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martes, 2 de agosto de 2011

Playas en España, una calidad cuestionada

A pesar de encabezar la lista de banderas azules, diversos expertos afirman que las playas españolas están agotadas y en estado degenerativo.

España, con 603 banderas azules, es uno de los países del mundo que más distintivos de este tipo logra. Sus responsables recompensan la calidad de servicios ofrecidos a los turistas. Sin embargo, diversos investigadores y ONG afirman que las playas españolas están "agotadas" y en estado "degenerativo". El impacto de las infraestructuras, el derroche millonario de las obras de regeneración de estos espacios naturales o el mismo sistema de las banderas azules son objeto de duras críticas.


Las playas en España están "agotadas"

Playas "agotadas". Es el título de un reciente artículo publicado en la revista 'Investigación y Ciencia'. Su autor, el investigador José Antonio Jiménez, explica que la playa es un depósito, resultado de la diferencia entre entradas y salidas de arena. En España, el 90% de las arenas de las playas provienen de ríos y rieras. Sin embargo, la mayor parte de los ríos han perdido su capacidad de aporte debido a perturbaciones de origen humano, entre las que destaca la construcción de presas.
Xisco Roig, geógrafo y socio de Qu4tre, una consultoría ambiental especializada en la recuperación sostenible de playas, asegura que se han artificializado, confinado y explotado "de mala manera", y como consecuencia están en un estado "degenerativo" y en procesos de erosión.
En los últimos veinte años se ha destruido en la costa española la superficie equivalente a ocho campos de fútbol al día
Roig se muestra muy crítico con las convocatorias del Ministerio de Medio Ambiente para la regeneración de playas porque, en su opinión, se prima la ejecución de grandes obras. Su empresa recuperó un sistema de dunas de dos kilómetros del Baix Ampurdá de Cataluña por 14.000 euros. A Costas, asegura, "le costaría miles y miles de euros". Por ello, destaca, su empresa no tiene trabajo ahora en España, sino en Cuba, Colombia, República Dominicana y Costa Rica.

Ecologistas en Acción denuncia en su informe sobre el estado de la costa "el derroche de 230 millones de euros anuales en las mal llamadas regeneraciones de playas y obras en costas destinadas a abastecer las demandas privadas".

Juan José Ibáñez, científico del Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE), añade que la creación de infraestructuras, como puertos deportivos, actúa como barrera frente al aporte natural de sedimentos. Además, recuerda que uno de los principales indicadores es la pérdida de anchura, no de extensión, y cita el caso de la playa de Barreiros, entre Lugo y Asturias. Hace 30 años, en marea baja cabían cinco campos de fútbol. En la actualidad, la infraestructura creada en la desembocadura de la Ría de Foz ha reducido la playa a unos pocos metros. Sin embargo, Ibáñez apunta que no se pierden muchas playas porque sus arenas se renuevan de forma artificial.

Las organizaciones ecologistas se muestran muy críticas con el estado de conservación de las playas y, en general, de las costas españolas. El informe "Destrucción a toda costa" de Greenpeace afirma que en los últimos veinte años se ha destruido en la costa española la superficie equivalente a ocho campos de fútbol al día, y casi el 25% del litoral es costa artificial.

Según el citado informe de Ecologistas en Acción, las principales causas de degradación en la costa son la colmatación urbanística, vertidos orgánicos e industriales, obras en costas y regeneraciones de playas, así como la desplanificación en torno a los puertos de interés general.
 

Las banderas azules no lo son todo

El negativo panorama descrito contrasta con las banderas azules logradas: 603 (511 de playas y 92 de puertos deportivos). España es uno de los principales países del mundo que más distintivos de este tipo logra, a pesar del descenso de diez playas con respecto a 2010, según sus responsables, la Asociación para la defensa Ambiental y del Consumidor (ADEAC).
No obstante, como recuerda Francisco Torres, profesor de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Alicante (UA), las banderas azules se asumen como un distintivo supuestamente ambiental, pero en la práctica premian, al igual que otros certificados, las dotaciones y servicios.
Una playa paradisíaca en una isla desierta del Pacífico no podría lograr una bandera azul 
Una playa paradisíaca en una isla desierta del Pacífico no podría lograr una bandera azul, como explica Victor Yepes, profesor de la E.T.S. de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). Para ello, debería dotarse de equipamientos como papeleras, duchas, realizar campañas de educación ambiental, de control de la calidad del agua de baño, etc.

El enfoque de lo que se considera "calidad" es esencial. Yepes sostiene que las playas españolas son las más eficientes en Europa desde el punto de vista de su disfrute para los usuarios. "Tenemos un conjunto de playas turísticas excelentes, y a ello han contribuido todos estos distintivos. También es cierto que, con carácter puntual, hay zonas que deben mejorar y a ello deberían destinarse los recursos necesarios", apunta.
Sin embargo, Xisco Roig subraya que las banderas azules favorecen la erosión y penalizan procesos naturales al enfocarlo como un servicio y no como un sistema natural. Playas artificiales como Benidorm tienen más posibilidades de tener una bandera azul que una playa natural del Parque Natural del Cabo de Gata (Almería).

Diferencias entre las playas españolas

Según el profesor de la UPV, las playas de espacios naturales protegidos son las que mejor preservan su biodiversidad. Ahora bien, playas turísticas urbanas como Benidorm, Gandía, etc., están "mimadas" por sus responsables, conscientes de que son el principal activo económico de sus municipios.
Por su parte, desde la empresa ambiental Qu4tre, Xisco Roig señala que las playas de Levante, desde Lloret de Mar, son las peores. Al contrario, las playas del Cantábrico son más naturales, pero aunque algunas están bien conservadas, son objeto de explotación como recurso natural, con excursiones en quads o en 4x4, como sucede en las playas del Espacio Natural de Doñana.

