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sábado, 30 de julio de 2011

Un nuevo modelo predice cómo los fármacos afectan al medio ambiente

La mayoría de los productos químicos sintéticos incorporados en bienes de consumo terminan su ciclo vital inalterados en el entorno. Ante los riesgos que presentan para el medio ambiente y la salud humana, investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) han desarrollado una nueva herramienta para predecir, de forma eficaz, el destino de fármacos actuales y futuros.

Miles de productos farmacéuticos, cada vez más diversos y consumidos, son “parcialmente” metabolizados por el organismo humano. Aquellos fármacos que quedan inalterados llegan al agua residual tratada en depuradoras, que no siempre están diseñadas para eliminar compuestos orgánicos sintéticos.
“A veces incluso determinados sustratos pueden revertir al fármaco original dentro de la misma planta de tratamiento e incrementar la concentración de fármaco en la salida del efluente de la planta, como es el caso de la carbamazepina (fármaco antiepiléptico psicótropo)”, explica Xavier Domenech, coautor e investigador en el departamento de Química de la UAB.

El resultado es que llega al medio ambiente una gran diversidad de fármacos que pueden ser nocivos para la vida silvestre. “La preocupación aumenta cuando hablamos de la potabilización del agua para consumo humano, donde cada vez más se detecta la presencia de un cóctel de fármacos a baja concentración (nanogramos por litro), cuyo efecto a la larga se desconoce”, manifiesta Domenech. 

Determinar el efecto del fármaco
El estudio, que se ha publicado en Water Air and Soil Pollution, ha permitido desarrollar una nueva herramienta que determina la posibilidad de que los fármacos acaben en el medio ambiente y a qué concentración, cumpliendo así la obligación de la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA, por sus siglas en inglés) de evaluar el riesgo ambiental de los nuevos fármacos que se quieran comercializar.
La nueva herramienta, desarrollada por Marc Ribera, autor principal de la investigación, utiliza unas pocas propiedades fisicoquímicas y del ritmo de consumo de fármacos en España entre 1999 y 2006 para determinar su comportamiento ambiental. Los fármacos analizados y que son los más consumidos en España (más de 1 mg de sustancia activa por persona y año) han sido, entre muchos otros, el ibuprofeno, el diazepam, el naproxeno, el omeprazol, el paracetamol.

Para validar el modelo, el equipo de investigadores comparó los resultados de la predicción del modelo en agua, con valores medidos por otros autores en ríos y lagos. “El modelo aplicado predice bien los datos experimentales y puede erigirse en un buen modelo de predicción aplicable a la evaluación de riesgos ambientales de fármacos actuales y de aquellos que pretendan ser comercializados”, concluye Domenech.

Referencia bibliográfica:
Domenech, Xavier; Ribera, Marc; Peral, José. “Assessment of Pharmaceuticals Fate in a Model Environment” Water Air and Soil Pollution 218(1-4): 413-422, junio de 2011.  
http://www.springer.com/environment/journal/11270


Año Internacional de los Bosques: Sabinares albares, testigos del pasado

Enraizados en la cultura rural tradicional española, las sabinas albares (Juniperus thurifera) han resistido el paso del tiempo y los cambios térmicos para ocupar en la actualidad amplias superficies de España. A pesar de haber sufrido los cambios estructurales del campo español a finales de los ’50 y la dificultad para regenerarse, los sabinares albares, relictos testimoniales de los bosques esteparios pre-glaciares, logran sobrevivir.

La gran extensión de estos bosques centenarios en territorio español es la principal característica de los sabinares albares, que se encuentran sobre todo en las zonas más frías entre los 700 y 1.800 metros de altitud, aunque algunas poblaciones pueden localizarse a partir de los 140 metros.

“Las sabinas aprovechan las condiciones de intenso frío creadas por las frecuentes inversiones térmicas que se producen en los sectores sobre los que se instalan, y que les permite competir ventajosamente con especies más sensibles al frío como el pino carrasco (Pinus halepensis) y la sabina mora (Juniperus phoenicia subsp. phoenicia)”, señala a SINC Juan Carlos Guerra Velasco, investigador en el departamento de Geografía de la Universidad de Valladolid.

Pero su capacidad de sobrevivir a las bajas temperaturas invernales y a las sequías estivales actuales se debe a su herencia esteparia. “Muchas de estas masas forestales tienen un carácter relicto, y son indicadores de condiciones fitoclimáticas pasadas en las que esta conífera competiría favorablemente frente a otros taxones”, asegura Guerra Velasco.

Los bosques de sabina representan el testimonio de un paisaje vegetal de hace miles de años. Por esta razón, sus principales masas arbóreas se encuentran en zonas con un duro clima continental.

