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martes, 12 de agosto de 2014

Un estudio confirma la coevolución entre insectos polinizadores y narcisos

En ambas especies, las poblaciones con polinizadores de lengua larga muestran una mayor integración fenotípica o de sus rasgos que aquellas con los polinizadores de lengua corta.

Miembros del grupo de investigación Ecología, Evolución y Conservación de Plantas Mediterráneas de la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla han analizado cómo los insectos polinizadores han influido en la evolución conjunta de la forma floral de dos especies de narcisos mediterráneos: Narcissus papyraceus, que se distribuye por Andalucía y el norte de Africa, y Narcissus tazetta de Israel.

En ambas especies, las poblaciones con polinizadores de lengua larga muestran una mayor integración fenotípica o de sus rasgos que aquellas con los polinizadores de lengua corta. El trabajo también muestra que la evolución conjunta de la forma floral ha ocurrido de forma independiente en las dos especies separadas geográfica y filogenéticamente, en los extremos de la cuenca mediterránea.

Aunque la adaptación de la forma floral conjunta debe tener necesariamente una base genética, aun inexplorada, los investigadores han determinado que los procesos históricos poblacionales y sus consecuencias genéticas han tenido poco que ver en los patrones detectados.

Por el contrario, el estudio apoya un proceso de selección natural en el que el agente responsable es una polinización particularmente eficaz. La investigación se suma o otras que ponen de manifiesto cómo las interacciones entre plantas y animales pueden ser determinantes de adaptaciones particulares, aunque en ocasiones éstas se diluyen gracias a cambios en los organismos interactuantes, en este caso los polinizadores.

Insectos polinizando flores de Narcissus papyraceus al tomar polen (derecha, mosca de la familia Syrphidae) y néctar de la base del tubo floral (izquierda, mariposa de la familia Pieridae). / R. Santos-Gally

La revista científica más antigua del mundo
El artículo ha salido en Philosophical Transactions of the Royal Society B, la revista científica más antigua del mundo. Se publica ininterrumpidamente desde el 6 de marzo de 1665 y abarca todos los campos de la Biología. En esta revista aparecieron artículos de autores como Charles Darwin, Alexander Fleming, James Watson o Francis Crick. En la actualidad sólo publica trabajos por invitación en volúmenes dedicados a un único tema, que en este caso la integración fenotípica y modularidad en plantas y animales.

El estudio reúne datos de varios de los proyectos del equipo, desde la estancia postdoctoral del autor senior en Israel, hasta resultados recientes de las tesis doctorales de las autoras, realizadas en el marco de distintos proyectos de los planes de investigación estatales, andaluces y de la Universidad de Sevilla.

Referencia bibliográfica

Pérez-Barrales R, Simón-Porcar VI, Santos-Gally R, Arroyo J. 2014. Phenotypic integration in style dimorphic daffodils (Narcissus, Amaryllidaceae) with different pollinators. Philosophical Transactions of the Royal Society B 369: 20130258. http://dx.doi.org/10.1098/rstb.2013.0258

domingo, 10 de agosto de 2014

La mayoría de las zonas del océano carentes de oxígeno disminuyen su tamaño con el cambio climático

El agua más caliente contiene menos gas, por lo que se espera que el cambio climático reduzca los niveles de oxígeno en todo el mundo y, de hecho, las observaciones muestran que esto ya está ocurriendo en muchos lugares.

Una investigación realizada por expertos de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, muestra que el cambio climático, a medida que debilita los vientos alisios, podría reducir el tamaño de aguas extremas con poco oxígeno. "Los trópicos, en realidad, deberían estar mejor oxigenados conforme el clima se calienta", resalta el autor principal de este estudio, Curtis Deutsch, profesor asociado de Oceanografía en la Universidad de Washington, en Estados Unidos.

El agua más caliente contiene menos gas, por lo que se espera que el cambio climático reduzca los niveles de oxígeno en todo el mundo y, de hecho, las observaciones muestran que esto ya está ocurriendo en muchos lugares. La disminución durante los últimos 20 años en las zonas tropicales de poco oxígeno, las aguas más bajas en oxígeno del planeta, dio lugar a un estudio de 2008 que propuso que estas zonas también empeoran con el tiempo.

Las regiones tropicales están normalmente asociadas con abundancia de vida, pero poseen algunos de los lugares más inhóspitos para los habitantes del océano. Las zonas de oxígeno mínimo frente a México y Perú contienen niveles de oxígeno demasiado bajos para albergar a la mayoría de los animales, por lo que, a diferencia de otras zonas de poco oxígeno, aquí no hay riesgo de matar a los peces.

Pero cuando los niveles caen aún más, un grupo particular de bacterias, que puede usar nitrógeno en lugar de oxígeno como fuente de energía, prosperan. El nitrógeno es un nutriente esencial y muy escaso para las plantas marinas. Cuando los niveles de oxígeno son lo suficiente bajos para ese grupo particular de bacterias, cantidades importantes de fertilizantes del océano consiguen fijarse profundamente al fondo del océano tropical.

El nuevo trabajo, que se publica en 'Science', muestra que el agua que fluye en los trópicos es probable que sea más baja en oxígeno, rebajando la oferta inicial de oxígeno, pero la demanda también disminuirá por el cambio climático. Específicamente, conforme los vientos alisios se debilitan, toda la secuencia de acontecimientos que alimenta esta cadena alimentaria bacteriana se ralentizará y la zona baja de oxígeno se reducirá.

"Si queremos entender cómo los aspectos biológicos y químicos de los océanos van a cambiar en el futuro, tenemos que prestar mucha atención a lo que sucede con los vientos -argumenta Deutsch--. Los vientos pueden llevar a conclusiones que son exactamente lo contrario de lo que se espera".