La calidad de las aguas, posturas encontradas

Otro aspecto esencial en una playa es la calidad de sus aguas. Diversos informes institucionales, como los de la Comisión Europea (CE) y la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) o del Ministerio de Medio Ambiente (MARM), destacan la evolución positiva de este indicador en las últimas décadas.

Sin embargo, el informe de Greenpeace recuerda que el Tribunal Europeo de Justicia condenó en 2010 a España por incumplir las normas de la UE sobre la calidad de las aguas de baño, o que más de 300 personas, entre políticos y empresarios, estaban pendientes de juicio por corrupción o tráfico de influencias. A este respecto, el conocido como "informe Auken" del Parlamento Europeo suponía una dura crítica sobre el impacto de la urbanización en España y, en particular, la costera.
Fuente y más información relacionada:
http://www.investigacionyciencia.es/03065479000688/Playas_agotadas.htm
http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?rubrique426
https://colabora2.greenpeace.es/costas/
http://www.adeac.es/documentos/2011/com_prensa_nac_2011.pdf


lunes, 1 de agosto de 2011

Nuevas prospecciones en el Ártico amenazan el frágil ecosistema.

Prospecciones con reparos
Una coalición de ONG solicita al Gobierno de EE UU y las petroleras que demuestren que son capaces de reaccionar ante posibles vertidos en el Ártico

La coalición United for America's Arctic ha solicitado a las compañías petroleras que demuestren que efectivamente pueden limpiar vertidos en el hielo ártico. Shell ha solicitado la aprobación para la realización pozos de prospección en los mares de Chuchotka (al noreste de Rusia) y de Beaufort (América del Norte) para 2012 y ha presentado un plan en el que afirma poder responder al peor de los vertidos. Las compañías ConocoPhillips y Statoil también han comunicado sus intenciones de comenzar sondeos exploratorios en 2013 y 2014, respectivamente.

El test de respuesta más reciente en el Ártico estadounidense  de 2000
Shell ha presentado un plan en el que afirma poder responder al peor de los vertidos

Oceana, uno de los miembros de la coalición, ha solicitado documentos al Departamento de Interior (DOI) del estado de Alaska y a la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) que contengan ejemplos reales y en el agua de la actuación de equipos de respuesta en el Ártico. La ONG no ha recibido ninguna información ni de DOI ni de NOAA y la respuesta de Alaska fue alarmante.

La prueba de respuesta más reciente en el Ártico estadounidense del que este estado tenga constancia es de 2000, hace más de una década. En ella se ensayaron algunas de las opciones primarias de reacción que planea usar Shell -skimmers y barreras de contención- y la conclusión fue que estas herramientas no son efectivas en las aguas heladas del Ártico. El vídeo del test muestra lo poco efectivas que pueden ser las barreras, incluso en mares calmos con buena visibilidad y sin viento.

Así, ni el estado de Alaska ni el Gobierno de Estados Unidos disponen de documentos en los una compañía haya demostrado que puede reaccionar con efectividad a un vertido de petróleo en los mares de Chuchotka o Beaufort. Incluso en las condiciones relativamente benignas del Golfo de México, solo se recuperó el 10% del crudo derramado tras el vertido de la Deepwater Horizon, y estas tecnologías han cambiado poco desde el vertido del Exxon Valdez, en 1989, tras el que solo se recogió el 8% del petróleo. Igualmente, la respuesta en el río Yellowstone, afectado por un vertido a comienzos de este mes pasado, no ha sido efectiva, y otras herramientas, como la quema o los dispersantes, están sin demostrar y son potencialmente peligrosas.

El Gobierno de EE UU no puede aceptar la palabra de Shell de que los equipos de respuesta funcionarán y que podrán contener y limpiar un posible vertido, especialmente cuando las pruebas muestran lo contrario, afirma Oceana. El océano Ártico y sus costas son entornos únicos, de gran valor ecológico. Durante milenios, el Ártico ha albergado poblaciones que dependen para su subsistencia de ecosistemas saludables y funcionales. Los mares de Chuchotka y de Beaufort son vitales para osos polares, morsas, focas, ballenas, belugas y otras especies, informa la ONG.

Guardacostas, científicos y habitantes de la zona alertan sobre la falta de respuesta ante vertidos en el Ártico. Un plan sobre el papel no es suficiente para proteger un entorno tan especial, advierte Oceana.

El océano Ártico y sus costas son entornos únicos, de gran valor ecológico. Las prospecciones petrolíferas deberían contar con un estudio verificable de que las compañías podrían contener vertidos en el caso de producirse, afirma la ONG Oceana.

domingo, 31 de julio de 2011

Salvar a las plantas del cambio climático

La base de datos mundial TRY, en la que colaboran científicos españoles, intenta sacar del anonimato a miles de plantas y sus funciones. Uno de los objetivos es saber cómo les afecta el cambio climático.


Es habitual escoger al oso polar, las aves y los anfibios para hablar de las consecuencias del cambio climático sobre los seres vivos. Las plantas, por el contrario, gozan de un inmerecido anonimato, tanto en relación a este impacto como a otros. Decenas de científicos de 105 instituciones de todo el mundo están embarcados en el proyecto TRY. A global database of plant traits, para ayudar a dar más relieve a la diversidad botánica, las amenazas que sufre y la adaptación a esos cambios. De entrada, con cerca de tres millones de registros, han conseguido crear la mayor base de datos mundial sobre plantas silvestres.