Sin ganado no hay sabinas
Sin embargo, a pesar de que ahora su estado de conservación es bueno, “hay excepciones”, recalca el científico. “La disminución de la carga ganadera que soportaban ha provocado que las masas de sabina albar se hayan reconstruido estructuralmente”, manifiesta.

La razón es simple. Las explotaciones de ganado doméstico en el pasado impedían la entrada a los sabinares de especies más competitivas y más “palatables”. Por ello, “hasta hace unos cincuenta años, los sabinares se habían mantenido en masas monoespecíficas controlados por la ganadería extensiva y limitados a áreas de baja productividad o a los espacios entre cultivos”, señala a SINC Lucía De Soto, investigadora postdoctoral en el Centro de Ecología Funcional de la Universidad de Coimbra (Portugal).

Pero en la actualidad, como el pastoreo tradicional se ha reducido de forma considerable, otras especies arbóreas han ido colonizando muchos de los sabinares, que “ahora ya no se componen únicamente de sabina albar, sino de varias especies arbóreas”, apunta a SINC Daniel Montesinos, también investigador postdoctoral en el Centro de Ecología Funcional de la Universidad de Coimbra (Portugal).

A esto se añade la existencia de muchos “bosques nuevos” que evolucionan hacia condiciones de madurez y estabilidad, aunque su germinación y lento crecimiento a veces lo impidan. El abandono de muchos pequeños cultivos ha permitido así “el establecimiento y expansión de la sabina en estos antiguos campos”, indica Montesinos.

Con este cambio en el uso del suelo, los científicos subrayan que los sabinares podrían incrementar su superficie pero en coexistencia con otras especies. “Mantenerlos como los conocemos en la actualidad supondría la recuperación de la ganadería extensiva”, explica el investigador postdoctoral.

La reconquista de la sabina
Antiguamente, la madera de la sabina albar era utilizada para la construcción y para alimentar al ganado, sobre todo en las zonas demográficamente más deprimidas, como Albacete, Guadalajara, cuenca, Teruel, Soria, Segovia y Burgos. Pero este uso de la madera “provocó que se perdieran las sabinas de mayor tamaño y edad, y que la superficie y densidad de los sabinares resultara drásticamente reducida”, certifica De Soto.

Estas pérdidas se suman a la muy baja tasa de germinación y a un crecimiento muy lento, por lo que “no es una especie propicia para realizar grandes proyectos de reforestación”, recalca la investigadora. Esta es una de las razones por las que, en ocasiones, requieren de planes de gestión para su conservación y la regeneración de masas de sabinar envejecidas y defoliadas.

Además, el abandono de usos tradicionales y el aumento de las temperaturas ha facilitado también el crecimiento de especies especies de sotobosque competidoras que están afectando seriamente la supervivencia de algunos sabinares. Pero la remoción de este sotobosque por medios mecánicos (desbroce) está mejorando las sabinas tratadas, que están rápidamente recuperándose y están brotando nuevas hojas a gran velocidad”, anuncia Montesinos.

Para que los sabinares albares mantengan su estatus de relictos del pasado en el futuro sus usos tienen que cambiar. Ahora se extraen muy pocos pies de sabina albar para leña y construcción tradicional, y entre sus aprovechamientos forestales actuales destacan su uso cinegético, recreativo y educativo. Sin olvidar su principal función: albergar una gran diversidad de flora y fauna a través del tiempo.

PERFÍL DE LA SABINA ALBAR

-       Características: La sabina albar es una conífera longeva. Los individuos adultos presentan una altura de entre cuatro y trece metros y prolongan su vida durante más de 300 años, aunque pueden vivir más de 500 años.

-       Reproducción: Es una especie dioica, con pies masculinos y femeninos independientes, los primeros sólo producen polen, y las segundas, unas estructuras parecidas a un fruto que en el caso de las sabinas se llaman gálbulos. Además es una especie vecera: se reproduce poco o nada durante varios años para luego concentrar la reproducción en un solo año, de forma sincrónica entre todos los individuos de la población, produciendo miles de frutos por árbol de una sola vez.

-       Distribución: Los bosques se extienden desde los Alpes italianos y franceses hasta el centro de Argelia, con una pequeña representación en la isla de Córcega (Francia). Pero el grueso de las masas de sabina se hallan situadas en la mitad este de España y en el norte de Marruecos.

-       Hábitat: Juniperus thurifera ocupa, por regla general, espacios de montaña, en un rango altitudinal que abarca desde los excepcionales 140 metros de algunas localidades españolas a los 3.400 metros del Alto Atlas marroquí.

