que el tallo suele ser pubescente.

La planta se localiza junto a caminos, cunetas, taludes o campos de cultivos abandonados, por lo que se considera una planta ruderal y arvense.

La familia de las malvas engloba a casi un millar de especies, repartidas en 119 géneros, que se extienden por casi todo el planeta, aunque la mayor diversificación la alcanza en los países cálidos y tropicales. De ellas una docena se localizan en la Península Ibérica.

En nuestra zona la más popular es la malva silvestre (Malva sylvestris), una planta en torno a la cual y sus aplicaciones medicinales existe toda una industria farmacológica, de la que en medicina popular se aprovechan tanto las hojas y tallos, aunque particularmente sus flores.  

Pio Font Quer en su obra “Plantas Medicinales. El Dioscórides renovado” se ocupa con detalle de esta planta, dando útiles consejos para la recolección de sus flores, para lo que indica que sea secadas lo más rápido posible, extendiéndolas lo más rápido posible “un día de buen sol y de aire seco”. Tras secarse conservarán los pétalos un bonito color azul, debiendo de guardarse en saquitos que se mantendrán alejados de la luz y la humedad.

La forma más tradicional de usar en etnobotánica sus flores ha sido en tisana, considerándose que sirve para aplacar la tos, al tener efectos antiinflamatorios y calmantes.
Otras aplicaciones de la malva han sido en forma de cataplasma y como ungüento para combatir dolores, cortes, cardenales, úlceras, forúnculos, dolores cutáneos, edemas e inflamaciones de cualquier clase, así como esguinces y torceduras.

También se ha utilizado como laxante, el líquido de cocción (decocción) en forma de enemas (lavativas). En algunos lugares de Europa la planta tenía fama como depurativo interno. Ya Plinio recomendaba una dosis diaria de malva para mantener la salud.
Más información:

¿Por qué las plantas siguen al Sol?

El interrogante de por qué algunas plantas se inclinan hacia la luz o crecen hacia arriba y no hacia abajo puede parecer sencillo

Ahora un equipo de investigadores europeos ha realizado descubrimientos que nos acercan a solucionar este enigma. En su opinión, la respuesta radica en la auxina, una clase de hormona vegetal. Los descubrimientos de su estudio se han publicado en la revista Nature.

El interrogante de por qué algunas plantas se inclinan hacia la luz o crecen hacia arriba y no hacia abajo puede parecer sencillo, pero la respuesta dista de serlo. Hace mucho que diversos investigadores habían formulado la teoría de que la responsable de este fenómeno debía ser la auxina, que suscitó el interés incluso de Charles Darwin en el siglo XIX. No obstante, hasta ahora no se había logrado comprender al detalle su funcionamiento.

Una investigación realizada por científicos del Departamento de Biología de Sistemas Vegetales del Instituto de Biotecnología de Flandes (VIB) y de la Universidad de Gante (ambos en Bélgica) ha sacado a relucir una conexión nueva e importante entre esta cuestión y el transporte de la auxina por la planta. Según sus indagaciones, la auxina se almacena en sitios específicos.

El equipo, dirigido por Elke Barbez y supervisado por Jürgen Kleine-Vehn del VIB y Jiri Friml, también del VIB y de la Universidad de Gante, determinó que el transporte de la auxina por la planta desempeña una función compleja pero vital. La auxina se produce en las secciones en crecimiento de la planta y posteriormente se envía a otras partes de la misma donde es necesaria, incluido el tallo. Para que la planta pueda absorber de forma óptima y eficaz los rayos solares, es preciso que el tallo se enderece lo antes posible. Por esta razón se suministra más auxina a la sección inferior del tallo que a la superior, gracias a lo cual la primera crece más rápido y el tallo crece recto. Al regular el destino de la auxina transportada, las plantas logran aprovechar del mejor modo posible las condiciones cambiantes de su entorno.

Según los autores, sus hallazgos tendrán consecuencias de gran calado y podrían resultar beneficiosos para ingenieros agrónomos y agricultores. Es previsible que un conocimiento más preciso sobre la auxina proporcione nuevas herramientas para conseguir que los cultivos crezcan de un modo más eficiente. Así aducen, por ejemplo, que incrementando la concentración de auxina en el momento y el lugar adecuado se podría promover un crecimiento más positivo y una mayor productividad.