Producen oxígeno, fijan carbono, favorecen la circulación de nutrientes en el suelo, son esenciales en el ciclo del agua...
Hasta 1.480 variables distintas sirven para conocer el estado de la flora actual, desde la estructura de las hojas a la tolerancia a la sequía

Producen oxígeno, fijan carbono, favorecen la circulación de nutrientes en el suelo, son esenciales en el ciclo del agua... Son muchas funciones para no darles el protagonismo que merecen. De momento, los científicos han ordenado esos tres millones de datos de 69.000 especies de plantas silvestres representativas de las 300.000 descritas en los cinco continentes. Pero no se trata de un mero listado de especies. Hasta 1.480 variables distintas sirven para conocer el estado de la flora actual, desde la superficie, dureza y ángulo de las hojas a la tolerancia a la sequía, pasando por el contenido en carbono, nitrógeno y fósforo, el espesor de la corteza o la forma de crecimiento.

"Reunir un conjunto de datos muy importantes de la vegetación mundial para facilitar la elaboración de grandes estudios". Así resume Jordi Sardans, uno los científicos españoles que ha colaborado en la base de datos, la finalidad de la compilación. Junto a él han trabajado Josep Peñuelas, Marc Estiarte, Romà Ogaya y Joan Llusià, todos de la Unidad de Ecología Global del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Algunas de las aportaciones de este equipo ven de nuevo la luz gracias a su introducción en TRY. Así, incluyen los resultados del estudio Introducción a los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas forestales mediterráneos: observación, experimentación, simulación y gestión, publicado este mismo año en la revista Forêt méditerranéenne. En él, los investigadores concluyen que "la primavera biológica llega antes y el invierno se retrasa, por lo que el período vegetativo ha aumentado de 4 a 5 días por década durante los últimos 40 años y la vegetación mediterránea parece avanzar hacia el norte y también en altitud en las montañas". Esto puede sonar exótico, pero no lo es tanto si se piensa que el calentamiento también provoca una disminución de la absorción de CO2 por las plantas y la menor retención de nutrientes, lo que "afecta a los múltiples servicios ambientales, productivos y sociales que aportan los ecosistemas terrestres".

Parece necesario que los científicos conozcan a fondo el comportamiento de las plantas en varias partes del mundo, "sólo así podrán predecir de forma precisa el futuro de nuestros ecosistemas en el escenario actual de cambio climático y ayudar a mitigar sus efectos", afirman desde el CREAF. Según los científicos implicados, los modelos matemáticos no disponían de suficientes datos sobre las características funcionales y estructurales de las plantas silvestres y por tanto no aseguraban resultados fiables en la predicción de los efectos del cambio climático a escala regional o global.

Jordi Sardans valora la importancia de intercambiar esa información: "Gracias a TRY nos pueden llegar entre 50.000 y 60.000 datos de todo el mundo que nos sirven para nuestras investigaciones". Sardans valora especialmente que con TRY, "cuando analizas por qué en especies similares la hoja de una retiene un gramo de carbono por centímetro cuadrado y día, y la de otra cinco, te das cuenta que las variables que antes se daban como determinantes pesan menos que otras, como son la deposición de sustancias derivadas de la actividad humana".
La base de datos se ha desarrollado bajo los auspicios de dos programas internacionales de relieve: el International Geosphere-Biosphere Programme y Diversitas.

El bosque donde el tiempo se paraliza

El monteverde o laurisilva es una reliquia del periodo terciario que sobrevive en las islas Canarias. En él se encuentra el mayor número de endemismos de la Unión Europea. 


Fantasmagorico y mágico, con árboles inmensos cubiertos de líquenes, musgos y helechos gigantes, así era el bosque subtropical que tapizaba toda la cuenca mediterránea y el norte de África en el terciario, hace 20 millones de años. Las glaciaciones del cuaternario y el avance del desierto lo acorralaron hasta casi su desaparición. Casi. Una pequeña parte se agazapó en algunos reductos de las islas de la Macaronesia, en los archipiélagos de Canarias, Azores, Madeira y Cabo Verde, al abrigo del océano, donde encontró las condiciones óptimas de humedad y unas temperaturas templadas.

La lluvia horizontal que provoca la bruma es vital para su existencia
Las islas Canarias tienen el privilegio de contar con la mayor masa de esta reliquia de tiempos pasados. Bautizado como monteverde o laurisilva (bosque de laureles), es el ecosistema de la Unión Europea con mayor número de endemismos, debido al aislamiento de las islas, que hace muy esporádico el cruce con elementos del continente.

Tras sortear los embates del clima, el monteverde se topó con el hombre. Un encuentro del que salió muy malparado. Desaparecieron miles de hectáreas arrasadas por la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento maderero. En la actualidad apenas perviven unas 20.000 hectáreas, el 20% de las 90.000 que se calcula que existían cuando arribaron a sus costas los primeros pobladores. La peor época llegó tras la conquista castellana en el siglo XV. El destrozo en Gran Canaria fue tremendo. A mediados del siglo XX solo quedaba un 1% de las 18.000 hectáreas que conformaban su selva primitiva. En otras islas menos pobladas, como La Gomera o La Palma, el retroceso fue menor. La laurisilva goza ahora de un merecido respiro, propiciado por el abandono del campo y el desarrollo de políticas de repoblación.

"Pequeño, muy pequeño, así te sientes cuando entras en un bosque de laurisilva. Es impresionante", describe Manuel Nogales, investigador del Instituto de Producciones Naturales y de Agrobiología. Más que pequeño, diminuto, porque en las zonas de mayor humedad y umbría, donde más inciden las brumas, crecen árboles que pueden superar los 30 metros, rodeados de helechos gigantes. Es la laurisilva húmeda, donde abundan especies como el tilo, el barbusano y el viñátigo, que ocupa las llanuras o los fondos de barranco.