-       Tipos: Desde una perspectiva fitoecológica es posible distinguir cuatro tipos básicos de sabinares: sabinares de páramos, sabinares termófilos, sabinares acidófilos y sabinares cantábricos.

-       Amenazas: La ausencia de ganadería extensiva, la presencia de especies competidoras, la difícil regeneración natural y sexual, y su lento crecimiento destacan entre sus principales amenazas.

Autores:
Adeline Marcos y Daniel Montesinos

El hielo de la Antártida es más inestable de lo que se pensaba

Hace unos 125.000 años, durante el último periodo interglaciar, el nivel del mar era al menos cuatro metros más elevado que en la actualidad, pero en ese periodo las temperaturas eran similares a las que se prevén a finales de siglo XXI. Un equipo estadounidense ha analizado el estado y el comportamiento de los casquetes de hielo de ambos polos en el pasado y concluye que el hielo de Groenlandia es más estable de lo que se pensaba y el de la Antártida más inestable.

Un equipo de científicos estadounidenses revelan en la revista Science los patrones del derretimiento del hielo durante el último período interglaciar: el hielo de Groenlandia podría haber sido más estable de lo que muchos pensaban, y el hielo de la Antártida más inestable.

“La región occidental de la Antártida probablemente fue mucho menor de lo que es ahora, con una mayor subida del nivel del mar de lo que pensaban los científicos. Si la región occidental de la Antártida se desmoronó, significa que es más inestable de lo que esperábamos”, afirma Anders Carlson, coautor e investigador en Ciencias Geológicas de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE UU).

Pero, ¿qué proporción de hielo se fundirá y contribuirá a subir el nivel del mar a finales de siglo? Para los científicos siguen existiendo grandes variaciones, de unos centímetros a varios metros.

“El casquete polar de Groenlandia se funde cada vez más rápido”, explica Carlson. “Está claro que necesitamos desentrañar cómo funcionaron las cosas anteriormente y cuál ha sido la respuesta del hielo en épocas pasadas ante veranos más calurosos que el actual”, añade.

¿Cómo se comportaron los casquetes?

Dónde se funde el hielo, y a qué velocidad es la mayor fuente de incertidumbre para predecir las subidas del nivel del mar causadas por el cambio climático. La razón: existen variables desconocidas y restricciones físicas para calcular las masas de hielo.

El equipo de investigación intentó encontrar una forma de delimitar dónde permaneció inalterado el hielo en Groenlandia durante el último período interglacial para definir con más precisión el comportamiento de los casquetes de hielo y mejorar las previsiones para el futuro.

Los investigadores analizaron muestras del fondo oceánico extraídas de una región situada al sur del extremo meridional de Groenlandia, que recibe sedimentos arrastrados por las corrientes de aguas formadas por la fusión del casquete polar.

Utilizaron distintos patrones de isótopos radiogénicos para identificar los orígenes de los sedimentos, cuyos patrones muestran qué terrenos seguían bajo el hielo en aquellos momentos.

“Si la tierra se deshiela, se pierden esos sedimentos”, señala Carlson. Sin embargo, todos los terrenos seguían aportando sedimentos durante el último período interglaciar, por lo que aún tenían encima una cubierta de hielo.

“La extensión del casquete de hielo se redujo hasta ocupar una extensión menor a la actual, y el nivel del mar subió con toda seguridad, y siguió fundiéndose durante el período más caluroso”, apunta el científico. Pero el análisis de los sedimentos indica que “el casquete de hielo parece ser más estable que algunos de los parámetros de retroceso más elevados presentados por los expertos”.

El equipo evaluó además varios modelos ya elaborados de la fusión del casquete de hielo de Groenlandia durante el último período interglaciar. Los modelos con los nuevos hallazgos indican que el derretimiento del hielo de Groenlandia causó un aumento del nivel del mar de entre 1,6 y 2,2 metros. El resto se debe al deshielo del casquete polar antártico.
Fuente:
http://www.agenciasinc.es/


El Gran Muro Verde

Planean atravesar África con un cinturón vegetal para combatir la desertificación y la pobreza.

Un muro de árboles y vegetación de 15 kilómetros de ancho y 7.775 kilómetros de largo, que atraviese once países africanos al sur del Sahara para luchar contra la desertificación y la pobreza. Propuesto en los años ochenta, el Gran Muro Verde cuenta ahora con el respaldo económico de varias organizaciones internacionales para convertirse en una realidad. No sería el primer proyecto de estas características en el mundo, como lo demuestran diversos cinturones verdes en China, Canadá o Estados Unidos.