Además de contar con el apoyo de la VIB y de la Universidad de Gante, esta investigación recibió financiación del Fondo de Viena para la Ciencia y la Tecnología (WWTF, Austria), la Agencia para la Innovación mediante Ciencia y Tecnología (IWT, Bélgica), el programa Odysseus de la Fundación para la Investigación de Flandes (Bélgica), los Fondos Nacionales Suizos, y el Ministerio de Educación, Juventud y Deporte de la República Checa.
Fuente y más información:
http://www.nature.com/

jueves, 31 de mayo de 2012

Criterios para valorar el estado ecológico de las aguas continentales


Así, el catálogo, que surge de la necesidad de fijar criterios objetivos para valorar dicho estado, cuenta con cinco tomos, dedicados cada uno de ellos a invertebrados bentónicos, macrófitos, peces, fitobentos y fitoplancton

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha presentado un catálogo para identificar los organismos acuáticos que evalúan el estado ecológico de las aguas continentales, que servirá a los técnicos encargados de evaluar el estado ecológico de las aguas.

 Así, el catálogo, que surge de la necesidad de fijar criterios objetivos para valorar dicho estado, cuenta con cinco tomos, dedicados cada uno de ellos a invertebrados bentónicos, macrófitos, peces, fitobentos y fitoplancton, según ha explicado el subdirector general de Gestión Integrada del Dominio Público Hidráulico, Javier Ruza.

Cada tomo incluye las claves dicotómicas que permiten identificar los taxones y las fichas descriptivas de cada especie. La publicación se ha editado tanto en formato de papel como en electrónico y será también accesible a través del portal de Internet del Ministerio (www.magrama.es).

El catálogo tiene clave para 84 especies de peces, 367 especies de fitobentos, 485 especies de fitoplancton, 175 taxones de invertebrados y 438 del grupo macrófitos.

La guía contribuirá al cumplimiento de la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea, que obliga a los Estados miembros a establecer los programas de seguimiento del estado ecológico de las aguas.

Para ello, es preciso controlar los elementos de calidad biológica previstos en la propia directiva: invertebrados bentónicos, macrófitos, peces, fitobentos y fitoplancton.
Con los datos de composición y abundancia de las especies identificadas, se calculan las métricas e indicadores que permiten valorar el estado ecológico.

Hasta la aprobación de la Directiva Marco no existía la obligación de controlar el estado ecológico de las aguas, por lo que el uso de indicadores biológicos no era una práctica habitual y generalizada entre las administraciones hidráulicas, salvo excepciones, por lo que con carácter general estos conocimientos eran propios de la comunidad científica pero desconocidos por los gestores.

Este catálogo complementa a otras publicaciones de la Dirección General del Agua del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente elaboradas con el mismo propósito, como TAXAGUA o los protocolos de análisis y muestreo de elementos de calidad biológicos.

Las antenas de las mariposas inspiran un potente detector de explosivos


Un equipo de científicos franceses ha creado un detector de explosivos que mejora notablemente la sensibilidad de los existentes basado en el modo de funcionamiento de las antenas de una especie de mariposas nocturnas, informó hoy el Centro Nacional de Investigación Científica galo (CNRS).

El aparato es capaz de detectar concentraciones de componentes de la dinamita volatilizados en el aire en cantidades muy inferiores a las logradas hasta la fecha por cualquier otro dispositivo electrónico, y se acerca al nivel de fiabilidad de los perros adiestrados. 

Investigadores del CNRS y del Instituto franco-alemán de Saint-Louis han desarrollado este dispositivo que concentra medio millón de minúsculos filamentos de dióxido de titanio que imitan el sistema de detección del insecto volador, cuyas antenas están plagadas de sensores conectados directamente a sus neuronas.

Los científicos trabajan ahora en el diseño de un aparato de fácil manejo que incorpore el sistema creado y que en un futuro sea capaz de reconocer de forma específica varios tipos de explosivos.

Además, este instrumento abre la posibilidad de localizar otras sustancias, como algunas drogas y agentes tóxicos o contaminantes que, al igual que los explosivos, son poco volátiles y por tanto, difíciles de detectar a cierta distancia. 

Según sus artífices, el aparato tendrá múltiples utilidades en varios campos, desde la seguridad aeroportuaria hasta el control medioambiental, ya que permite medir la calidad del aire.
Fuente y más información:
http://www.cnrs.fr/

Una economía "más verde" podría generar hasta 60 millones de nuevos empleos


La transición hacia una economía "más verde" podría crear entre 15 y 60 millones de nuevos puestos de trabajo en todo el mundo durante los próximos veinte años, según se desprende del informe de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) "Trabajando hacia un desarrollo sostenible", hecho público hoy.