El paisaje forestal cambia según se pierde la humedad y a lo largo de crestas, más castigadas por el viento, se extienden misteriosos bosques. En la flora se dan fenómenos de gigantismo, una característica propia de la evolución de las islas, que provoca el desarrollo de especies de gran tamaño cuyos parientes continentales, de los que se originaron, tienen porte de hierbas. Los árboles, de unas 20 especies, se asemejan al laurel, de ahí el nombre de laurisilva, aunque no son todos de la misma familia.

La captación de agua en las zonas más húmedas del bosque es vital para su existencia. A la lluvia normal (la vertical) se une la precipitación horizontal, provocada por la niebla que traen los vientos alisios y que vista desde lejos se asemeja a un espectacular mar de nubes que cae por las laderas de la montaña. La bruma está formada por pequeñas gotas de agua que al unirse forman otras mayores que resbalan por las hojas y troncos.

Gracias al fenómeno de la lluvia horizontal se duplica y hasta triplica la captación de agua. Los pluviómetros instalados en la laurisilva de Tenerife confirmaron que si habitualmente se recogen entre 700 y 1.000 litros por metro cuadrado al año, con la precipitación horizontal se alcanza una media de entre 1.400 y 2.000 litros por metro cuadrado. "Puedes ir por una carretera seca y si te metes debajo de los árboles, empieza a llover", relata Ángel Fernández, director conservador del parque de Garajonay, situado en la parte alta de La Gomera. La web del parque recomienda al visitante pertrecharse con un impermeable.

Garajonay guarda la mejor representación de este ecosistema de todas las islas, no por su extensión de 4.602 hectáreas, sino por ser una superficie sin fragmentar y con árboles de grandes dimensiones. La Palma conserva 5.242 hectáreas (el Canal y Los Tilos); en Tenerife quedan dos reductos separados de 4.027 hectáreas (los parques naturales de Anaga y Teno); en Gran Canaria, una superficie testimonial de 100 hectáreas, que ha aumentado a 600 con las repoblaciones, y en El Hierro, 2.445 hectáreas, estas poco evolucionadas por ser una isla más joven.

"El bosque en Garajonay se conserva mejor por las características peculiares de la isla y su historia. La primera oleada de destrucción, con los cultivos de caña de azúcar, se paró en la zona más baja. Además, se cortaba un árbol de aquí y otro de allí, no todos a la vez como pasó en en la mayor parte de los bosques del archipiélago, por eso se conservan ejemplares muy viejos", explica Fernández. Hay viñátigos y tilos que están en torno a los 36 metros de altura, y el 86% de los árboles de laurisilva mayores de 60 centímetros de diámetro a la altura del pecho de toda la isla se encuentran en Garajonay. "¿Cuántos años tienen? Es complicado saberlo, porque los más longevos se pudren por dentro y se mantienen por fuera, lo que impide conocer su edad exacta, pero son centenarios", responde.

Entre la vegetación habitan sobre todo aves. Son vitales para la dispersión del bosque. El mirlo y las dos palomas endémicas de la laurisilva, la turqué y la rabiche, se tragan los frutos carnosos de los árboles y regurgitan las semillas intactas y limpias. Perfectas para germinar. Junto a los pájaros, multitud de insectos y muy pocos mamíferos, entre ellos cuatro especies de murciélagos. En Garajonay, la fauna invertebrada, no bien estudiada hasta el momento, supera las 1.000 especies, de las que 150 son endémicas del parque, una concentración por unidad de superficie que no se alcanza en ningún lugar de Europa.

A pesar de estar protegido, el bosque tiene problemas. Para el director del parque nacional, el principal peligro son los incendios, que se suelen originar fuera del parque, en zonas abandonadas cubiertas de matorrales muy inflamables, y la ganadería descontrolada. Especies introducidas como la rata gris y negra y el gato también afectan al monte al comerse semillas y huevos de aves.


Conservar y repoblar

El responsable de la Fundación Global Nature en Tenerife, Jose Luis Savoie, muestra con orgullo los ejemplares de sauces, viñátigos, madroños, entre otras especies propias de la laurisilva, con los que han repoblado 10 hectáreas. Han contado con la ayuda de la Sociedad Ornitológica y el Cabildo de Tenerife, y con la financiación de la Fundación Banco de Santander. "Lo más complicado es proyectar toda la operación, porque cada árbol tiene que ir en un lugar, dependiendo de la especie. Hay que tener en cuenta que hemos plantado 9.500 ejemplares", explica. Llegar a los emplazamientos tampoco fue sencillo: "Los técnicos han tenido que descolgarse con arneses por zonas más abruptas". Esta actuación es un ejemplo de la política actual de recuperación del monteverde que se sigue en las islas. En Tenerife, la idea es unir los dos únicos núcleos de laurisilva que existen, en Teno y Anaga. Pascual Gil, jefe de proyectos forestales del Cabildo de Tenerife, destaca entre las intervenciones que han llevado a cabo, la sustitución por especies autóctonas de 500 hectáreas de un pino americano que se plantaron en los años setenta.