El gran muro verde africano

La desertificación y la sequía ganan la batalla en África. El Sahel, una zona de transición entre el Sahara y las sabanas, ve cómo la arena invade su territorio a una velocidad de hasta un kilómetro al mes. El lago Chad, ubicado en la frontera de esta franja natural, ha pasado de cubrir más de 15.000 km2 en los años sesenta a no superar los 325 km2 en la actualidad.

Pero la guerra no está perdida. Así lo piensan al menos los impulsores del Gran Muro Verde (GMV). La idea, propuesta en los años ochenta por Thomas Sankara, en aquella época jefe de estado de Burkina Faso, consistiría en levantar un muro de árboles y arbustos de 15 kilómetros de ancho, que atravesaría de punta a punta el continente. En concreto once países, desde Senegal, en el oeste, hasta Djibouti, en el "cuerno de África", y en medio, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Nigeria, Níger, Chad, Sudán, Eritrea y Etiopía. Una distancia continua de 7.775 kilómetros que se desviaría en caso de tener que hacer frente a obstáculos como ríos, lugares rocosos y montañas o para unir las zonas habitadas.

El muro verde proporcionaría una nueva fuente de alimentos y de energía

La falta de apoyos, sobre todo económicos, dejó aparcado el proyecto hasta que hace seis años la Unión Africana empezó a buscar adhesiones para su puesta en marcha. El trabajo parece dar sus frutos: la organización internacional Global Environment Facility (GEF) ha confirmado que destinará hasta 115 millones de dólares (unos 81 millones de euros) para apoyar su construcción, que también cuenta con el respaldo institucional de la Convención de Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD). Otras organizaciones de ayuda al desarrollo también han prometido inversiones de hasta tres mil millones de dólares. El Gobierno de Senegal es uno de sus más firmes valedores y ha creado una página web sobre el proyecto.

Sus defensores destacan varias ventajas. Además de detener la desertificación y la erosión, el muro protegería los recursos hidrológicos de la zona y contribuiría a restaurar o crear hábitats de apoyo a la biodiversidad. Gracias a esta gigantesca masa forestal, se contaría con una nueva fuente de alimentos y de energía, proveniente de la biomasa, y constituiría un aliado contra el cambio climático.
Desde la UNCCD creen que los beneficios del GMV irían mucho más allá de los ecológicos. Al recuperar la zona, se ayudaría a luchar contra la pobreza, se detendría la emigración y se atraerían otros programas económicos y medioambientales. La cooperación internacional y entre los países involucrados mejoraría la inestabilidad política de la zona, un factor clave en la actualidad tras las revueltas en los países árabes.

La gran muralla china verde y otros proyectos similares


África no sería el primero en poner en marcha un proyecto de estas características. Parece lógico que China, el país de la famosa gran muralla, se les adelantara. En 1978, el gigante asiático comenzó el levantamiento de una "fortificación verde" en el norte del país, paralela a la milenaria construcción, con el objetivo de alcanzar n 2050 una longitud de 4.500 kilómetros, desde Xinjiang, en el oeste, hasta Heilongjiang, en el este.
La idea sería la misma: detener la pérdida de vegetación, en este caso por el avance del desierto del Gobi. Se calcula que cada año las tormentas de polvo alcanzan hasta 2.000 km2 de tierra vegetal y su severidad va en aumento. Sus efectos sobre la biodiversidad, la producción agrícola o los problemas respiratorios no solo afectan a China, sino a otros países cercanos, como Japón y las dos Coreas.

En 1978, China comenzó una "fortificación verde" paralela a la milenaria Gran Muralla
La muralla verde china se compone de un cinturón de árboles y de vegetación resistente para estabilizar las dunas. Junto con estos elementos, una capa de grava lucha también contra la arena y para estimular la fertilidad del suelo. La siembra de las plantas se realiza con el lanzamiento de semillas desde el aire y de forma manual.

Los chinos no han sido los primeros en proponer un cinturón verde. En 1934 se puso en marcha en Estados Unidos el proyecto Shelterbelt WPA. Su objetivo era hacer frente a las tormentas de polvo que acababan con las cosechas de las denominadas Grandes Llanuras, una franja en la parte central del país que abarca desde Canadá a México. Ocho años más tarde, sus responsables habían plantado 220 millones de árboles.
En Canadá, el Gobierno creó el Departamento de Rehabilitación Agrícola para mitigar la erosión del suelo y la degradación de la tierra sufrida desde los años treinta. En 2008 se habían plantado unos 600 millones de árboles. Y en la antigua Unión Soviética se instauraba en 1948 el denominado "Gran Plan para la Transformación de la Naturaleza", con el objetivo de crear una enorme red de muros verdes a lo largo de las estepas del sur del país.