En rueda de prensa, Peter Poschen, uno de los autores del informe, explicó que para elaborar el documento se consultaron más de una veintena de estudios en los que se abordaba el efecto que tendrían diferentes estrategias de economía verde sobre el empleo mundial.

Según Poschen, las conclusiones del informe ponen en evidencia que, en función de las políticas que se pongan en marcha, el escenario en el que se desarrollen y "lo ambiciosos que sean los planes", los resultados sobre el empleo pueden variar de un país a otro (de ahí la diferencia entre 15 y 60 millones), si bien aseguró que en las economías en desarrollo las ganancias en empleo "serán mayores".

El director general de la OIT, Juan Somavía, denunció que el modelo de desarrollo actual "ha demostrado se ineficaz e insostenible para el medioambiente y las sociedades", al tiempo que reclamó la necesidad de "pasar de manera urgente a un enfoque sostenible".

Somavía opinó que el informe transmite "un mensaje positivo", ya que considera que el modelo de la economía verde puede mejorar la situación de millones de personas que viven en la pobreza.

En este sentido, el informe destaca que las experiencias de Colombia y Brasil -donde se organizaron los recolectores de desperdicios informales- demuestran que estas medidas pueden generar importantes beneficios económicos para los cerca de 20 millones de personas que se dedican a la recogida informal de desechos.

"La economía verde va a crear empleos, pero también va a eliminar", apuntó Somavía.
Pese a ello, el informe considera "exageradas" las preocupaciones por las eventuales pérdidas de empleo en los sectores económicos tradicionales y asegura que la transición a una economía verde afectará "probablemente solo al 1 por ciento de la fuerza de trabajo mundial".

Asimismo, el estudio concluye que los beneficios netos para el empleo serán mayores en los países emergentes, ya que estos tienen la oportunidad de avanzar directamente hacia el uso de tecnologías verdes y evitar así los costes asociados al reemplazo de infraestructuras y empleos obsoletos.

Según recoge el informe, tanto en Estados Unidos como en Brasil, actualmente tres millones de personas tienen empleos relacionados con productos y servicios medioambientales, mientras que en España son 500.000 las personas empleadas en ese sector.

No solo con agua se apaga el monte


El CSIC publica el primer estudio sobre los daños que causan en la naturaleza los productos químicos que usa la Xunta para acelerar la extinción del fuego

Se conocen como retardantes de llama y tienen efectos secundarios en el medio natural. Son compuestos químicos que se empezaron a emplear en Estados Unidos en los años treinta para potenciar la labor del agua en la extinción, y su uso, desde entonces, no ha parado de medrar. Cruzaron el charco hace bastante tiempo, y en la década de los noventa, con Fraga en el papel de presidente apagafuegos, empezaron a usarse en Galicia. Ahora, aquí, los retardantes siguen en plena vigencia, y la bióloga Alejandra Couto acaba de presentar una tesis sobre las consecuencias de su uso y la muerte que siembran a su paso. Se trata del primer estudio (valorado con sobresaliente cum laude por el tribunal que lo examinó en la Universidade de Santiago) sobre los daños a largo plazo que causan estas sustancias extintoras y retardantes en el ecosistema gallego. Y ha dado también lugar al primer artículo científico sobre la materia al aparecer las conclusiones en el número 20 del International Journal of Wildland Fire, una publicación especializada en incendios forestales y sus efectos.

La Administración reconoce que recurre a estos productos en los incendios más grandes, rebeldes y desmandados que arrasan los montes gallegos, pero jamás informa sobre cuáles, entre los tres de uso más frecuente, utiliza y con qué criterios los elige. Porque estos compuestos tienen efectos nefastos sobre los pinos; o bien sobre el agua y la fauna que da vida a los ríos; o impiden que germinen las semillas en la tierra mientras provocan un desarrollo exagerado de los toxos.

Los retardantes más generalizados por sus virtudes a la hora de sofocar llamas son el polifosfato amónico, el agente espumante y el llamado firesorb. Se arrojan desde el aire, diluidos en el agua que sueltan helicópteros e hidroaviones. Y cada uno de ellos es perjudicial a su manera, afecta a un tipo de vegetación, y todos deberían evitarse en el caso de que haya algún regato, un río o alguna forma de agua empantanada.