En Gran Canaria, el monteverde que existe es testimonial. A las actividades ganaderas y agrícolas se ha sumado la apertura de pozos, siendo el territorio de España con mayor prospección por metro cuadrado. El nivel freático ha bajado de tal forma que las raíces de los tilos centenarios de Moya solo pueden captar agua cuando llueve. También desaparecieron las dos palomas endémicas, la rabiche y la turqué, que dispersan las semillas de estas formaciones boscosas. La consejera de Medio Ambiente, María del Mar Arévalo, explica que se están llevando a cabo labores de repoblación de especies y reintroducción de las palomas en tres espacios: Los Tilos de Moya (95 hectáreas), Azuaje (61), El Arezal (103) y el Barranco de Osorio (35,2).
La paciencia y perseverancia en las repoblaciones es fundamental. "La recuperación es lenta, tienen que pasar generaciones. Son procesos que no se van a poder completar en todos los sitios", advierte Ángel Fernández, director conservador del parque nacional de Garajonay, en La Gomera, lugar con el bosque mejor conservado.



Solo 1 de cada 10 animales amenazados está protegido

España necesitaría al menos 23 áreas protegidas más para vertebrados terrestres y plantas, y alrededor de 70 nuevas reservas (o microrreservas) para los invertebrados amenazados, según un informe del Observatorio de la Sostenibilidad.


"Tan solo el 9,4% de las especies animales con peor estado de conservación poseen al menos un plan de actuación en alguna parte de su área de distribución". El resto, es decir la gran mayoría, no tiene ninguno, según revela el informe Biodiversidad 2010. La mitad de actuaciones aprobadas (53,5%), así como la mitad de las especies para las que se ha adoptado algún programa (48,4%), son aves; casi una cuarta parte, mamíferos; y solo seis especies de invertebrados, otras seis de peces, cuatro de anfibios y tres de reptiles. "La peor situación se da en Región de Murcia, Comunidad de Madrid y Andalucía, que no han aprobado ningún plan de actuación [ni para animales ni para plantas] durante los 20 años transcurridos desde que apareció el primer Catálogo de Especies Amenazadas", destaca este octavo estudio temático del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE), que denuncia asimismo el caso de Cantabria y Galicia, donde "solo se ha aprobado el plan de recuperación del oso pardo".

España necesitaría al menos 23 áreas protegidas más para vertebrados terrestres y plantas, y alrededor de 70 nuevas reservas (o microrreservas) para los invertebrados amenazados. Es una de las recetas de este trabajo cuyas conclusiones, a la vista de los datos recopilados, no pintan nada bien para la fauna ibérica en peligro de extinción. "Para un conjunto de 96 especies, los modelos estiman que perderán condiciones climáticas favorables en un 13% de la superficie que ocupan actualmente, lo que provocará, probablemente, extinciones locales". Las mayores pérdidas se producirán "en el Sistema Central, Sierra Morena y Picos de Europa, así como las serranías de Cádiz, y las áreas comprendidas entre los límites de las provincias del País Vasco y Navarra, sur de Galicia y norte de Zamora".

Este análisis pone de manifiesto que la presión sobre el territorio debe disminuir también en las zonas no protegidas actualmente pero que pueden ser los refugios de mañana, teniendo en cuenta el previsible desplazamiento hacia el norte, y hacia las partes altas de las montanas, de las distribuciones de los árboles, como consecuencia del cambio climático. "Sería aconsejable una política de adaptación mediante, por ejemplo, la creación de corredores ecológicos que permitan huir en la dirección necesaria; la protección de áreas que vayan a ser fundamentales para conservar algunas especies en el futuro; o, incluso, la facilitación de propagación de las que no puedan moverse al ritmo que impondrá el cambio climático", recomienda.

"La conectividad y coherencia ecológica del territorio son dos aspectos fundamentales para conservar la biodiversidad que no están siendo tenidos suficientemente en cuenta", se lamentan los investigadores, que alertan del "peligro de eliminar los corredores ecológicos, creando guetos de hábitats protegidos aislados entre sí". Para evitarlo, resulta fundamental "aplicar una política agraria y de desarrollo rural eficaz, que potencie la agricultura extensiva y que promueva el pago a los agricultores y ganaderos por los servicios ambientales que prestan al resto de la sociedad, al conservar la biodiversidad con sus actividades".

España, que se caracteriza dentro de Europa por su riqueza de vida, está perdiéndola a marchas forzadas y, al igual que el resto de países del continente, tampoco ha sido capaz de alcanzar el objetivo europeo 2010 para detener su hemorragia. Causada principalmente por el cambio climático, los incendios forestales, las especies exóticas invasoras, el uso insostenible de los recursos naturales, la contaminación y los cambios de uso del suelo, entre los que destacan "la artificialización del territorio, la agricultura intensiva y el desarrollo de infraestructuras de transporte". El 20% de las nuevas zonas artificiales se han construido sobre bosques, matorrales y pastizales, según enfatiza la investigación, que sentencia: "En los últimos 20 años, las zonas donde habitan especies en peligro de extinción han sufrido el mismo grado de modificación por la actividad humana que el resto del territorio. Albergar poblaciones de especies amenazadas no parece, pues, "ser un factor decisivo capaz de detener la presión transformadora de nuestros usos económicos".


La guerra de los envases

La propuesta de introducir en España un sistema de depósito para algunos envases ha desatado la guerra en el sector de los residuos. La asociación Retorna propone que los consumidores tengan que pagar un depósito de 25 céntimos de euro por cada botella o lata que compren de agua, cerveza y refrescos, de forma que se les reembolse solo si devuelven el envase vacío para su reciclaje. Sin embargo, las empresas que se ocupan hoy en día de la recogida selectiva de estos residuos, Ecoembes y Ecovidrio, rechazan por completo este cambio. Desde hace semanas se cruzan los comunicados en contra de uno y otro sistema. Y, mientras tanto, se ultima la tramitación de la nueva Ley de Residuos en el Congreso.