Desafíos de las murallas verdes


Diversos expertos han recordado los elementos de los que depende el éxito o fracaso de estos proyectos de muros verdes. Las especies deben aguantar las condiciones de sequía y adaptarse al lugar sin consumir grandes recursos. Diversos estudios han mostrado que en la región china de Minquin los árboles del gran muro verde habían reducido varios metros los niveles de agua subterránea. En el caso del proyecto africano se ha pensado en 37 posibles especies.

La reforestación se debe hacer no solo en cantidad, sino también en calidad. En 2008, las tormentas invernales destruyeron el 10% de los nuevos árboles plantados en el muro verde chino. La plantación de árboles de crecimiento rápido reduce la diversidad biológica de las áreas forestales, al crearse áreas que no son adecuadas para las plantas y animales de esos hábitats. El proyecto debe contar con la participación de los habitantes de la zona y, en especial, de los agricultores. De lo contrario, el sistema tendrá grandes dificultades para continuar a largo plazo.
Por su parte, algunos expertos consideran que estos muros son un parche que no ataca el fondo del problema, es decir, la sobreexplotación de los recursos naturales o el desarrollo insostenible.
Más información (francés e inglés):
http://www.grandemurailleverte.org/ 
http://www.durable.com/actualite/article_le-pari-fou-de-la-grande-muraille-verte-du-sahara_1242


El fracking amenaza el medio ambiente

Esta técnica para extraer gas natural daña el medio ambiente y la salud, según diversos estudios

El consumo de gas natural es cada vez mayor, y las empresas del sector buscan todos los yacimientos posibles. Una de las técnicas para acceder a las reservas menos accesibles es el "fracking". Este sistema, muy utilizado en Estados Unidos (EE.UU.), ha sido cuestionado por diversos estudios, que resaltan su impacto en el medio ambiente y la salud. Un motivo más para concienciarse de que la energía no se debe malgastar y de la necesidad de otras fuentes más ecológicas.

Qué es el fracking

El consumo de gas natural ha crecido en los últimos años. En España es ya la principal fuente de generación eléctrica y se prevé una tendencia al alza para los próximos años. El cada vez mayor gasto de energía y la necesidad de no depender tanto del petróleo juegan a su favor. Además, sus defensores señalan que contamina menos que el petróleo (emite menos gases de efecto invernadero o GEI).
Por ello, las empresas del sector buscan todos los yacimientos posibles, incluidos los no convencionales. Una de las técnicas para acceder a estas reservas menos accesibles es el denominado "fracking" o "hydro-fracking" (fractura hidráulica). EE.UU., con extracciones en 32 estados, es el principal país del mundo en utilizarlo (su producción no convencional supone casi la mitad del total).
El sistema utiliza varios miles de litros de agua mezclados con productos químicos y arena, que se inyectan a alta presión en los yacimientos encerrados en roca densa del subsuelo profundo para liberar el gas natural.

Cómo daña el medio ambiente y la salud

Diversos estudios científicos y grupos ambientalistas destacan las consecuencias negativas del fracking sobre la salud y el medio ambiente.
Veintinueve de los productos químicos son probados o posibles carcinógenos humanos
Un artículo de la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) ofrece pruebas de contaminación del agua potable por metano asociadas a este tipo de extracción. Sus autores, un equipo de la Universidad de Duke, analizaron 68 pozos de agua subterránea en cinco condados de Pensilvania y Nueva York. Por su parte, un estudio de la Universidad de Cornell apunta que el proceso global del fracking produce más GEI de lo que se esperaba (el metano es más potente que el CO2).
El Comité de la Cámara de Servicios Financieros de EE.UU. (una institución de la Cámara de Representantes) indica en un informe que se utilizan sustancias muy tóxicas como el benceno y el plomo. Veintinueve de los productos químicos son probados o posibles carcinógenos humanos, según la Ley de Agua Potable, y se encuentran en la lista de contaminantes peligrosos de la Ley de Aire Limpio, indica el informe.

La cuestión ha suscitado incluso un documental, Gasland (ver video), que muestra las reacciones de ciudadanos afectados frente a las posibles consecuencias.
La industria del sector niega que sea una amenaza para el medio ambiente o la salud pública y solicita más estudios. La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA), dependiente del Gobierno estadounidense, trabaja en un informe cuyos resultados no se esperan hasta 2012. El estado de Nueva York ha bloqueado la controvertida práctica en espera de sus conclusiones.

¿Es necesario el fracking?