Uno de los compuestos impide que germinen las semillas
“La Xunta no da información sobre esto”, lamenta Couto Vázquez cuando se le pregunta si tiene constancia del empleo de retardantes de llama en los fatales fuegos de este año, que asolaron enclaves emblemáticos, y en teoría protegidos, como las Fragas do Eume y el parque Natural do Xurés. La única manera de saberlo, ante el silencio administrativo, es hacer lo que hizo esta compostelana. Analizar durante cinco años muestras de tierra, comprobar que, efectivamente, las sustancias dañinas persisten en el suelo, y demostrar cómo sus componentes pervierten el desarrollo normal del ecosistema.

Dirigida en la tesis por Serafín González, Alejandra Couto desarrolló su trabajo en el departamento de Bioquímica del Suelo del Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia (Centro Superior de Investigaciones Científicas). Para hacer el seguimiento, además de tomar muestras en otros lugares como Laza y el Macizo Central de Ourense (donde efectivamente comprobó que se habían aplicado estas sustancias durante los fuegos de 2010), el departamento recreó un incendio en Tomiño. Era preciso medir las consecuencias de los tres agentes químicos en el mismo terreno y con las mismas condiciones. La “quema experimental”, extinguida con estos retardantes y agua, tuvo lugar en el Alto da Pedrada, sobre 500 metros cuadrados de monte “de bajo interés ecológico” y antes de la temporada de cría de la fauna silvestre.

Dos de las sustancias extintoras atacan directamente a la fauna acuática
Las brigadas forestales deberían disponer de un mapa en el que, por las especies más abundantes y valiosas de cada lugar, se recomiende aplicar uno entre los productos o ninguno. Sin embargo, y aunque ya era sabido que el espumante y el firesorb alteraban gravemente el medio acuático, estos protocolos no existen.

El polifosfato amónico es el más poderoso de estos retardantes, su efecto sobre las llamas persiste durante más tiempo, por eso “siempre se recurre a él en los incendios más intensos”, explica Couto. La bióloga ha demostrado que provoca la eutrofización de las aguas, propicia el rápido desarrollo de la vegetación que rebrota a partir de cepa (como los toxos) e impide germinar la flora autóctona de semilla (como las uces) por la sobredosis tóxica de nitrógeno y fósforo que aporta a la tierra. El firesorb, por su parte, durante el estudio derivó en una mayor mortandad de pinos, aunque según la bióloga, esto habría que confirmarlo con más pruebas. 

El espumante es el método con menos efectos en la tierra aunque, al igual que el firesorb, es atroz para la fauna acuática: “invertebrados, insectos, peces”. “Estos productos alteran la permeabilidad de las membranas de sus células y los vuelven más vulnerables por los contaminantes”.

Aumentan las emisiones de efecto invernadero en la UE


La recuperación económica en varios países y el frío invierno son los motivos del repunte (2,4%) en 2010, según la Agencia Europea de Medio Ambiente
En España las emisiones cayeron un 2,8%, y en Grecia y Portugal, un 5,1%

Las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático aumentaron un 2,4%, como media de los 27 países de la UE, en 2010 respecto a 2009, según los últimos datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA). La subida se debe a varios factores: el repunte de la actividad económica (incremento del PIB de la UE en un 2%) en varios países tras la crisis de 2009; un invierno especialmente frío que provocó un mayor consumo de combustible y la fuerte caída (7,3%) de las emisiones el año anterior. “Sin embargo, el aumento habría sido mayor sin la notable expansión de las energías renovales”, ha comentado la directora de la EEA, Jacqueline McGlade. De hecho el incremento de la demanda de energía aumentó un 3,7% en 2010 respecto al año anterior. En España, sin embargo, las emisiones cayeron un 2,8%, como en Grecia y en Portugal, en ambos casos con una reducción del 5,1%.

Los datos parciales de 2011 de que dispone la EEA apuntan hacia una disminución de las emisiones respecto al año anterior.

Los 15 están en situación de cumplir el Protocolo de Kioto
En 2010, el 56% de incremento de emisiones recayó en Alemania, Polonia y el Reino Unido, mientras que los aumentos máximos por país se registraron en Estonia, Finlandia, Suecia y Latvia.

En cuanto a los sectores, según los datos de la EEA, los de mayor crecimiento de las emisiones fueron el residencial y el comercial (debido a los rigores del invierno), las manufacturas y la construcción, incluyendo la siderurgia de hierro y de acero, así como la producción eléctrica y la calefacción. Sin embargo, en 2010 continuó la tendencia a la caída de las emisiones del transporte.