Este post ha sido elaborado a partir de la información y argumentos aportados por cada una de las partes en un debate organizado hoy por la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), en el que también han participado el Ministerio de Medio Ambiente, y las organizaciones de consumidores Asgeco y UCE.

¿Impone la nueva Ley de residuos un nuevo sistema de depósito para envases en España?
La nueva Ley que está a punto de aprobarse en el Congreso no instaura ningún nuevo sistema de depósito para los envases en el país, pero sí abre la puerta a que se pueda introducir en el futuro si se demuestra antes que es viable económica y técnicamente, y mientras se garantice "el correcto funcionamiento del mercado interior"(1). “Sería impresentable que la Ley no hiciera mención a esta herramienta, pero eso no quiere decir que se vaya a aplicar”, comenta Jesús Huertas, director general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente. Según asegura este representante del Ministerio, para que se instaurase luego un sistema de depósito para envases en España, se tendría que aprobar con un Real Decreto para el conjunto del país, lo que no significa que no se puedan llevar a cabo experiencias piloto en algunos lugares.

¿En qué consiste el sistema de depósito para envases propuesto por la asociación Retorna?
Como ya ocurre en otros países europeos o como se hacía en España en el pasado, Retorna propone que cada vez que se compra una botella o lata de agua, cerveza, zumo o refrescos se tenga que pagar un depósito de 25 céntimos de euro que solo se recupere al devolver el envase vacío. Los establecimientos comerciales que venden esos productos estarían obligados a recoger los envases, ya sea de forma manual o con máquinas. Y, en principio, las botellas y latas recuperadas irían destinadas al reciclaje. Aunque Retorna plantea que este sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) fuese avanzando hasta conseguir reutilizar algunos de los envases, en lugar de tener que destruirlos para fabricar nuevos. Todo esto funcionaría a la vez que se sigue con el sistema actual de contenedores de colores para los otros residuos (briks, latas de conserva…).
¿Quiénes son los que están en la asociación Retorna?
Retorna es una asociación en la que participan grupos ecologistas como Greenpeace, Ecologistas en Acción o Amigos de la Tierra, el sindicato CCOO, la organización de consumidores CECU o empresas del sector de residuos de Cataluña (listado completo). Además, esta asociación no oculta que cuenta con el respaldo económico de fabricantes de máquinas de recogida de envases, como el grupo noruego Tomra.
¿Qué cantidad de residuos de envases se tiran en España?
Según datos de Ecoembes, en España se producen al año unos 400 millones de toneladas de residuos de todo tipo (ganaderos, industriales…). Los residuos sólidos urbanos representan un 6% de esta cantidad, unos 24 millones de toneladas al año o, lo que es lo mismo, unos 556 kilos por habitante (más que la media europea). La mayor parte de la basura generada por las ciudades es materia orgánica, unos 19 millones de toneladas. El resto, unos 4,8 millones de toneladas, son envases. Y de estos, 3,6 millones son envases domésticos. Ecoembes calcula que la propuesta de depósito de Retorna afectaría a unas 320.000 toneladas de envases.

¿Qué tasa de reciclaje se consigue con el sistema actual de contenedores de colores?
Hoy en día, los fabricantes pagan para que empresas como Ecoembes o Ecovidrio se hagan cargo de la recuperación de los envases que ponen en el mercado a través de los contenedores de distinto color. Según Ecoembes, en 2010 se reciclaron el 66% de los envases de plástico, papel y cartón, metal o briks que pagan el punto verde para ser recuperados (un 80% del papel, un 80% de los briks, un 70% de los metales y un 45% de los plásticos). Por su parte, Ecovidrio explica que el pasado año se reciclaron el 63% de las botellas, botes y tarros.  Sin embargo, la asociación Retorna pone en duda estas cifras. “El sector de los residuos es uno de los menos transparentes; en la basura casi lo más limpio es la basura”, asegura Domingo Jiménez Beltrán, presidente de Retorna y ex director de la Agencia Europea de Medio Ambiente, que considera que no se llega a reciclar el 40% de los envases que incluiría el SDDR. Las organizaciones Ecoembes y Ecovidrio no sólo defienden sus datos (que aseguran que deben pasar una auditoría), sino que consideran que hay que felicitarse por el funcionamiento del actual sistema. En medio de esta guerra de cifras, los grupos ecologistas han presentado una queja a la Comisión Europea para que investigue las estadísticas de reciclaje de los envases en España.

¿De qué forma puede mejorar la recuperación de envases el sistema de depósito?
Retorna pone como ejemplo a Alemania para mostrar cómo el sistema de depósito permite recuperar más del 90% de los envases puestos en el mercado. La gente no está dispuesta a perder dinero. Además, insiste en que también mejora de forma sustancial la calidad de los materiales reciclados, al no juntarse con otros residuos en la basura y no haber impropios. La prueba de ello serían los precios a los que se pagan los materiales reciclados en Alemania. El plástico reciclado procedente del sistema de depósito se paga entre 700 euros la tonelada (plástico transparente) y 500 euros la tonelada (plástico de color). Mientras que el plástico del punto verde similar al español está a 300 euros la tonelada.

¿Cuánto costaría la implantación del sistema de depósito?
Melchor Ordóñez, director general de Ecoembes, reconoce que con un sistema de depósito se pueden alcanzar tasas de recuperación de envases cercanas al 90%. Sin embargo, considera que el coste de implantación de este sistema es demasiado alto para mejorar el reciclaje de solo una pequeña proporción del conjunto de los residuos. Ecoembes ha calculado que para poner en marcha el SDDR en España harían falta un mínimo de 20.000 máquinas de recogida y unas 70 plantas de conteo, lo que supondría una inversión inicial de 470 millones de euros. Además, estima que a esto habría que sumar unos 470 euros anuales de mantenimiento. En comparación, para gestionar todos los materiales de los contenedores amarillos y azules, Ecoembes necesita cada año unos 400 millones de euros. “El sistema de depósito tiene un coste muy elevado que tendrá que pagar el consumidor”, defiende Ordóñez, que cuenta también que el país con mayor tasa de reciclaje de Europa es Bélgica, que no tiene sistema de depósito. Por su parte, Retorna asegura no contar por ahora con ninguna evaluación económica.

¿Puedo perjudicar esto a los comerciantes?
Uno de los sectores que han criticado la propuesta del sistema de depósito ha sido el de los comerciantes, ya que serían ellos los que deberían ocuparse de recoger los envases, ya sea de forma manual o con máquinas. No obstante, la organización Retorna asegura que serían de los principales beneficiados, al ser compensados económicamente por el trabajo realizado. Este dinero saldría de tres fuentes distintas: lo que pagan los fabricantes de los envases (como ocurre ahora con el punto verde), lo que se consigue por la venta de los materiales reciclados y lo que queda de los depósitos no devueltos.
Para saber más:
¿Hay que importar el sistema de recogida de envases de Alemania?

(1) El texto actual del proyecto de Ley de Residuos (artículo 30.3) especifica que para la implantación de un sistema de depósito para residuos de envases “se valorará además con carácter previo el grado de cumplimiento de los objetivos mínimos de reutilización y reciclado establecidos por las directivas europeas para envases en general, y el cumplimiento de otras normas de la Unión Europea, así como las expectativas viables de superarlos, y se tendrán en cuenta con especial consideración las circunstancias y posibilidades reales de las pequeñas y medianas empresas”.

España firma hoy el Protocolo de Nagoya

El Protocolo de Nagoya (Convenio sobre la Diversidad Biológica) fue adoptado en la décima reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio en octubre de 2010 con el objetivo principal de asegurar la participación justa y equitativa en el reparto de beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos.

España firma hoy el Protocolo de Nagoya sobre acceso a los recursos genéticos y participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización al Convenio sobre la Diversidad Biológica, convirtiéndose en el 40 país firmante.

El Protocolo de Nagoya fue adoptado en la décima reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio en octubre de 2010 con el objetivo principal de asegurar la participación justa y equitativa en el reparto de beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos. Con la adopción de este instrumento se refuerza el tercer objetivo del Convenio que junto con la conservación y uso sostenible de la biodiversidad suponen el marco general de la política global en materia de biodiversidad.

El Protocolo prevé fortalecer el cumplimiento de las normas nacionales de acceso de los países proveedores de recursos genéticos mediante la exigencia de medidas de cumplimiento y seguimiento en los terceros países donde se utilicen dichos recursos genéticos. Ello permitirá lograr una mayor transparencia en los sectores que utilizan recursos genéticos y una más fluida y constante transferencia de beneficios a los países proveedores con la consecuente mejora de la conservación la biodiversidad.

Se trata, por tanto, de un instrumento de gran valor para conseguir ingresos e incentivos para la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica, la reducción de la pobreza y la sostenibilidad ambiental, contribuyendo por consiguiente a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

España, que por su riqueza en diversidad biológica, tiene el doble perfil de país proveedor y usuario de recursos genéticos, considera que la firma de este Acuerdo es un paso decidido y responsable en la lucha contra la pérdida de biodiversidad, que debe protegerse y valorarse tanto por cuestiones éticas como por su contribución al desarrollo sostenible y al bienestar humano.
Más información:
http://es.wikipedia.org/wiki/Convenio_sobre_la_Diversidad_Biol%C3%B3gica
Fuente oficial (varios idiomas):
http://www.cbd.int/

 

Estadísticas para combatir el fuego

Cada vez que se produce en España un siniestro con fuego en superficie forestal, sea considerado un conato o un incendio,  hay que cumplimentar un parte. Lo deben rellenar las Comunidades Autónomas, que lo remiten luego al Ministerio de Medio Ambiente. Se trata de una ficha estándar de dos hojas con más de cien campos que completar sobre las características del suceso y del área afectada. Desde 1968, se han escrito ya medio millón de estas fichas. Esto supone mucho bosque quemado, pero también una de las mejores bases de datos del mundo sobre incendios forestales, una información muy valiosa para luchar contra las llamas. Con las estadísticas también se puede combatir el fuego.


La base de datos EGIF (Estadística General de Incendios Forestales) se gestiona desde la calle Río Rosas de Madrid, en el Centro de Coordinación de la Información Nacional sobre Incendios Forestales. Las cifras pueden variar mucho de un año a otro, por ello lo más interesante consiste en buscar tendencias en periodos más largos. Según la información más actualizada, en la última década, de 2001 a 2010, se han producido de media unos 17.000 fuegos(1) al año en superficie forestal. Son menos que los registrados en la década anterior, pero siguen siendo demasiados siniestros. De media, equivalen a unos 40 fuegos que atender cada día. Aunque, como explica José Ramón González, director de Programas de este centro, desde donde se movilizan también los medios de extinción estatales para apagar fuegos en cualquier punto del país, “ha habido días con 400 incendios, la mayoría en la cornisa Cantábrica y Galicia”.

Una de las claves en la lucha contra las llamas es el tiempo de reacción de los servicios de extinción ante un aviso de fuego y en esto resultan muy útiles las estadísticas. Los datos acumulados permiten identificar las zonas con mayor frecuencia de incendios, una información de gran ayuda para distribuir sobre el mapa los medios antiincendios disponibles. ¿Cuál es la localización con más probabilidad de que surja un incendio en España? Las estadísticas señalan hacia un punto del país: Ourense.

Claro que la mejor forma de combatir el fuego es evitando que aparezca para no tener que apagarlo. Puede parecer extraño, pero no fue hasta 1993 que empezaron a investigarse de forma exhaustiva las causas de los incendios forestales. De hecho, por aquellos años, en el 70% de los partes de incendios lo que figuraba como origen del fuego era: desconocido. En la última década, este porcentaje se ha reducido a 15,38%. Ahora se tiene una idea mucho más clara de lo que hace prender el fuego, pudiéndose actuar directamente contra las causas (aunque en los partes de incendios las causas se clasifican todavía como ciertas o supuestas).

De forma global, de 2001 a 2010, el 4,3% de los incendios comenzaron por un rayo, el 2,1% fueron reproducciones de fuegos ya apagados, el 23,3% se debieron a negligencias y accidentes, y el 54,7% fueron intencionados. Resulta evidente que la principal explicación de que ardan los bosques en España son los seres humanos. Sin embargo, se puede profundizar mucho más en el análisis de las causas y existen algunas ideas erróneas que aclarar.

Una equivocación habitual es considerar que la mayoría de los incendios provocados son obra de pirómanos, cuando en la última década los fuegos atribuidos a este tipo de enfermos representan un 9,7% del total de los intencionados. Es cierto, que estos fuegos suelen ser especialmente dañinos para la superficie arbolada, pero incluso sigue pareciendo mucho el responsabilizar a esta patología de estar detrás de 4.381 conatos y 1.212 incendios en los últimos diez años.

En realidad, en las fichas de incendios entre 2001 y 2010 aparecen escritas una gran variedad de motivaciones para los fuegos intencionados, ya sea para obtener beneficios, para producir daños a terceros o para cosas realmente raras. La lista es larga: vandalismo (3,8%), caza (3,4%), venganzas (1,6%), daños a animales (1,2%), delincuentes para distraer a la Policía (0,18%), disputas de titularidad (0,17%), animadversión contra repoblaciones (0,17%), rechazo a espacios protegidos (0,15%), venganzas por multas (0,13%)… Se han contabilizado hasta 58 conatos y 4 incendios por ritos pseudoreligiosos (0,11%) o 48 conatos y 11 incendios por querer contemplar las labores de extinción (0,10%).

“El análisis de las causas rompe algunos mitos, como que el fuego se provoca fundamentalmente por maderistas o para cambiar el uso de suelo para urbanizar”, incide González. A tenor de lo escrito en los partes, bajar el precio de la madera estaría relacionado con el 0,09% de los incendios provocados en los últimos diez años y la modificación del uso del suelo para construir con el 0,60%.

Con todo, la suma de toda esta larga lista de motivaciones no supone más que un pequeño porcentaje de los incendios catalogados como intencionados. Las estadísticas apuntan mayoritariamente a otras dos causas principales: regeneración de pastos (25,69%) y quema agrícola ilegal (42,71%). Esto es así porque se considera también como intencionados las negligencias en las que no se han tomado las precauciones necesarias sabiendo el riesgo existente: “La gente no es consciente de que la maldad también puede estar en la negligencia”, recalca el director de Programas del centro, que explica que un incendio causado por una quema para la que se había pedido permiso en época de riesgo es incluida en la base de datos como negligencia, pero esto mismo se convierte en intencionado cuando se hizo sin avisar a las autoridades.

Estos son porcentajes para el conjunto del país, pero cada región suele tener unas peculiaridades muy marcadas. En el noroeste, el 70,26% de los incendios de la última década fueron catalogados como intencionados. En la zona mediterránea, fueron las negligencias, con un 46,14%, la causa principal de los fuegos. En las comunidades interiores, los rayos provocaron el 14,43% de la superficie quemada. Y en Canarias, la categoría que más aparece todavía en la causa de los incendios en la última década, con un 34,81%, sigue siendo “desconocida”.

(1) Estos 17.000 fuegos anuales son la suma de conatos (siniestros que afectan a menos de una hectárea) e incendios (que afectan a más de una hectárea). Esta distinción es muy muy relativa, pues hay hectáreas que tienen un valor mucho más alto que otras.

Voluntariados Ambientales Internacionales

Año tras año son más las personas que deciden pasar sus vacaciones en el extranjero. Para este tipo de personas, amante de la naturaleza va estos enlaces. Si tu filosofía es la de colaborar con algún espacio natural y conocer nuevos rincones, os dejo aquí los diferentes Campos y Grupos de Voluntariado Ambiental en el Extranjero.

Podreis encontrar en este enlace ciertas organizaciones, especialmente en Reino Unido, Irlanda, España y Grecia (en Europa), Perú, Ecuador y Chile (en Sudamérica), India y Nepal (en Asia) y Canadá (en Norteamérica) encaminadas a este tipo de actividades.
Más información en:
http://www.globalifexperience.com/web/es/actividades/voluntariado/voluntariado.htm
 Versión en inglés:
http://www.globalifexperience.com/web/uk/index.htm


Voluntariado Ambiental en Andalucía 2011

A pesar de la fecha en la que estamos, os dejo el enlace de los diversos voluntariados ambientales que aún quedan por ejecutar en la comunidad Andaluza y por tanto, aún podeis optar a su inscripción.
Más información en:

http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/site/web/menuitem.a5664a214f73c3df81d8899661525ea0/?vgnextoid=1884bb766fd30310VgnVCM1000001325e50aRCRD&vgnextchannel=b46e7635036a0110VgnVCM1000000624e50aRCRD&lr=lang_es