Los vientos alisios del oeste hacen que el agua profunda se filtre a lo largo de las costas occidentales, con lo que los nutrientes surgen desde las profundidades del mar. Estos nutrientes alimentan las plantas marinas, las cuales son el alimento de animales marinos, que se descomponen para alimentar a las bacterias que utilizan el oxígeno restante. Cuando los vientos alisios se debilitan, se filtra menos agua rica en nutrientes desde las profundidades y crecen menos plantas en la superficie, de forma que pueden sobrevivir menos bacterias que devoran oxígeno.

Deutsch es un modelador climático que estudia la circulación del océano tropical y aprendió de los núcleos de sedimentos recolectados frente a México por los coautores William Berelson, de la Universidad del Sur de California, y Alexander van Geen, de la Universidad de Columbia, que mostraron una tendencia desconcertante a más largo plazo. Los autores trabajaron juntos para interpretar las muestras.

Los resultados plantean que la mayor parte del tiempo desde 1850 la población de estas bacterias comedoras de nitrógeno ha ido disminuyendo, coincidiendo con el calentamiento de los océanos y el debilitamiento de los vientos alisios.

"Creo que es una cuestión interesante para comprender la forma en la que funciona el océano en escalas de tiempo geológicas o climáticas", afirma Deutsch. La mayoría de los modelos climáticos predicen que los vientos alisios seguirán debilitándose en el futuro, reduciendo zonas de oxígeno mínimo en el Océano Pacífico frente a las costas de México, Chile y Perú, y en el Océano Índico, frente a Australia occidental.

La disminución de oxígeno en el océano más amplio sigue siendo una preocupación importante, según Deutsch, igual que la pesca excesiva, el calentamiento de las temperaturas del agua y la acidificación de los océanos. "Este estudio muestra que lo que ocurre con los vientos, que a veces se pasa por alto, es muy importante para la predicción de cómo los océanos responden al cambio climático", concluye.

Nacen cuatro cachorros de oso pardo en el Parque Natural del Alt Pirineu

Este año han nacido en el Parque Natural del Alt Pirineu cuatro oseznos, según ha detectado el equipo de seguimiento del oso pardo, ha informado el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural.

Las madres, llamadas Caramelles y Caramelita, han parido dos crías cada una.
Las fotografías captadas en el mes de julio por las cámaras automáticas sitúan a Caramelles con sus dos cachorros en el Alt Àneu, mientras que Caramelita fue localizada en el valle de Cardós, ambos municipios ubicados dentro del Parque Natural del Alt Pirineu.

Todavía es muy pronto, según el departamento, para poder determinar qué sexo tienen estas 4 crías y también su progenitor, a pesar de que parece que podría tratarse de Pyros, macho dominante de la población de oso en el Pirineo.

Pyros es el progenitor directo o indirecto del 75 % de los cachorros que han nacido en la población, y de la totalidad de los que han nacido en los últimos cinco años.

Pyros, el padre, un macho de 27 años
Pyros, macho liberado en 1997, se calcula que tiene unos 27 años y como la edad media de vida de un oso es de unos 30 años, está llegando al final de su vida.

La población pirenaica se estima entre de entre 31 y 35 osos (25 ejemplares identificados durante el año 2013), a los que hay que sumar de momento los cinco nuevos cachorros (la osa Auberta, ubicada en el Valle de Aran, más estos 4 cachorros localizados en el Parque Natural del Alt Pirineu).

Este 2014 se ha certificado la baja de Balou, encontrado muerto hace unos meses en Francia.

Durante el año 2013, se identificaron 25 osos en el Pirineo. Con la excepción de Balou, que no se reprodujo nunca, los otros machos adultos son todos hijos o nietos de Pyros, aspecto que pone en riesgo la variabilidad genética de la población a medio plazo.

jueves, 7 de agosto de 2014

Diseñan un nuevo modelo para mejorar las redes de monitorización de la calidad del aire

La información obtenida mediante los métodos estadísticos utilizados por estos investigadores de la US constituye una valiosa fuente para conocer bien las redes de monitorización que se emplean hoy día así como para ver la contaminación atmosférica que miden en este momento.

Esta mejora consiste esencialmente en replantear la monitorización de parámetros contaminantes en estaciones de inmisión, detectar posibles duplicidades, reclasificar los tipos de estaciones y, finalmente, ayudar al gestor de redes a efectuar las consecuentes y progresivas modificaciones.

La información obtenida mediante los métodos estadísticos utilizados por estos investigadores de la US constituye una valiosa fuente para conocer bien las redes de monitorización que se emplean hoy día así como para ver la contaminación atmosférica que miden en este momento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que durante 2012 murieron en el mundo unos 7 millones de personas como consecuencia de su exposición a la contaminación atmosférica–un total de una de cada ocho muertes–. Estas cifras duplican con creces las estimaciones anteriores y confirman que en la actualidad la contaminación atmosférica constituye el principal riesgo ambiental para la salud en el mundo.

Una de las principales herramientas utilizadas para gestionar y analizar la calidad del aire es su monitorización, a través de estaciones fijas de medida. Las estaciones fijas de monitorización forman redes, en la mayoría de los casos, estas redes de monitorización en las áreas metropolitanas contemplan la medición de contaminantes de importancia sanitaria, como son el CO, NO2, O3, PM10 y SO2.

Para que la información ambiental obtenida a través de estas redes de monitorización sea eficiente, debe reevaluarse la representatividad de los contaminantes para la detección de nuevas fuentes o niveles de contaminación, ya que, en caso contrario pueden no dar respuesta a la demanda informativa que la sociedad requiere al respecto”, explica Rafael Pino,uno de los autores del estudio, Catedrático de la Universidad de Sevilla.

Por otro lado, algunos de estos contaminantes son monitorizados en estaciones vecinas, lo que conlleva, en ocasiones, una duplicidad de la información obtenida o la detección de similares niveles de contaminación, generando una redundancia en el equipamiento de la red. Además, un problema inherente en los equipamientos de monitorización es que están sometidos a rigurosos programas de mantenimiento que, en caso de no cumplirse, conducen a que las estaciones no operen a un nivel satisfactorio.

Mediante los modelos de mixturas finitas, utilizados en este estudio, “se ha podido identificar en los datos de cada contaminante analizados, qué fracción de la contaminación es intrínseca a una localidad (contaminación de fondo), cuál otra se debe a la actividad diaria de sus habitantes y, finalmente, aquella asociada a circunstancias o procesos meteorológicos especiales y que causan un aumento inusual en la concentración de los contaminantes”, destaca el profesor Pino.

A través del análisis de conglomerados jerárquico pueden deducirse las zonas geográficas de una ciudad que comparten unos niveles de calidad del aire semejantes, identificando las áreas de mayor contaminación o puntos calientes. La imputación mediante bosques aleatorios (una técnica de la Minería Estadística de Datos) permite estimar la concentración de contaminantes que no son monitorizados en estaciones de medida.

Esta última herramienta ha proporcionado unos resultados que son especialmente útiles para aquellas redes de monitorización que son configuradas con limitados recursos económicos y, por tanto, con pocas y escasamente dotadas estaciones de medida, lo que conlleva que se desconozca el nivel de contaminación atmosférica a la que la población está expuesta para algunos contaminantes”, concluyen los investigadores.

Referencia bibliográfica:
Álvaro Gómez-Losada,Antonio Lozano-García,,Rafael Pino-Mejías yJuan Contreras-González."Finite mixture models to characterize and refine air quality monitoring networks".Science of The Total Environment485–486:292–299, 1 julio de 2014.


Fuente original: http://www.agenciasinc.es/

jueves, 17 de julio de 2014

"Aquí la Tierra" arranca en RTVE

La televisión pública española, RTVE presenta todas las tardes de lunes a viernes a partir de las 20:30h un espacio dedicado a la divulgación científica y medioambiental sobre el planeta en el que vivimos.

Podeis descubrir los programas y muchas más curiosidades en este enlace:
http://www.rtve.es/television/aqui-la-tierra/

España aprueba la protección de 39 zonas de especial interés natural

El Gobierno ha decidido la protección de 39 nuevos espacios marinos al incorporarlos a la red europea Natura 2000 como Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), con lo que la superficie marina que tiene alguna medida de protección rondará el ocho por ciento.

La incorporación de estos espacios a la red ecológica Natura 2000 es el resultado de dos proyectos de investigación que se han llevado a cabo durante los últimos diez años y que han permitido recopilar suficiente información para acreditar los valores naturales de todos esos lugares.
La orden del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente por la que se declaran esos espacios marinos como ZEPA ha sido publicada hoy por el BOE.

La inclusión de estos espacios en la red europea Natura 2000 pretende garantizar el uso sostenible de los recursos y la conservación de los hábitats y de las especies, y según el Gobierno este integración servirá, además de una mayor protección, un valor añadido para todas las actividades (pesqueras, turísticas, etc) que están vinvuladas al mar en esos lugares.

Las 39 nuevas ZEPA
Las nuevas Zonas de Especial Protección para las Aves son la Ría de Mundaka-Cabo de Ogoño; los Islotes de Portios-Isla Conejera-Isla de Mouro; el Cabo Peñas; la Punta de Candelaria-Ría de Ortigueira-Estaca de Bares; la Costa de Ferrolterra-Valdoviño; la Costa da Morte; el Banco de Galicia; las Rías Baixas de Galicia; el Golfo de Cádiz; el espacio marino del Tinto y del Odiel; la Bahía de Cádiz; o la Bahía de Málaga-Cerro Gordo.

Forman parte además de la nueva lista: la Isla de Alborán; la Bahía de Almería; los Islotes Litorales de Murcia y Almería; el espacio marino de Tabarca-Cabo de Palos; la Plataforma-talud marinos del Cabo de la Nao; el Delta de l’Ebre-Illes Columbretes; el Baix Llobregat-Garraf; y el Espacio marino de l’Empordà.

La orden incluye: el espacio marino de Formentera y del sur de Ibiza; el poniente y norte de Ibiza; el levante de Ibiza; el sur de Mallorca y Cabrera; el poniente de Mallorca; el norte de Mallorca; el norte y oeste de Menorca; el sureste de Menorca; la zona occidental de El Hierro; los Roques de Salmor; el norte de La Palma; y el espacio marino de La Gomera-Teno.

Completan la lista de nuevas ZEPA: los Acantilados de Santo Domingo y Roque de Garachico; el espacio marino del Roque de la Playa; el espacio marino de Anaga; el de Mogán-La Aldea; el de La Bocayna; los Islotes de Lanzarote; y el Banco de la Concepción.

Diez años de trabajo e investigación
La orden destaca que en España existe una gran variedad de ambientes y ámbitos geográficos marinos, lo que favorece la gran diversidad de aves marinas presentes.

Muchas de esas especies de aves se reproducen con regularidad en España, y algunas de ellas (como la pardela balear o la gaviota Audouin) tienen en España sus principales enclaves reproductores, señala la orden, que incide además en que otras muchas especies de aves procedentes sobre todo del norte de Europa usan las aguas españolas durante sus viajes migratorios o durante el invierno.

La declaración de estas 39 ZEPA es el resultado de dos proyectos Life + que se han ejecutado durante los últimos diez años; primero fue el proyecto “Áreas Importantes para las Aves (IBA) marinas en España” que desarrollaron el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife) entre 2004 y 2009.

Esta iniciativa finalizó con la publicación de un compendio de zonas propuestas por su alto valor para las aves marinas, lo que sirvió para sentar las bases para la futura declaración de esos lugares como Zonas de Especial Protección para las Aves.

El segundo proyecto ha sido el Life + “INDEMARES” (Inventario y designación de la Red Natura 2000 en áreas marinas del Estado español”, que se prolongado entre 2009 y 2013, y que ha permitido obtener nuevos datos que han corroborado la importancia de todas esas zonas y que ha servido para consolidar la base científica sobre la que se apoyan las nuevas ZEPA.

Espacios marinos protegidos: la asignatura pendiente
España es el país europeo que más superficie terrestre aporta a Natura 2000, el principal instrumento de conservación de la biodiversidad de la Unión Europa, y casi el 30 por ciento del territorio (unos 15 millones de hectáreas) están incluidas en esa red.

Sin embargo, arrastraba la asignatura pendiente de ampliar los espacios marinos que están incluidos en esa Red.

domingo, 29 de junio de 2014

Voluntariado Urogallo Cantábrico

Si te preocupan las amenazas que sufre el urogallo cantábrico, quieres hacer algo para mejorar su situación y te gusta trabajar en equipo, entonces eres un buen candidato a participar en el programa de voluntariado que SEO/BirdLife organiza dentro del Life+ Urogallo cantábrico.

Durante el verano de 2014 hay previstos dos turnos de voluntariado en el sector occidental de la cordillera Cantábrica, concretamente en el la Reserva de Biosfera del valle de Laciana (León). En cada turno podrán participar un máximo de 12 voluntarios que contarán con el apoyo y la asistencia de técnicos de SEO/BirdLife.

Primer turno: 17-24 de agosto.
Segundo turno: 24 agosto-31 de agosto.

Para participar tienes que ser mayor de 16 años, estar en buena forma física para aguantar largas caminatas (a menudo de todo un día) por terrenos montañosos y abruptos, y traer ropa y calzado apropiado.

¿Cuál será tu misión?
Colaborar en la protección de las áreas críticas para la subespecie cantábrica de urogallo. Por ejemplo, el cierre y restauración de caminos.
Retirar o señalizar cercados ganaderos potencialmente peligrosos para el urogallo.
Colaborar en las labores de sensibilización del proyecto.
Participar en otras actividades de conservación a propuesta de los espacios naturales, juntas vecinales y ayuntamientos de la zona.

Condiciones
El alojamiento, la manutención y el seguro de accidentes corren a cargo de la organización; el desplazamiento hasta el lugar del campo de trabajo será a cargo de los voluntarios.

Si estás interesado en colaborar envíanos el formulario adjunto a jpurroy@seo.org antes del próximo lunes 7 de Julio.

viernes, 30 de mayo de 2014

REPORTAJE: Estos escarabajos son una joya

Surgieron en el Jurásico, pero sobrevivieron a los dinosaurios
Hoy constituyen una cuarta parte de todas las formas de vida sobre la Tierra con más especies –300.000– que ninguna otra

El último misterio del faraón Tutan­kamón no se refiere a algún intrincado jeroglífico, una nueva cámara funeraria o sutiles pistas dejadas cerca de su tumba; envuelve a una fabulosa figura de un escarabajo esculpida en cristal verdoso. Esta joya es la más destacada de un hermoso pectoral hallado por el arqueólogo Howard Carter en 1923 en una de las habitaciones contiguas a la sala de los tesoros. Las alas del escarabajo están tratadas con oro, plata, cristal y piedras semipreciosas, y el animal es el corazón de la figura de un halcón.

El insecto soporta con sus alas y patas el peso de una barca celestial en la que yace el ojo izquierdo de Horus, el símbolo de la Luna. En sus patas inferiores hay otros tantos símbolos sobre la eternidad. Alrededor bailan los dioses, y la iconografía completa habla de los ciclos del Sol y de la Luna, de la resurrección y del reinado eterno de Egipto. Pero el material verdoso de su cuerpo y su brillo cautivó en 1996 al geólogo italiano Vincenzo de Michele. Y no sucedió en el Museo de Antigüedades Egipcias, donde están expuestos los tesoros del faraón más popular de todos los tiempos. De Michele se topó con este fabuloso escarabajo por vez primera en una postal de turista que cayó en sus manos en un viaje a Egipto.

Nos dimos cuenta por su brillo y aspecto de que podría tratarse de una tectita, un cristal del desierto libio”, recuerda este experto. Estas piedras se encuentran desperdigadas en el Gran Mar de Arena, en el Sáhara oriental, uno de los lugares más inhóspitos del mundo. Después de obtener el permiso para examinar el escarabajo, De Michele encontró trazas de iridio, un material muy raro en la Tierra y propio de meteoritos. Las posteriores investigaciones determinaron que la sílice de la figura había resultado del impacto probable de un asteroide hace unos 28 millones de años, que calentó hasta 2.000 grados la arena del desierto, formando esas piedras.

Se ha llegado a relacionar la forma de las grandes pirámides egipcias con la humilde biología de una especie de escarabajo pelotero

El escarabajo hecho de este cristal de origen extraterrestre es único, escribe la arqueóloga Andrea Byrnes en la revista Egyptological. Tampoco se sabe cómo la gema pudo encontrar el camino desde el desierto profundo hasta las manos de los joyeros reales hace unos 1.330 años antes de Cristo. Pero es comprensible que, ante un material tan extraordinario, los artesanos egipcios decidieran aprovecharlo para dar forma al escarabajo, en detrimento de otros animales.

Este pequeño animal es casi omnipresente; aparece en versos dedicados de papiros como El libro de los muertos, en forma de joyas que sustituyen el corazón de los faraones o entre sus vendas, en amuletos de la buena suerte. Se han encontrado alas de escarabajos –los élitros– en objetos del propio Tutankamón, y hasta se han desenterrado ejemplares embalsamados. El entomólogo francés Yves Cambefort, del Museo Nacional de Historia Natural de París, ha relacionado incluso la forma de las grandes pirámides con la humilde biología de una especie de escarabajo pelotero.

Antes de salir el sol, el animal acude atraído por los excrementos del ganado para formar una bola que rueda con facilidad. Es muy celoso con su tesoro. Tiene que pelear duramente para que sus colegas no le arrebaten el balón. A veces, trabaja en equipo con su pareja; en otras ocasiones, usa la bola para ganarse a su compañera. En las horas tempranas, el escarabajo entierra su botín y excava un túnel, creando en su desembocadura una cámara nupcial, donde se aparea. La hembra coloca entonces sus huevos, y las larvas se alimentan del excremento. Las pupas emergen de la bola y se metamorfosean en adulto.

Este extraordinario acontecimiento pudo dar la idea de la momificación a los primeros sacerdotes egipcios. La cabeza del animal tiene la forma de un sol que está naciendo –Osiris, el primer rey mítico de Egipto–. La bola de excremento que empuja no es sino el sol que avanza a lo largo del día para luego ser enterrado en una tumba. Pero el sol resucitará al día siguiente. La pupa –semejante a una momia– volverá a la vida desde su cámara funeraria, convertida en Horus, el hijo de ese rey.

De acuerdo con Cambefort, si la Gran Esfinge representara a un escarabajo pelotero, las pirámides, con su intrincado laberinto de cámaras funerarias, serían el equivalente a una acumulación gigante de excremento de ganado (muy importante en las creencias religiosas). Es una interpretación sorprendente, no exenta de polémica, desde que el entomólogo francés la formulara allá por 1987.

Cuando los primitivos egipcios vieron a los escarabajos peloteros emerger de las arenas del desierto, lo ligaron a la creación espontánea de la vida a partir de la nada”, nos dice Brett Ratcliffe, profesor y curador de la división de entomología del Museo Estatal de la Universidad estadounidense de Nebraska. “Desde luego, eso no es cierto, ya que ellos no comprendían los ciclos vitales de estos escarabajos, donde la cría vive dentro de una bola de estiércol usada como alimento al ser enterrada por sus padres. Y mucha de la simbología viene de ahí”. La biología de los escarabajos peloteros sigue dando que hablar en estos dos últimos años. Un estudio de Current Biology publicado por Marie Dacke, de la Universidad de Lund en Suecia, sugiere que durante las noches cerradas africanas, estos animales se guían por el brillo de la Vía Láctea para trazar sus caminos sobre los que rodar sus bolas de estiércol.

'Protaetia affinis' en un roble centenario.

Otra investigación en la misma publicación afirma que estos animales usan dichas bolas como elementos de refrigeración en las horas más calurosas; se suben a ellas y regurgitan líquidos para enfriarse las patas. Sería el primer caso de un insecto que usa un refugio móvil para protegerse del calor. Lo cierto es que los escarabajos llevan asombrando al ser humano desde mucho antes SaveFrom.net. Se conocen pendientes de piedra esculpidos con su forma desde hace entre 10.000 y 20.000 años. El propio Cambefort cree que se trata de bupréstidos, englobados popularmente dentro de los escarabajos joya por sus impresionantes tonalidades metálicas y brillantes colores. Pero hay otras familias que exhiben con igual fuerza esta belleza.

Algunos, como el Anthaxia hungarica, combinan en raras ocasiones franjas metálicas azules y doradas en el tórax y abdomen, aunque su versión más común es de un verde oro con bandas de un rosa brillante en las partes inferiores de su cuerpo. Otras especies son muy escurridizas y difíciles de encontrar. El Chalcophora mariana despide una textura bellísima que parece plata mezclada con oro. Al fotógrafo español José Antonio Martínez (autor de las imágenes que ilustran estas páginas) le costó seis años de búsqueda hasta que consiguió inmortalizar a esta criatura. El momento mágico ocurrió mientras se encontraba sobre el tronco muerto de un pino de Alepo en la Devesa del Saler, del parque natural de la Albufera, en Valencia.

Los machos de Hoplia coerulea exhiben un azul metálico marino en la parte superior de su caparazón. Se aferran a las ramas de la vegetación con sus patas delanteras, mientras suspenden en el aire las traseras y el resto del cuerpo. Martínez considera que son los pequeños gimnastas del mundo coleóptero a la hora de realizar estas pautas de apareamiento. “Lo hacen para llamar la atención de las hembras”.

Las vidas de algunos escarabajos joya adultos son tan breves –15 días– que su captura fotográfica necesita de dosis de perseverancia y buena suerte antes de que se pongan fuera del alcance en lo alto de los troncos. Martínez confiesa que se siente hechizado por estas criaturas desde hace años.

El Buprestis sanguinea se alimenta de plantas de efedra. La coloración de su cuerpo varía extraordinariamente de macho a hembra. El macho tiene una tonalidad negro azulada y franjas amarillas en las alas, mientras que la hembra muestra un intenso color sangre con manchas negro azuladas de tamaño irregular. Se conocen miles de especies de escarabajos joya, repartidas en las zonas boscosas y de coníferas –es legendaria su capacidad para oler fragancias de pinos a decenas de kilómetros–. También abundan en las regiones tropicales y subtropicales. Otro grupo que pertenece a una familia distinta genera un comercio entre coleccionistas según el brillo y el color de sus caparazones, llegándose a pagar hasta 500 dólares por uno que irradie como el oro puro.

Hay más de cien especies del género Chrysina, cuyas propiedades ópticas tienen fascinados a los investigadores de la Universidad de Costa Rica. La cutícula que recubre sus caparazones tiene al menos 70 capas de quitina, y cada una ofrece un índice de refracción distinta a la luz. Estos extraordinarios ejemplares rompen la luz visible y la descomponen en un arcoíris de una manera parecida a un prisma. Cada capa refleja con fuerza un color distinto, y las interferencias ópticas proporcionan ese brillo metálico dorado y plateado, de acuerdo con un estudio de William C. Vargas publicado en la revista Optical Material Express. El hallazgo puede conducir a la obtención de pigmentos que tengan el aspecto del oro o la plata, o incluso materiales que incrementen el rendimiento de las placas solares. Pero la razón de esa belleza hay que buscarla en las ventajas de la evolución. “¡Lo creas o no, estos colores metálicos tan brillantes pueden actuar como camuflaje!”, exclama Ratcliffe. “Estas criaturas se esconden durante el día, y la superficie tan brillante de estos escarabajos refleja el color circundante de la vegetación”.

Cuesta creer que estos diseños se hagan invisibles en un lugar como la selva, pero lo cierto es que el camuflaje de guerra resulta vital en una batalla que lleva librándose millones de años contra sus depredadores. “Es cierto que sobre un fondo blanco se destacan por sus maravillosos tonos de plata y oro. Pero en una foresta tropical se desvanecen”.

La técnica, explica con detalle este entomólogo, consiste en la reflexión de la luz. Los escarabajos se confunden con millones de gotas de agua esparcidas por la vegetación, tan comunes en el paisaje de cualquier selva húmeda. “Además, uno no puede ver colores durante la noche, que es cuando estos escarabajos están más activos y salen para alimentarse”.

Cópula de Chrysolina americana.

El término escarabajo resulta de la vulgarización de los coleópteros. Designa todo un orden dentro de la nomenclatura zoológica. Pero hablar de coleópteros es hablar sin lugar a dudas del más formidable éxito evolutivo jamás alcanzado por un grupo de animales. “Se han descrito aproximadamente 1,8 millones de especies de animales y plantas superiores”, explica Jorge M. Lobo, profesor de Investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). “De ellos, un millón son insectos. Y de ese millón, unas 400.000 especies serían coleópteros”. La historia no acaba aquí. La variedad de los coleópteros es tan asombrosa que no existen suficientes expertos para catalogarla. En solo un tronco de árbol de la selva de Panamá, los entomólogos llegaron a contabilizar 950 especies.

Lobo habla de especies descritas SaveFrom.net, pero las estimaciones multiplican al menos por cinco el número. “Podríamos estar hablando del orden de uno o dos millones de especies de escarabajos”. En España podrían existir unas 15.000 o 20.000 especies, pero apenas poseemos especialistas ni obras que describan el 10% de estas, dice este experto. Vivimos en la era de los coleópteros, desde que surgieron durante el Pérmico hace más de 250 millones de años. Son los verdaderos dueños del planeta. Su explosión se asocia con la aparición de las plantas con flor. Han sobrevivido sin dificultad a la extinción de los dinosaurios, a partir de una estrategia que comprende un diseño original y diferente, huyendo de caminos sin retorno como el gigantismo.

Su éxito es difícil de digerir. Son animales con un caparazón externo duro. Imagínalos como pequeños tanques armados con una coraza”, nos dice este entomólogo español. El único medio que no han colonizado es el océano. Hay especies que sobreviven a alturas de 5.000 metros en el Himalaya y otras que han colonizado la Antártida. El ejemplar más grande conocido pertenece a la especie Titanus giganteus. Se han medido ejemplares de hasta 16,7 centímetros de longitud en la Guyana francesa. En el otro extremo, los ptílidos a veces no sobrepasan el milímetro de tamaño.

Una de las claves del éxito de este diseño biológico es su arquitectura. Muchos son capaces de volar, pero sus élitros inferiores pueden soldarse al resto del cuerpo, aumentando el hermetismo para no perder agua. En lugares como el desierto del Namib, a veces la única fuente de humedad procede de la niebla costera. Entonces los tenebriónidos se encaraman en las partes más altas de las dunas. El naturalista David Attenborough describe el comportamiento de estos animales cuando llegan los bancos de niebla: se colocan en fila, mirando a la costa, y elevan su abdomen mientras levantan alternativamente las patas. La niebla termina por empaparlos, y el agua se condensa en las oquedades de sus cuerpos.

Los ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en sus siglas en inglés) han tomado buena nota de la estrategia del animal. Michael Rubner y su equipo calcularon que las nubes de niebla eran tan nimias que las gotas que se acumulaban en la espalda de los escarabajos tenían un diámetro de entre 15 y 20 millonésimas de metro. La condensación de esa minúscula cantidad de agua requería del contacto con un material capaz de recoger y dirigir el agua. Los científicos descubrieron canales cubiertos de cera que repelían las gotitas, conduciéndolas hasta zonas que las atraían hasta hacerlas crecer. “Al aumentar de tamaño, vence la fuerza que la sostiene y resbala hasta la boca del escarabajo”, aseguró Rubner en un boletín del MIT. Al fin y al cabo, incluso los escarabajos necesitan beber.

Hay especies que sobreviven a alturas de 5.000 metros en el Himalaya y otras que han colonizado la Antártida

Los coleópteros comen prácticamente de todo. Los hay que se alimentan de todo tipo de excrementos, de cadáveres de animales o materia pútrida que cae de los árboles de la selva. Los fitófagos están especializados para digerir cualquier planta. Los carnívoros atacan a sus semejantes y a otros insectos. Y también elaboran formas de supervivencia que dejarían en ridículo al mejor estratega militar. Una especie de aceitera tiene una habilidad sorprendente para aprovecharse de las abejas salvajes. En el desierto de California, sus larvas trepan por los tallos de las hierbas hasta agruparse. Las larvas segregan un perfume que les hace irresistibles a los machos e intentan la cópula. En ese momento, las larvas saltan al cuerpo del macho. Aprovecharán el encuentro con una hembra verdadera para cambiar de transporte. Una vez a lomos de la hembra, la abeja les llevará a su guarida, donde ha acumulado una gran cantidad de polen para alimentar a sus crías. Las larvas de la aceitera no solo acabarán con el alimento, sino que devorarán a las larvas de abeja antes de convertirse en pupas y emerger como adultos del suelo del desierto.

En un planeta dominado por los monocultivos, el festín para muchos coleópteros está servido. Las plagas que causan ingentes pérdidas económicas en la agricultura intensiva reflejan el afán humano de cosechar más y más. ¿Cómo va a pasar desapercibido para un grupo de animales que se las ha arreglado desde la extinción de los dinosaurios? “Al plantar enormes extensiones de gramíneas, es lógico esperar este tipo de invasiones”, responde Lobo. Pero el éxito evolutivo no les hace invulnerables. Muchos confunden las cucarachas con coleópteros (dos órdenes zoológicos distintos). Existe un mito que presenta un mundo tras una catástrofe nuclear dominado por cucarachas. Cierto en parte. Las cucarachas resisten dosis de radiaciones de hasta 10.000 rads (1.000 rads matan a una persona). Y los falsos gorgojos de la harina son escarabajos increíblemente resistentes. ¡Los experimentos muestran que pueden sobrevivir a dosis de hasta 100.000 rads! Pero son excepción. En otros muchos casos, los coleópteros también son muy sensibles a la presión humana.
Jorge Lobo resume este último aspecto de una forma muy gráfica, refiriéndose al popular escarabajo pelotero: “Antes era común verlos por centenares en el campo, rodando sus bolas de estiércol. Pero ahora muchos han desaparecido”. Al ganado se le suministran medicamentos para evitar la proliferación de parásitos, pero quedan como restos en los excrementos. Y los escarabajos los evitan. Estos excrementos no se reciclan, impiden el crecimiento del pasto y lo hacen improductivo. Un ejemplo ilustra la importancia de estos pequeños aunque eficientes agentes de limpieza, concluye el entomólogo español. Cuando se introdujeron ovejas merinas en Australia, se comprobó el daño que sus excrementos hacían en los pastos. “Tuvieron que importar los escarabajos para reciclar las heces y arreglar el problema”.
Psilothrix viridicoerulea

REPORTAJE PUBLICADO EN: EL PAÍS SEMANAL

miércoles, 28 de mayo de 2014

Reconstruyen las tormentas extremas de los últimos 600 años en España

Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) han logrado reconstruir la intensidad y frecuencia de las tormentas que se produjeron en el noreste de la Península Ibérica desde 1347 hasta 2012.

En concreto han analizado el registro sedimentario del lago Montcortès, situado en el Pirineo catalán, y los resultados, que son extrapolables al Mediterráneo occidental, demuestran una relación directa entre la variabilidad del patrón climático llamado Oscilación del Atlántico Norte (NAO) y la intensidad y frecuencia de las tormentas de la zona.

Vista del lago Montcortès, situado en el Pirineo catalán, en el que científicos del CNMN han hecho los estudios sobre las tormentas extremas en la Península Ibérica.

La investigación, publicada en “Quaternary Science Reviews“, supone, por primera vez, el desarrollo de un registro paleoclimático de eventos extremos con datos cuantitativos tan exhaustivos y con una resolución anual.

El lago Montcortès
Gracias a la naturaleza del lago de Montcortès, el registro sedimentario es de extraordinaria calidad y refleja las fluctuaciones climáticas cada año.

En verano, debido al calor, aumenta el número de algas en el lago, lo que propicia la precipitación de calcita, que queda marcada en el registro sedimentario como si se tratara de los anillos del tronco de un árbol.

Las tormentas generan depósitos en los lagos, cuya composición y textura dependen de las características de la precipitación, del lago y de la cuenca de drenaje” explica el investigador del MNCN, Pablo Corella.

A partir del análisis sedimentológico, geoquímico y geofísico de los sedimentos recientes del lago y de la correlación con los datos de precipitación de las últimas décadas, se ha establecido el umbral mínimo de precipitación para eventos extremos (aquellos que tienen un periodo de retorno de 5 años) en 90mm/m2″, completa el investigador del Instituto Pirenaico de Ecología, del CSIC, Blas Valero.

Las tormentas más fuertes se produjeron al final del XIX
Para analizar los datos de la muestra, los investigadores han extrapolado los datos de las precipitaciones recogidos en estaciones meteorológicas cercanas a los obtenidos del registro sedimentario.

Cuando se produce un evento extremo de lluvia, la cantidad de sedimento que se deposita en el lago arrastrado desde la cuenca de recepción aumenta y queda reflejado como una capa.

Gerardo Benito, investigador del MNCN que participa en el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), ha dicho que “frente a lo que cabría esperar, hemos descubierto que el siglo XX es el periodo con menor número de tormentas extremas frente al final del siglo XIX, la época en la que más tormentas se produjeron”.

Imagen del registro sedimentario realizado por los investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) en la que se observan las líneas claras que marcan cada cambio de año. Las zonas marcadas indican depósitos producidos por eventos de lluvia extremos.

La influencia de la NAO en la climatología
Los investigadores también han podido comprobar la relación directa que existe entre la Oscilación del Atlántico Norte (NAO, por sus siglas en inglés) y las tormentas.

La NAO es un patrón climático que mide las diferencias de presión atmosférica entre los paralelos 65 (Islandia) y 37 (Islas Azores).

Cuando el índice NAO es positivo hay menos tormentas, porque los vientos que llegan del oeste cargados de humedad desvían su trayectoria hacia el norte de Europa. Sin embargo, cuando el índice es negativo los vientos no se desvían y hay más eventos extremos en el Mediterráneo”, concluye Corella.

Intuimos que existe relación entre los eventos de lluvia extremos y la radiación solar, pero aún no disponemos de datos concluyentes”.

En la investigación también han participado el Instituto Pirenaico de Ecología, del CSIC, y el instituto alemán Geo Forschungs Zentrum (GFZ) de Potsdam.

lunes, 19 de mayo de 2014

Los ciclones se van hacia los polos

La fase de más intensidad de los tifones se desplaza unos 50 kilómetros por década.

Muchas regiones del planeta, especialmente en el Pacífico y en el Índico, que solían estar a salvo de los devastadores efectos de los ciclones tropicales, tienen cada vez más riesgo de ser asoladas periódicamente por estas gigantescas tormentas especialmente intensas. El tifón Haiyan (2013), o los huracanes Katrina (2005) y Sandy (2012) son dramáticos ejemplos. La actividad de los ciclones tropicales, desde hace 30 años, se está desplazando desde la banda tropical hacia los polos al buen ritmo de algo más de 50 kilómetros por década (53 y 62 kilómetros en los hemisferios Norte y Sur, respectivamente). A la vez que la fase de máxima intensidad de las tormentas migra hacia latitudes altas y amenaza a las zonas costeras allí, el riesgo puede ser menor en las regiones tropicales que tradicionalmente soportan tifones y huracanes. Pero este potencial alivio puede a la vez convertirse en un problema ya que estas tormentas de vientos huracanados y generadoras de inundaciones son clave para alimentar las reservas de agua en esas regiones.

Pese a que hay muchas incógnitas aún acerca de los mecanismos y la futura evolución de esta migración de los ciclones, los científicos constatan que el fenómeno coincide con la conocida expansión de los trópicos hacia los polos, fenómeno que se ha relacionado, al menos en parte, con el cambio climático inducido por la actividad humana. “Ahora que vemos esta clara tendencia, es crucial comprender sus causas de forma que podamos anticipar qué va a ocurrir en los próximos años y décadas”, señala Gabriel Vecchi, científico de la Agencia Nacional de Océano y Atmósfera (NOAA) estadounidense.


Imagen en infrarrojo del tifón Usagi desplazándose hacia Hong Kong en 2013. / NOAA
James Kossin (NOAA), Vecchi y Kerry A. Emmanuel (científico del Instituto de Tecnología de Massachusetts), han analizado la tendencia de los ciclones tropicales localizando dónde alcanza cada uno su máxima intensidad. Así han descubierto el proceso de migración hacia latitudes cada vez más altas. Y este desplazamiento, afirman en su artículo en la revista Nature, “puede relacionarse con la expansión tropical que se considera tiene una contribución antropogénica”.

Las tormentas tropicales intensas o ciclones (denominados tifones en la región del Pacífico occidental y huracanes en el Atlántico) son fenómenos que se originan en condiciones de bajas presiones, altas temperaturas del agua oceánica, máxima humedad y no mucha diferencia entre las velocidades del viento en la baja y alta troposfera. Los requisitos para su formación se dan precisamente en los trópicos y se desarrollan y desplazan alimentados por el agua del mar, por lo que se desvanecen al poco de llegar a las regiones costeras, donde producen, al entrar, daños devastadores sobre todo si la población no está preparada y protegida. Estas condiciones imprescindibles impiden que el desplazamiento hacia los polos observado continúe indefinidamente, señala Hamish Ramsay, experto de la Universidad Monash (Australia), al comentar el trabajo de Kossin y sus colegas. Sencillamente llega un momento en que el régimen de vientos y la esencial temperatura alta del agua (unos 26 grados) impiden la supervivencia del ciclón tropical, a no ser que se den “cambios no plausibles de las restricciones físicas fundamentales en la circulación atmosférica, como la tasa de rotación de la Tierra”, ironiza Ramsay.

Pese a que los ciclones tropicales se conocen bien y se observan y vigilan perfectamente, lo que facilita la alerta para que las zonas de riesgo puedan prepararse, en la investigación del cambio climático vienen siendo una pesadilla, hasta el punto de que en el último informe (AR5) del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas se clasifica con un “nivel de confianza bajo” la predicción para el futuro de una mayor intensidad de la actividad de estos fenómenos. Un problema es que su frecuencia es relativamente baja como para poder discernir claramente una tendencia en las décadas recientes, en las que se tienen datos precisos sobre los ciclones.

La expansión de los trópicos está relacionada con el cambio climático

Hace falta investigar más y a más largo plazo para poder determinar si el desplazamiento hacia los polos de la máxima intensidad de los ciclones puede ser relacionada con la actividad humana”, advierten ahora muy prudentemente los investigadores de la NOAA. Y el fenómeno no es uniforme, según los resultados de Kossin, Emanuel y Vecchi, con la máxima migración observada en los últimos 30 años en el Pacífico Norte y Sur, así como en el Índico, mientras que no se observa esta tendencia en el Atlántico.

Los hallazgos de Kossin y sus colegas aportan conocimiento sobre la respuesta de la actividad global de los ciclones tropicales al cambio climático”, señala Ramsay. Sin embargo, añade, quedan pendientes de respuesta cuestiones clave, como si los futuros cambios en los patrones de vientos harán que los ciclones se acerquen más o se alejen de las costas; qué mecanismos concretos están provocando la expansión tropical y cómo encaja esto con los factores conocidos que modulan la intensidad de los ciclones tropicales.

El trópico ensanchado
La franja tropical de la Tierra es cada vez más ancha. La frontera entre los trópicos y las latitudes medias, definida por los regímenes específicos de vientos se está expandiendo, debido al calentamiento global, hacia latitudes cada vez más altas. Y aunque a menudo se identifica el trópico con regiones húmedas, precipitaciones torrenciales y vegetación exuberante, precisamente la frontera con las latitudes medias significa lo contrario: los grandes desiertos tórridos del planeta. Desde 1979, el cinturón atmosférico tropical se ha ensanchado entre 225 y 530 kilómetros, sumando el efecto en ambos hemisferios.

La circulación atmosférica es determinante en las condiciones climáticas del trópico y se caracteriza por las corrientes en ascenso desde el ecuador y el descenso en la zona subtropical (cédulas de Hadley). Esa circulación térmica, con el aire seco descendiendo hacia la superficie terrestre es la que genera los desiertos, y el desplazamiento hacia latitudes altas de la frontera significa que las regiones de las latitudes subtropicales se van desertizando, con cambios en los regímenes de precipitaciones y tendencia a sufrir más frecuentes sequías. La zona del Mediterráneo, el suroeste de Estados Unidos, el sur de Australia, el norte de China y el Altiplano sudamericano son zonas claramente afectadas, por lo que los expertos ya advierten que cada vez tendrán un clima más seco y más caliente, sobre todo en verano.

Es, fundamentalmente, el calentamiento global inducido por la acción humana el que está provocando estas alteraciones climáticas, señalan los científicos. Han identificado algunos factores concretos que intervienen en la expansión tropical, además del incremento de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, como la mayor concentración de aerosoles (partículas contaminantes emitidas en la quema de combustibles fósiles) o la circulación del ozono estratosférico.

La expansión registrada de los trópicos, desde hace 35 años, ha sido de entre medio y un grado de latitud por década.
Distribución global de los ciclones tropicales en su fase de mayor intensidad entre 1982 y 2012.