El consumo de energía procedente de fuentes renovables aumentó un 12,7% en 2010, siguiendo la tendencia de años anteriores. Además, señalan los expertos de la agencia europea, el precio del gas cayó en ese año y su consumo total con fines energéticos en la UE subió un 7,4%. A mayor consumo de gas, mejor es la intensidad (cantidad de emisiones respecto a la producción) del conjunto de los combustibles fósiles.

En los 15 países de la UE (de los 27) obligados a contener las emisiones de gases de efecto invernadero según los compromisos adquiridos en el Protocolo de Kioto, el aumento, en 2010, fue del 2,1%. Pero aun así, como media, dichos países están en situación de cumplir el acuerdo, ya que se estipula una reducción para ellos del 8% en 2008-2012, respecto a los niveles de 1990, y la caída estaba en el 11% en 2010. Las emisiones en Alemania cayeron un 24% desde 1990; en el Reino unido, un 22,7%; en Dinamarca, un 11,9% y en Francia, un 7,4%. En España, en el mismo período, el aumento fue de un 22,8%.
Fuente y más información:
http://www.eea.europa.eu/es

martes, 29 de mayo de 2012

Biodegradación de tóxicos sin generar residuos


Un grupo de investigadores andaluces, pertenecientes a la empresa Bio-iliberis y al CSIC, han conseguido desarrollar varias bacterias que están siendo utilizadas en procesos biotecnológicos para eliminar contaminantes ambientales.

La empresa Bio-Iliberis R&D y científicos del CSIC han obtenido nuevos microorganismos que ayudan a la biodegradación de tóxicos sin generar residuos.Se han realizado análisis en más de 100 ambientes contaminados, entre los que se encuentran sedimentos marinos, ríos y suelos forestales.

Un grupo de investigadores andaluces, pertenecientes a la empresa Bio-iliberis y al CSIC, han conseguido desarrollar varias bacterias que están siendo utilizadas en procesos biotecnológicos para eliminar contaminantes ambientales. Esta investigación se ha desarrollado gracias al esfuerzo en I+D de la empresa granadina Bio-iliberis R&D y del Proyecto Consolider.

El proyecto ha permitido explorar el mundo microbiano para obtener nuevas bacterias que permitan la degradación de grasas y aceites, nitratos, hidrocarburos del petróleo y fenoles a partir de agua o suelos contaminados. Para llegar a tener éxito en el desarrollo de nuevas técnicas en la eliminación de productos tóxicos ha sido necesario conocer las poblaciones microbianas presentes en más de 100 ambientes contaminados. Entre los ambientes seleccionados se han analizado sedimentos marinos, ríos, suelos forestales y diferentes ambientes contaminados.

En concreto, los análisis realizados han ido enfocados a la identificación de los microorganismos presentes en los diferentes ambientes y sus genes, así como la búsqueda de enzimas de interés industrial. Estas investigaciones han permitido a los científicos avanzar en un campo hasta el momento inexplorado ya que la rápida expansión y sofisticación de la industria han incrementado la cantidad y complejidad de los residuos tóxicos.

Asimismo, el proyecto está sirviendo para desterrar el concepto de enfermedad a la palabra bacteria, ya que en realidad, la mayoría de las bacterias son beneficiosas para el hombre y el medio ambiente. De hecho, las bacterias son organismos que están siendo utilizados en un buen número de procesos biotecnológicos que permiten la obtención de alimentos o aditivos alimentarios, medicamentos, fertilizantes, etc.

Estas investigaciones relacionadas con el desarrollo de técnicas biológicas que permiten la eliminación de contaminantes representan la respuesta para alcanzar un desarrollo industrial sostenible. Para Juan Luis Ramos, director de la investigación y científico del Programa Consolider, “el progreso tecnológico y el avance de la civilización no son incompatibles con el mantenimiento del equilibrio ecológico, pero el ser humano tiene que saber armonizarlos y para ello es necesario que se protejan los recursos naturales y se tome conciencia de que el saneamiento ambiental es esencial para el mantenimiento de la vida sobre nuestro planeta”.
Programa Consolider Ingenio 2010.

El Programa Consolider Ingenio persigue alcanzar la excelencia investigadora de España, potenciando la cooperación entre investigadores y científicos, generando múltiples grupos de investigación. El conjunto de proyectos incluidos en el Programa Consolider movilizarán más de 2.000 millones de euros en los próximos cuatro años, de los cuales alrededor del 50% serán aportados por el Estado.
Más información: