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viernes, 15 de enero de 2016

La Agencia Estatal de Meteorología edita la Guía de Aludes para elevar seguridad en la montaña

Es un documento divulgativo que da a conocer los principales aspectos relacionados con este fenómeno, su estudio y su predicción.

Ahora que parece que llega definitivamente el invierno, y por tanto las nevadas y lluvias a la Penísnusla, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha editado en soporte papel la Guía de Aludes, que va dirigida a aumentar la seguridad y la protección frente a los riesgos de avalanchas de nieve en la alta montaña invernal.

Es un documento divulgativo que da a conocer los principales aspectos relacionados con este fenómeno, su estudio y su predicción.

Los aludes figuran entre los mayores riesgos a tener en cuenta cuando se transita por la montaña invernal y causan muchos accidentes.

Puede descargarse de forma gratuita en la web de la Aemet
La Guía de Aludes en su versión electrónica puede obtenerse de forma gratuita en la web de la AEMET (aemet.es/es/conocermas/publicaciones/detalles/laguiadealudes), en castellano, catalán, gallego y euskera.

A partir de ahora se contará también con el soporte en papel y se distribuirá a través de las distintas federaciones territoriales de deportes de montaña y esquí de toda España para incrementar el conocimiento sobre este fenómeno entre los practicantes de actividades en alta montaña.

Desde diciembre, y en coincidencia con el comienzo de la temporada de nieve, AEMET elabora y difunde boletines de predicción nivológica y de peligro de aludes para las principales cordilleras españolas.

La realización de estos boletines se basa en el trabajo de campo que hace el personal de AEMET en los observatorios de montaña y, en algunas zonas, cuenta con la colaboración de personal voluntario de refugios de montaña y de otros organismos.

Su difusión se lleva a cabo entre organismos y colectivos asociados a la montaña, y pueden consultarse en la web de la agencia estatal.

Además, la Agencia realiza tareas de formación y divulgación en este ámbito entre las que destacan las de formación en meteorología de montaña, dirigidas a aficionados e impartidas en colaboración con las federaciones deportivas.

La aplicación Meteoruta, esencial para los conductores
Este tipo de actuaciones viene a sumarse a otros servicios y productos proporcionados por AEMET, que cobran especial sentido en invierno para mejorar el suministro y la difusión de informaciones meteorológicas y predicciones de interés ciudadano, como la aplicación MeteoRuta (http://meteoruta.aemet.es), de utilidad para los conductores.

En esta línea, la agencia también lleva a cabo la participación y el apoyo a planes de contingencia invernales con otros organismos como el Plan de Actuaciones Invernales frente a contingencias de hielo y nieve de AENA, en el que la labor de la agencia junto con su servicio de apoyo aeronaútico es esencial para facilitar la operatividad de los aeropuertos ante condiciones meterológicas adversas.

También participa en el Plan Director de Medidas Invernales de Adif, que cuenta como fuente primaria de información la relativa a avisos de riesgo tanto de lluvia como de viento, nieve y olas de frío localizadas en las líneas de su red ferroviaria.
PDF Guía de Aludes (Castellano):

Curso de Naciones Unidas gratuito y en Español: Introducción al Cambio Climático

Se crea Curso de Naciones Unidas con posibilidad de certificado sobre Cambio Climático. Es gratuito, virtual y tiene la posibilidad de certificado al terminar sus módulos. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha afirmado que el cambio climático es “el desafío definitivo de nuestra era”.

Después de tomar el curso Usted podrá responderse las siguientes preguntas: Por ejemplo, ¿qué gases son los que están contribuyendo realmente a aumentar el efecto invernadero?, ¿cuál es el cambio de temperatura proyectado para este siglo?, ¿cómo funciona el proceso de negociaciones internacionales sobre el cambio climático?, ¿qué opciones de adaptación y migración hay disponibles, y cómo se deben elegir las más adecuadas?, ¿de dónde proviene la financiación?

El curso proporciona información clara, concisa y actualizada para cualquier persona interesada en adquirir una visión general sobre el cambio climático. El curso se estructura en torno a seis módulos:

Ciencia del Cambio Climático
Marco Jurídico y Normativo Internacional para Abordar el Cambio Climático
Adaptación al Cambio Climático
Mitigación del Cambio Climático
Financiación del Cambio Climático
Planificación para el Cambio Climático
Curso UN CC:Learn de introducción sobre el Cambio Climático! : http://unccelearn.org/course/index.php?lang=es Para ingresar al curso es necesario registrarse primero y crear una cuenta

Para completar cada uno de los módulos se requieren entre 2 y 3 horas. Además, todos los módulos se pueden descargar en formato de presentación PowerPoint, que pueden utilizarse como material de estudio sin necesidad de estar conectado a Internet o con fines pedagógicos

Los módulos del curso han sido elaborados y sometidos a una revisión inter pares a través de UN CC:Learn, una alianza de 33 organizaciones multilaterales .

Para poder acceder a los cursos que aparecen en la plataforma virtual CC: Learn es necesario crear una cuenta. La inscripción es gratuita. Así mismo, podrá ver su progreso en los cursos y obtener un certificado al final de cualquiera de los mismos.

¿Cómo inscribirse? Inscríbase en el siguiente enlace y siga los pasos: http://unccelearn.org/login/

Rellene el Formulario de Inscripción con sus datos (2 minutos).
2. Recibirá inmediatamente un mensaje en su dirección de correo electrónico.
3. Haga clic en el enlace web en el correo electrónico.
4. Tras la confirmación de su cuenta podrá acceder al curso.
5. Seleccione el curso en el que desea participar e inscríbase.

lunes, 11 de enero de 2016

La huella del carbono por explorar en los mares

El reciente acuerdo de París sobre cambio climático reincide en esta idea: es importante conservar y aumentar sumideros y reservorios de los gases de efecto invernadero, así como garantizar todos los ecosistemas, incluidos los océanos.

La inmensidad del océano puede ser una mina de oro con sus pastos marinos, marismas o arrecifes de coral, y con especies de gran valor biológico como el alga marina Sargassum o el krill, un pequeño crustáceo antártico, que intervienen en el secuestro de carbono.

Lo llaman carbono azul porque se ha quedado atrapado en los mares y, aunque todavía no se conoce a fondo, los científicos no dudan del potencial que tienen los ecosistemas marinos para combatir el cambio climático.

En el océano se almacenan cantidades de dióxido de carbono hasta cincuenta veces más que en la atmósfera y veinte veces más que en las plantas terrestres, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Partiendo de esos datos, ¿por qué no se hace más por aprovechar esos recursos y contrarrestar las emisiones de CO2?

Steven Lutz, coordinador del programa Carbono Azul del centro noruego GRID-Arendal, admite que aún se necesita investigar más y evaluar la acción de los ecosistemas marinos y costeros frente al calentamiento global.

Cuando se preservan, sostiene, terrenos como los manglares sirven de hogar a las especies marinas y les dan las condiciones para la vida, mientras que si se degradan, el carbono acumulado se lanza de nuevo a la atmósfera y puede tener un “impacto significativo en los gases de efecto invernadero”.

Tanto se ha hablado de los mercados de bonos de carbono y de la utilidad de los bosques como moneda de cambio en su papel de sumideros que el interés se ha extendido a otras formas de absorción como las de la propia costa.

COP21
El reciente acuerdo de París sobre cambio climático reincide en esta idea: es importante conservar y aumentar sumideros y reservorios de los gases de efecto invernadero, así como garantizar todos los ecosistemas, incluidos los océanos.

Entre las nuevas oportunidades, Lutz destaca que se puede mejorar la gestión de los ecosistemas, utilizar ese carbono para lograr objetivos de política nacional y compromisos internacionales, o ayudar a las comunidades locales en la conservación ambiental y dotarlas de medios para efectuar el canje de emisiones.

Ya hay proyectos en países como Ecuador, República Dominicana, Mozambique o Indonesia que, a distintos niveles, buscan el reconocimiento de esa clase de servicios.

El mar, una mina de oro
Y es que la inmensidad del océano puede ser una mina de oro con sus pastos marinos, marismas o arrecifes de coral, y con especies de gran valor biológico como el alga marina Sargassum o el krill, un pequeño crustáceo antártico, que intervienen en el secuestro de carbono.

Para que el carbono sea almacenado a largo plazo, necesita acabar en el suelo del océano. Mediante el proceso de la cadena trófica marina, el carbono es capturado por las plantas, ingerido por los animales, arrastrado hacia el suelo y almacenado allí”, relata el fundador de la iniciativa Global Ocean Trust, Torsten Thiele.

Por eso, recalca, cuanto más estresado se encuentre el océano por daños como la estratificación, la sobrepesca o la contaminación, peor podrá absorber el carbono a la larga.

¿Cómo proteger el ecosistema marino?
La pregunta es cómo se pueden proteger mejor los mares”, afirma Thiele, que destaca los avances para medir y verificar las reservas de carbono azul.

La responsable para Océanos y cambio climático de la UICN, Dorothee Herr, coincide en que, aun no siendo fácil, los instrumentos para cuantificarlas están a la mano y muchas universidades han recogido los datos de distintos ecosistemas costeros.

Otra dificultad añadida entraña la medición del carbono en los sedimentos del fondo oceánico, si bien la experta insiste en que los números se están perfeccionando en general para poder incluirlos en los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero.

Todo aquel que quiera financiarse para proteger los ecosistemas costeros y marinos deberá adecuarse a los estándares, que varían en función del mercado.

Thiele da algunas pautas para las regiones interesadas en conservar sus reservas: deberán identificar proyectos particulares, usar instrumentos científicos y tecnológicos para medir y verificar los niveles de carbono sin que se disparen los costes, encontrar un socio comprador y seguir las normas, ya se trate de una transacción pública o privada.

Además, cabe la posibilidad de acceder a los fondos públicos acordados por los países en la cumbre COP21 de París para cuestiones climáticas.

Sería como pensar en gestionar un bosque bajo las aguas. Sin olvidar que, aunque no se vea, el océano es considerado el sumidero de carbono más grande del planeta.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Una semilla de 130 millones de años

El hallazgo muestra que en el Cretácico Inferior las plantas con flores eran pequeñas y sobrevivían fácilmente en hábitats hostiles.

De qué tamaño eran las plantas con flores hace entre 120 y 130 millones de años, cómo vivían y se adaptaban a su entorno y cómo se reproducían. Un fósil que data del Cretácico Inferior y mide menos de 2,5 milímetros puede responder a todas estas preguntas. Un grupo de investigadores del Museo de Historia Natural de Suecia ha encontrado una serie de fósiles que se han conservado perfectamente y han permitido a los investigadores analizar las semillas que contienen. El estudio se publica esta semana en la revista científica Nature.

Else Marie Friis, autora de la investigación, y su equipo analizaron 250 semillas encontradas en Portugal y Norteamérica, de las que aproximadamente 75 eran plantas con flores. Utilizando un acelerador de partículas y rayos X, pudieron observar los embriones de las semillas y los tejidos circundantes de almacenamiento de nutrientes. Encontraron que estos embriones medían un poco menos de un cuarto de milímetro.
En verde aparecen las semillas encontradas; en su interior y en amarillo, los embriones. / MUSEO DE HISTORIA NATUAL DE SUECIA

El tamaño de los embriones es consistente con la idea de que la inactividad de la semilla permitió a las primeras plantas con flores sobrevivir a duras condiciones ambientales y colonizar hábitats inestables, según explica el estudio. "Eran plantas de estatura pequeña con ciclos de vida rápidos", cuenta Friis. "Pero las semillas podían sobrevivir hasta que las condiciones para reproducirse fueran favorables".

Los investigadores se sorprendieron de lo bien conservadas que estaban las estructuras celulares. Esto posibilitó un análisis exhaustivo, con el que pudieron clasificar a estas plantas como oportunistas, es decir, eran las primeras en colonizar un territorio desocupado.

Esta investigación completa la información que se tiene hasta el momento de los datos sobre biología, ecología y germinación de semillas del Cretácico Inferior. Y añade que la diversificación de las plantas de esta época inició cambios fundamentales en la composición de la vegetación terrestre.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Los insectos corroboran que el cambio climático ya está aquí

Una recopilación de datos de más de 250.000 ejemplares retrata las consecuencias del cambio climático a lo largo de 18 años.

Ole Karsholt y Jan Pedersen, dos empleados del Museo de Historia Natural de Dinamarca, comenzaron en 1992 a clasificar los insectos que encontraban en el tejado del museo. Ambos trabajadores, que tienen una amplia experiencia entomológica, llevaron a cabo este control cada semana hasta 2009. Lo que comenzó como un pasatiempo basado en la curiosidad científica se ha convertido en un estudio que revela cómo ha afectado el cambio climático a la comunidad de insectos de la zona.

El registro y la clasificación, hechos durante 18 años, sugieren que los cambios en el clima durante este tiempo han afectado especialmente a las especies que se alimentan de un único tipo de planta: se han vuelto más sensibles a los cambios meteorológicos. "Los resultados confirman que el cambio climático está afectando a la biodiversidad ahora mismo. No es algo que va a pasar en el futuro o sólo si la temperatura llega a aumentar en dos grados", dice Peter Søgaard Jørgensen, del centro de Macroecología, Evolución y Clima del Museo de Historia Natural de Dinamarca.

Siete especies nuevas de polillas y dos de escarabajos se registraron por primera vez en Dinamarca por Karsholt y Pedersen, incluyendo el escarabajo asiático "dama multicolor" (Harmonia axyridis), que desde entonces se ha extendido a la mayoría del país y ahora se considera invasivo.

Los científicos calcularon cómo cambió la temperatura del entorno de cada grupo de insectos y lo aplicaron al hábitat de la especie en toda Europa durante el periodo de estudio. El hábitat de la polilla experimentó un aumento de 0,14º C entre 1993 y 2008, y el de las especies de escarabajo aumentó en 0,42º C entre 1995 y 2008.

Las especies que comen un solo tipo de planta se mueven cada vez más al norte por el cambio climático

Las consecuencias de este aumento de temperatura afectaron especialmente al gorgojo de la tuerca (Curculio nucum), que se alimenta solo de un tipo de avellana. Vive más al norte de Europa que su pariente cercano el gorgojo de la bellota (Curculio glandium), que se alimenta solo de bellotas. Mientras que el gorgojo de la tuerca fue registrado sólo en la primera mitad del estudio, el gorgojo de la bellota sólo apareció en la última parte, sugiriendo que las especies que se alimentan de un solo tipo de planta se están moviendo hacia el norte.

"Es probable que perdamos a algunas especies debido a su huída hacia el norte de Europa, pero la tendencia que esperamos es que lleguen otras nuevas desde el sur. Aún así, es poco probable que lleguemos a saber si esto sucederá, los insectos no son casi nunca una prioridad para los estudios a largo plazo", denuncia Peter Søgaard Jørgensen, uno de los autores.

El estudio recogió datos de 1.543 especies diversas de polillas y escarabajos

El registro cuenta con alrededor de 250.000 insectos, entre los que se identificaron 1.543 especies diversas de polillas y escarabajos en un solo tejado de Copenhague durante más de 18 años de seguimiento. Esto supone el 42% de todas las especies de polillas de Dinamarca y el 12% de los escarabajos. El estudio, que se ha publicado en la Revista de Ecología Animal, está liderado por investigadores del centro de Geogenética y el de Macroecología, Evolución y Clima del Museo de Historia Natural de Dinamarca y también de la Universidad de Copenhague.

Los científicos se quejan de la falta de atención política que tienen este tipo de estudios. "Las investigaciones de este estilo muchas veces están en un segundo plano en Dinamarca, y esto probablemente pase en muchos otros paises europeos", asegura Philip Francis Thomsen, uno de los expertos. "Sin estos dos trabajadores del museo, no sabríamos nada sobre la mayoría de las especies que hay en Dinamarca. Esperamos que esto pueda devolver este tipo de seguimientos naturales a la agenda política del país", concluye Thomsen.

Un tesoro verde, en riesgo en Chile

Un antiguo bosque de cipreses en el parque nacional chileno Alerce Andino está almacenando grandes cantidades de dióxido de carbono. Pero se trata de una madera muy solicitada, lo que amenaza su conservación.

Las selvas tropicales en el sur de Chile no solo almacenan una excepcional cantidad de dióxido de carbono (CO2). También retienen los gases de efecto invernadero de manera excepcionalmente larga, durante varios siglos. Eso es lo que han descubierto recientemente investigadores de la Universidad Austral de Chile en Valdivia y de la Universidad de Oxford. Rocío Urrutia-Jalabert y sus colegas han estudiado el Parque Nacional Alerce Andino, no lejos de Puerto Montt, un típico bosque en el que domina el ciprés patagónico (Fitzroya cupressoides). De hasta 50 metros de altura, esta conífera alcanza un diámetro de tronco de hasta cinco metros y puede llegar a alcanzar más de 3.600 años de antigüedad. Solo los superan en longevidad los pinos Bristlecone (Pinus longaeva), que crecen en zonas montañosas secas de California, Utah y Nevada, en Estados Unidos. Sin embargo, entre los árboles que forman bosques densos, el ciprés patagónico tiene el récord de longevidad.

Pero desde que los inmigrantes de Europa descubrieron lo hermosa y duradera que era la madera del ciprés patagónico, este árbol llega en raras ocasiones a viejo. El hecho de que se declarara monumento natural de Chile en 1976 no ha supuesto una protección muy eficaz. La explotación de los cipreses ya talados o muertos siguió siendo legal. Resultaba, por tanto, demasiado tentador responder de manera activa a una demanda sostenida. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) colocó el ciprés patagónico, con razón, en la Lista Roja de Especies Amenazadas.

Un inmenso almacenamiento
Con el fin de medir con exactitud el tronco y la copa de los árboles los científicos, que han publicado su estudio en la revista PLoS One, utilizan árboles talados ilegalmente. A partir de estos datos se pudo estimar la biomasa de cipreses vivos. Según sus cálculos, el bosque examinado contiene hasta 517 toneladas de carbono por hectárea en forma de madera. Estos bosques de cipreses situados en la vertiente sur de los Andes de Chile se encuentran por tanto entre los bosques que contienen las más importantes reservas madereras del mundo con una igualmente alta capacidad de almacenamiento de dióxido de carbono.

Entre los árboles que forman bosques densos, el ciprés patagónico tiene el récord de longevidad
A causa de la pobreza del suelo, drenados por alrededor de 6.000 milímetros de lluvia al año, el crecimiento anual de los árboles es muy limitado, a pesar de la suavidad del clima. La acumulación de grandes cantidades de madera, por tanto, solamente es posible debido a la extrema lentitud de su reciclaje. En el bosque de cipreses en cuestión, la esperanza de vida media de la madera se sitúa entre 539-640 años. Estos cálculos toman en consideración también al haya y a otros árboles que florecen bajo la sombra del gran ciprés. Tomando en cuenta únicamente al ciprés, el resultado es un promedio de vida de casi 1.400 años. Las selvas tropicales donde crecen principalmente los cipreses de Patagonia se distinguen así por el hecho de que almacenan una gran cantidad de dióxido de carbono durante períodos muy largos.

El balance de carbono de los bosques vírgenes se compensa en el largo plazo: durante la fotosíntesis los árboles procesan el dióxido de carbono del aire para producir madera, entre otros elementos. Tarde o temprano, la madera muerta se degrada por animales y microorganismos y el CO2 absorbido originalmente es de nuevo liberado. Protegido durante un largo tiempo de la actividad humana, el ciprés patagónico crece en laderas inaccesibles de las montañas del sur de los Andes. Los investigadores dirigidos por Rocío Urrutia-Jalabert, por tanto, exigen no sólo cambios legales para una mejor protección futura de los bosques milenarios contra los incendios y la tala ilegal. También abogan por promover la regeneración de los cipreses en las colinas costeras, donde los densos bosques han sido quemados durante siglos. En el amplio valle que se extiende entre las colinas y los Andes, casi nada queda de las antiguas selvas tropicales. Sin embargo, en algunos lugares los cipreses podrían volver a crecer gradualmente. Esta reserva suplementaria de dióxido de carbono serviría así tanto para proteger la naturaleza y las especies como para luchar contra el cambio climático.

Este articulo forma parte de Climate Publishers Network; el original fue publicado en FAZ
Traducción de Sara Fernández - VoxEurop/ http://voxeurop.eu/es

Internet de las cosas para la conservación de especies amenazadas

La plataforma SmartFIEB divulga los resultados producidos por la recogida de datos masivos para la conservación del visón europeo.

En los diez ejemplares de visón europeo que viven en un centro situado en un pueblo de Toledo están puestas una buena parte de las esperanzas del futuro de su especie. Gracias a una nueva plataforma de estudio de comportamiento en fauna silvestre se pretende obtener información crucial para la recuperación de los animales más amenazados.

La Fundación para la Investigación para la Etología y la Biodiversidad (FIEB) es una de las pocas organizaciones españolas orientadas a la conservación de la biodiversidad y al estudio de sus especies. A su vez, es un centro de rescate de especies amenazadas bajo el convenio CITES.

El proyecto pretende mejorar la conservación del visón europeo de la forma menos invasiva posible.

Los objetivos de FIEB están orientados a proteger la biodiversidad y estudiar el comportamiento animal. Por eso, ayer presentaron, junto a Telefónica, en su centro situado en Casarrubios del Monte (Toledo) los primeros resultados de la plataforma de estudio de comportamiento en fauna silvestre SmartFIEB, en la que se ha empleado tecnología basada en el Internet de las Cosas (IoT, en sus siglas en inglés).

Esta plataforma, que comenzó a desarrollarse en 2013, se ha diseñado con un doble objetivo: controlar las infraestructuras y condiciones de entorno del centro de investigación y permitir la aplicación de las más avanzadas tecnologías para el reconocimiento automático de vídeo para el estudio no invasivo de los animales. De esta manera, FIEB analiza, desde su centro de control, las infraestructuras de agua y eléctricas así como la temperatura y humedad de todos las instalaciones con animales.

La plataforma recoge estos datos y los almacena. A partir de ahí se pueden crear visualizaciones e incluso ir más allá desarrollando aplicaciones como alarmas que salten cuando se registren variaciones anormales en los datos recopilados", ha indicado Francisco Jariego, director de la división industrial de IoT de Telefónica, durante la presentación del proyecto.

A su vez, se ha desarrollado una web específica en la cual el público podrá acceder a mucha de la información obtenida así como a cámaras en tiempo real en algunas de las instalaciones de proyectos de cría.

SmartFIEB facilita la obtención de información crítica para mejorar los programas de estudio y cría de los animales más amenazados como el visón europeo, uno de los ejes centrales de su proyecto de conservación.

En el centro de cría de FIEB se alojan diez ejemplares destinados a la cría en cautividad en unas instalaciones especialmente diseñadas para ellos. Dado su estado crítico (el visón europeo está considerado como la especie más amenazada en Europa), los investigadores del FIEB han aprovechado las posibilidades que ofrece el Internet de las Cosas para mejorar su conservación.

Aquí se controla toda la información procedente de los sensores", ha señalado Silvia Villaverde Morcillo, directora veterinaria del FIEB. Gracias a las pantallas de proyectos, en las que se proyectan desde imágenes en tiempo real hasta los datos del entorno recogidos, los investigadores pueden estudiar los visones de manera no invasiva. "Eso es importante porque no se produce un sesgo en la investigación, algo que sí ocurre cuando invadimos su espacio, aunque sea mínimamente”, subraya.

Medir al milímetro
Los sistemas de sensorización se han desarrollado utilizando equipos Rapsberry Pi y Arduinos, dos tipos de placas computadoras. Los datos generados por estos dispositivos y sensores son almacenados en la Plataforma IoT Thinking Things, de Telefónica.

Podemos detectar enfermedades y anticiparnos al parto con un margen de error de horas"
Silvia Villaverde Morcillo, directora veterinaria del FIEB

De este modo, la tecnología actualmente desplegada permitirá detectar automáticamente pautas de comportamiento en la temporada de cría de la próxima primavera para prever momentos biológicos clave como el celo. “También podemos detectar enfermedades y anticiparnos al parto con un margen de error de horas”, indica Villaverde.

Las instalaciones, además de recrear el ecosistema de ribera y dar el máximo espacio posible, están equipadas con tecnología que permite realizar observaciones del comportamiento 24 horas al día. Los módulos de los visones europeos cuentan con sensores de presencia/ausencia, sensores de peso, cámaras de huella de calor y una estación meteorológica que permite conocer temperatura, calidad del aire, radiación UVA/UVB, humedad y pluviometría.

El objetivo del proyecto es que las crías que nazcan en cautividad sean puestas en libertad, pero antes debemos reducir las amenazas externas, como la fragmentación del hábitat, el crecimiento de las ciudades y el control de la especie invasora del visón americano, peligroso para el europeo”, recalca Villaverde.

Con este proyecto se extiende el uso y la aplicación del IoT, actualmente usados en la industria y ciudades, a toda la comunidad científica, y abre una multitud de oportunidades derivadas del uso de estas tecnologías como son los estudios remotos que minimizan el impacto de las observaciones en la fauna silvestre.
Más información:
http://www.fiebfoundation.org/

martes, 15 de diciembre de 2015

Málaga acoge la “cumbre” de periodistas ambientales de 16 países del Mediterráneo

El encuentro se celebra unos días después del histórico acuerdo sobre el clima alcanzado en la COP21 de París.

Alrededor de medio centenar de periodistas ambientales y expertos en la materia de 16 países se reunirán el jueves 17 y viernes 18 en Málaga en el "I Encuentro de Periodismo Ambiental de Agencias del Mediterráneo".

La iniciativa organizada por la oficina del Mediterráneo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN-Med) y EFEverde de la Agencia EFE cuenta con la colaboración de la Alianza de Agencias del Mediterráneo (AMAN), el Ayuntamiento de Málaga y la Fundación por la Naturaleza MAVA.

El encuentro se celebra unos días después del histórico acuerdo sobre el clima alcanzado en la COP21 de París y servirá, entre otras cuestiones, para analizar los retos y desafíos informativos que conlleva el seguimiento del mismo, así como la cobertura de la COP22 que se celebrará a finales de 2016 en Marraketch (Marruecos).

Para ello, entre los participantes destacan la Directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI) de París, Teresa Ribera, el Director del Plan Bleu, Hugues Ravenel, y el Alto Comisario de Aguas y Bosques y Lucha contra la Desertificación de Marruecos, Abdeladim Lahfi, o la especialista en información sobre cambio climático de EFEverde, Caty Arévalo.

El encuentro, concebido como jornadas de trabajo, debate y reflexión busca generar sinergias entre los periodistas de las principales agencias de noticias que trabajan en el ámbito Mediterráneo y dar respuesta a cuestiones sobre cómo mejorar la información ambiental y científica.

Además se pretende sentar las bases de una futura red de periodistas ambientales de agencias de noticias del Mediterráneo, que permita impulsar la colaboración entre informadores y fuentes como la comunidad científica, las ONG, o los responsables de las políticas ambientales en la región.

El encuentro que se celebrará en el Museo del patrimonio Municipal de Málaga participan además de periodistas ambientales de 15 de las 19 agencias integradas en AMAN, representantes de asociaciones profesionales y otras organizaciones ambientales que trabajan en la zona como WWF, UNEP/MAP, IUCN-Med, AECC o SEO/Birdlife.

Entre los asistentes figuran representantes: Albania, Argelia, Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Líbano, Mauritania, Marruecos, Portugal, Serbia, España, Siria, Túnez y Turquía, así como de la UE.

Esta previsto que en la inauguración del encuentro participen el Secretario general de AMAN, George Penintaex, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José Luis Hernández Garijo, el director de EFEverde, Arturo Larena y el director del Centro para la cooperación en el Mediterráneo de UICN, Antonio Troya.

La celebración de este foro se enmarca en el acuerdo de colaboración suscrito el pasado junio entre UICN y EFE para el impulso de la información ambiental en la cuenca del Mediterráneo.

viernes, 11 de diciembre de 2015

11 Diciembre: Día Internacional de las Montañas

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 11 de diciembre como "Día Internacional de las Montañas". A partir de 2003, se ha observado cada año para crear conciencia sobre la importancia de las montañas para la vida, para destacar las oportunidades y limitaciones en el desarrollo de las montañas y para construir alianzas que produzcan un cambio positivo para los pueblos de montaña y ambientes en todo el mundo.
La promoción de productos de montaña es el tema elegido para la celebración del Día Internacional de las Montañas de este año. La globalización ofrece oportunidades para los productores de montaña de comercializar sus productos de montaña de alta calidad tales como café, cacao, miel, hierbas, especias y artesanía a nivel nacional, regional e internacional. Aunque la agricultura de montaña no puede competir con los precios y los volúmenes de producción de las tierras bajas, se puede concentrar en un alto valor, productos de alta calidad para impulsar las economías locales.

Los servicios relacionados con el turismo, como esquí, alpinismo, patrimonio cultural o senderos naturales, que permiten a los visitantes descubrir la biodiversidad única, son también algunas de las ofertas proporcionadas por las montañas y sus comunidades. Si se gestiona de manera sostenible, el turismo puede ofrecer una oportunidad para el desarrollo en las regiones montañosas.
El Día Internacional de las Montañas 2015 ofrece una ocasión para poner de relieve cómo las comunidades de montaña están protegiendo la biodiversidad mediante la producción de una gran variedad de productos típicos y la provisión de bienes y servicios esenciales para todos nosotros.

La promoción de productos de montaña es el tema propuesto para el año 2015, sin embargo, los países, las comunidades y organizaciones están invitados a celebrar el Día Internacional de las Montañas a través de la elección de un tema diferente que podría ser más relevante para ellos.
Fuente:
http://www.fao.org/forestry/internationalmountainday/es/ 

viernes, 27 de noviembre de 2015

El coral se ahoga por la acidez del mar

Las emisiones del dióxido de carbono modifican los valores del pH y perjudican a estas zonas y a los animales que viven en ellas.

Los océanos, como los bosques, capturan parte de las emisiones de dióxido de carbono que la actividad humana genera. Sin embargo, en el caso de las profundidades marinas, la acumulación de este gas se traduce en un aumento en la acidez de los mares. Un incremento medio cercano al 30% desde que la revolución industrial empezara su andadura, hace más de 200 años. Y que para finales del siglo puede alcanzar el 150%. Se trata de un fenómeno que puede poner en peligro la supervivencia de los hábitats coralinos y amenazar a los animales que viven en ellos, según un estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B.

Los autores del trabajo han investigado con robots y buzos el fondo marino de un grupo de surgencias –salidas de masas de agua hacia la superficie–, a una profundidad de 40 metros. Estas se encontraban en el archipiélago de las Columbretas, a 56 kilómetros de distancia de la costa de Castellón. ¿Por qué estudiarlas? En primer lugar, porque “sirven de laboratorio de lo que pasará” por el dióxido de carbono que emiten, explica Cristina Linares, investigadora de la Universidad de Barcelona (UB) y una de las autoras del estudio: “Los valores de pH que observamos en las surgencias son de 7,8 o 7,9, muy similares al que se prevé para finales de siglo”. En los alrededores, el pH es del 8,1. Un equipo de científicos de la UB, la Universidad de Girona, el CSIC y la Estación Zoológica Anton Dohrn de Italia ha realizado el trabajo.

Estas profundidades, además, suelen ser la morada de corales y algas calcificadas. Uno de los hábitats “más significativos del Mediterráneo”, por la complejidad de los ecosistemas que alojan, según los autores del trabajo. Múltiples especies de peces y crustáceos, como el mero y la langosta roja “utilizan el hábitat coralino para sobrevivir”, explica Linares.

No es el primer estudio que se publica sobre este tema. Sin embargo, otras investigaciones se centraron en “zonas más superficiales [de entre tres y cinco metros de profundidad] con submarinistas” o entornos de mayor profundidad [más de 150 metros] con robots submarinos, explica Linares. En el caso de su equipo de trabajo, en cambio, sí ha sido posible combinar el uso de “robots para mirar toda la extensión de la zona de surgencias” con el trabajo de buzos para “estudiar más detalladamente las comunidades de lo que permiten los robots”. Ello ha sido factible porque los investigadores cuentan con una prolongada “experiencia en el buceo científico”, relata la científica. La metodología de trabajo consistió en la toma de muestras del terreno alrededor de las surgencias.

Aunque los autores del estudio admiten que es necesario seguir a largo plazo la evolución de los fondos marinos analizados, sus conclusiones son preocupantes. Las algas coralinas no aguantan en un entorno tan ácido. Los corales tampoco. Solo algunas de ellas –la rosa-marina, alga calcificadas con microcristales de aragonita, en lugar de magnesio– permanecen cerca de las surgencias. El lugar de los corales lo ocupan algas de tallo carnoso, como el kelp, que normalmente se encuentran por debajo de los 65 metros de profundidad.

¿Qué consecuencias tienen los hallazgos? Linares explica que el nivel de acidez de las zonas marinas estudiadas es parecido al que tendrán los océanos a final de siglo, si no se reducen las emisiones de dióxido de carbono. Por tanto, la pervivencia de los hábitats coralinos quedará comprometida. Y con ello, “especies de animales que lo usan para sobrevivir” como el mero y la langosta roja quedarán afectadas, explica Linares. Por la misma razón, hay que esperar una repercusión en la economía, en tanto que se espera una disminución en el número de capturas, razona la investigadora. Y es que “pequeños cambios en la acidez del agua pueden producir cambios radicales en la distribución de los ecosistemas”, concluye el estudio.