Además de las posibles consecuencias negativas sobre el entorno o la salud, se cuestiona la necesidad en si misma de esta práctica. Matthew McDermott, de Treehugger, afirma que el fracking no va a hacer a EE.UU. más independiente energéticamente, al menos no en un grado significativo, y no sin grandes cambios de infraestructura. McDermott destaca un reciente estudio del Instituto Post Carbon que arroja serias dudas sobre la capacidad de gas natural de sustituir al petróleo como combustible de transporte, una de las posibles vías de desarrollo que defienden sus impulsores para las próximas décadas.
Greenpeace duda de que en España se pueda extraer gas natural con el fracking. Aunque tuviera éxito, solo lograría prolongar la dependencia de los combustibles fósiles y frenar a las energías renovables, "recursos que tenemos en abundancia", aseguran desde esta ONG ecologista.


jueves, 28 de julio de 2011

Casi 30% de España es hábitat protegido por la Unión Europea

España ocupa las primeras posiciones de la Unión Europea en número de hábitats protegidos, con casi 150.000 héctareas de zonas de especial importancia comunitaria, lo que representa el 27,2% de todo su territorio nacional.
Durante la última década, la Unión Europea ha hecho grandes esfuerzos para seleccionar las áreas más apropiadas para la conservación de los tipos de hábitats y especies más raras o amenazadas protegidas por las directivas (leyes europeas) de Aves y de Hábitats.

Resultado de ello, unos 26.000 lugares han sido incluidos en la denominada Red Natura 2000, que es considerada como la mayor red coordinada de áreas protegidas del mundo.
Los países con más territorio protegido

Junto a España, los países con un mayor porcentaje de superficie nacional bajo el paraguas de Natura 2000 son Eslovenia (35,5%); Bulgaria (33,9%) y Eslovaquia (29%).

Sin embargo, en todos estos casos hay que tener presente que sus respectivos territorios son muy inferiores en relación al de España y, en consecuencia, el esfuerzo de conservación no es comparable.

La designación de estas zonas, que pueden ser de Protección Especial para las Aves (ZEPAs) o Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), exige la adopción de medidas para garantizar el mantenimiento o reestablecimiento de su adecuado estado de conservación.

Los datos del último barómetro Natura 2000 de la Unión Europea, que se basa en la información transmitida por los Estados miembro, apunta a que la superficie total protegida en la Red alcanza casi el millón de hectáreas (949.910).

De ellas, 715.150 son terrestres y 198.760 marinas, y en conjunto suman el 17,5% del territorio de los 27 países miembro.
Entornos poco protegidos

Como la fase de puesta en marcha de Natura 2000 está ya muy avanzada, la atención se va desviando cada vez más hacia la gestión y restauración eficaz de los lugares dentro de la Red.

La obligación de aplicar las medidas de conservación necesarias está formalmente vinculada a la designación de lugares como Zonas de Especial Conservación (ZECs) dentro de los seis años que siguen a la adopción de los Lugares de Importancia Comunitaria (LICs).

La mayoría de los LIC fueron aprobados a finales de 2007, por lo que el plazo para la selección de las Zonas de Especial Conservación es cada vez más apremiante, y en algunos casos ya ha expirado.

Ello implicará la adopción de medidas positivas de conservación, no sólo, como hasta la fecha, medidas de salvaguarda con objeto de prevenir el deterioro de estos hábitats, así como el procedimiento de autorización de nuevos planes o proyectos que pudieran tener un efecto apreciable en los mismos.

Esto último es especialmente importante dado que hoy muy pocas especies o tipos de hábitats están en un estado de conservación favorable, de acuerdo con el estado de salud publicado por la Unión Europea en 2009.

Un caramelo esculpido en el corazón del Pirineo

Comienza el verano en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Con las primeras luces del día, la figura dorada de un quebrantahuesos otea las cumbres de las Tres Sorores, pico emblemático del parque. Mientras, mil metros por debajo, un grupo de sarrios se despereza entre manchas de pino negro y mantos de vistoso rododendro. En el fondo del valle, la corriente del río Arazas se desploma en la mítica cascada de la Cola de Caballo, que aguarda la llegada de montañeros avezados y excursionistas.

Circo de Soaso y las Tres Sorores: Cilindro, Monte Perdido y Soum de Ramond o Pico Añisclo
(de izquierda a derecha) desde la Faja de Pelay. 

Escalada al centenario

Las expediciones del botánico y geólogo francés Ramond de Carbonnières, que holló por primera vez la cima de Monte Perdido en 1802; el trabajo divulgador del fotógrafo y escritor Lucien Briet y las andanzas de otros pirineístas contribuyeron a que en 1918 el valle de Ordesa fuera declarado Parque Nacional. Es el segundo más longevo de España, tras Picos de Europa, y fue ampliado en 1982 hasta las 15.608 hectáreas que hoy conforman el macizo de Monte Perdido y los valles de Ordesa, Pineta, Escuaín y Añisclo.
Últimas luces sobre la cima de Monte Perdido (3.348 metros) desde el refugio de Góriz.
Punta y paredes de Mondarruego desde Torla.

Conocer y sentir la montaña

La mejor toma de contacto con el Parque oscense tiene lugar en el centro de visitantes de Torla. El reto, la sabiduría y la fuerza que representan las montañas se dejan sentir en la combinación de paneles informativos, maquetas y piezas audiovisuales que están a disposición del público. Este punto de información y exposición permanente recoge aspectos de la flora, fauna, geología, etnografía y hasta la mandíbula fósil de un cocodrilo que habitó en Ordesa hace 57 millones de años.
El Gallinero sobre un tupido bosque mixto desde la pradera de Ordesa
Centro de Visitantes de Torla. Panel introductorio al espacio "La vitalidad"
Pantalla de proyección y detalle del diván "Sensaciones"
Pantallas cilíndricas y escultura de cuerda.
Carteles informativos en la pradera de Ordesa. 

Sin temor pero con respeto

Varias decenas de rutas señalizadas surcan todas las vertientes del Parque Nacional. Hay que acudir a la montaña en compañía, sin temor pero con respeto y con la experiencia y la forma física que exige el itinerario que se desea realizar. La ropa y el equipo debe ser el adecuado, ya que que puede variar el tiempo y la temperatura durante la marcha, y siempre hay que consultar los partes meteorológicos que proporciona el personal del Parque. En los puntos de partida hay carteles con consejos, la normativa vigente y las características y duración aproximada de cada ruta. El recorrido más transitado de Ordesa es el que conduce hasta la fotogénica cascada de la Cola de Caballo. El trayecto salva un desnivel de 550 metros. La senda atraviesa un tupido bosque mixto y descubre a su paso las cascadas de Arripas, La Cueva y El Estrecho. Superado el desnivel se accede al circo de Soaso, un inmenso cuenco tapizado de hierba donde se forma el salto de agua más fotografiado del Parque.
Río Arazas a contraluz desde las cercanías de la pradera
Hojas de haya (Fagus sylvatica)
Hayedo
Calzadas de la Cueva (izquierda) y del Estrecho (derecha)
Cascada "Cola de Caballo".
Esqueleto de pino negro (Pinus uncinata), y Cascada de Cotatuero desde la Senda de los Cazadores. 

Una senda hacia el cielo de Ordesa

Los más preparados pueden tomar desde la pradera de Ordesa la exigente Senda de los Cazadores. La subida salva un desnivel positivo de 650 metros en algo más de una hora y  media y va trazando un excalestric por el hayedo hasta alcanzar los dominios del pino negro (Pinus uncinata), un auténtico equilibrista de los roquedos que crece a partir de los 1.600 metros de altitud y que pace acompañado de rododendros. Durante el ascenso fascina el Circo de Cotatuero rasgado por su interminable cascada y las vistas, cada vez más lejanas, del aparcamiento y la pradera. En el alto espera el mirador de Calcilarruego, un anfiteatro de vértigo con vistas frontales al Racón, el Gallinero y la Faja de las Flores. Con las reservas de oxígeno restablecidas, se llanea a continuación por la Faja de Pelay, un cinturón bajo la Sierra de las Cutas desde el que se obtiene una vista casi aérea del valle de Ordesa. Un encuadre privilegiado del surco que deja el río Arazas entre las hayas, del Circo de Soaso, Sierra Custodia y las figuras dominantes de las Tres Sorores.
Mirador de Calcilarruego con vistas al Gallinero y la Faja de las Flores. Bajo las nubes, a la izquierda el Casco, 
en el centro el pico Descargador y a la derecha La Torre.
Pino negro (Pinus uncinata) desde la Faja de Pelay. Al fondo el Pico de Otal y la Sierra de la Tendeñera.
Sierra de las Cutas sobre la Faja de Pelay.
Rododendro (Rhododendron ferrugineum). Arbusto perenne de alta montaña que florece en verano.
Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus). Rapaz osteófaga con una envergadura media de 2,5 metros.

España prohíbe el caracol manzana, una de las plagas arroz más dañinas mundo

Medio Ambiente ha prohibido introducir en España el caracol manzana procedente de países terceros, una de las plagas del arroz más importantes del mundo que origina graves daños.

 

En España, el caracol manzana se ha establecido en el Delta del Ebro, donde ha demostrado una elevada capacidad de dispersión y ha comenzado a causar perjuicios en las parcelas de cultivo de arroz.
Las medidas provisionales de protección contempladas por Medio Ambiente, recogidas en una orden ministerial que hoy publica el BOE, se refieren a las especies de caracoles acuáticos de agua dulce "Pomacea insularum" y "Pomacea canaliculata" -conocidas como caracol manzana-, para evitar su introducción y dispersión, en tanto la Comisión Europea adopta medidas de aplicación para toda la UE.

El Delta del Ebro es la primera zona europea donde se ha detectado este molusco que, además de constituir una grave amenaza para el cultivo de arroz del continente, puede dañar la biodiversidad en los humedales naturales, debido a su consumo voraz de un gran número de especies de plantas acuáticas autóctonas.
Además de prohibir la introducción del caracol manzana, la orden ministerial hoy publicada exige que las plantas de acuario procedentes de países terceros estén libres de formas vivas de esta plaga.

Asimismo, se contemplan medidas para prevenir la dispersión del caracol manzana desde la zona en erradicación del Delta del Ebro, a través de la maquinaria empleada en el cultivo del arroz.
En concreto, las cosechadoras que se trasladen desde las áreas con presencia del caracol manzana a otras zonas libres de esta plaga, deberán ir acompañadas de un certificado en el que se especifique que se ha efectuado la limpieza en dicha maquinaria.

Actualmente se está desarrollando con eficacia un programa de erradicación y control por parte de la Generalitat de Cataluña, que ha contado desde el principio con la colaboración financiera del Ministerio de Medio Ambiente.
Más información:
http://www.elcaracolmanzana.blogspot.com/


Sierra Nevada, ejemplo de buenas prácticas ante el cambio climático en las reservas de la biosfera

Es el único espacio natural español que participa en el proyecto internacional Glochamore, que desarrolla la UNESCO en 28 reservas de la biosfera.

La UNESCO ha elegido al espacio natural de Sierra Nevada como ejemplo de buenas prácticas ante el cambio climático. La designación ha tenido lugar en el marco de la conferencia internacional celebrada los días 27 y 28 de junio en Dresde (Alemania) bajo el lema "Reservas de Biosfera y Cambio Climático", ha informado la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

La agencia de las Naciones Unidas analiza en la actualidad el trabajo desarrollado por 564 reservas de la biosfera en materia de investigación, adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático en el horizonte 2008-2013. En este sentido, ha destacado la labor desarrollada en el enclave andaluz a través del Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada, "que contiene un exhaustivo programa de seguimiento y numerosos ensayos experimentales en materia de adaptación a la biodiversidad y de los sistemas de aprovechamientos de recursos naturales ante el cambio global", destacó la Consejería andaluza.

Sierra Nevada es el único espacio natural español que participa en el proyecto internacional Glochamore (Global Change in Mountain Regions), que desarrolla la UNESCO en 28 reservas de la biosfera de los cinco continentes. Sierra Nevada se considera la frontera más sensible a los cambios medioambientales en el continente europeo, y entre las características que la convierten en un enclave de gran valor para el estudio del cambio climático sobresalen su condición de cadena montañosa más alta de la Península Ibérica (alcanza los 3.479 metros) y unos ecosistemas con numerosas especies de flora y fauna ya desaparecidas en otras zonas. Además, en su interior viven unas 10.000 personas (casi 97.000 en total en el área de influencia) y recibe la visita de aproximadamente 1,5 millones de turistas cada año.
Más información del Espacio Natural:
http://reddeparquesnacionales.mma.es/parques/sierra/home_parque_sierra.htm

 

El 55% de las bombillas vendidas en España son ya de bajo consumo

Las lámparas eficientes suponen en la actualidad un 59% del total de la facturación

Más de la mitad de las bombillas vendidas en España en el primer semestre de 2011, un 55%, fueron de bajo consumo o fluorescentes compactas, frente a un 24% de bombillas convencionales, tal como se desprende de un informe elaborado por el grupo GfK Retail and Ilumination sobre iluminación y consumo.
Las lámparas eficientes suponen en la actualidad un 59% del total de la facturación en España, mientras que las convencionales o incandescentes solo representan un 9%, informa el grupo. Los datos referidos a España recogidos en el informe, elaborado a partir de las ventas auditadas en hipermercados y grandes superficies, "resultan más llamativos" en comparación con otros mercados europeos.

La venta de fluorescentes compactas representa un 45% del total en Francia y un 24% en Alemania. Al mismo tiempo, el informe añade que al comparar el mix de producto de lámparas convencionales -incandescentes y halógenas- y eficientes, "la ventaja de España todavía es mayor, ya que las bombillas eficientes representan un 74%, frente a un 62% en Francia y a un 41% en Alemania".

Por lo que se refiere a la facturación total, precisa que en los seis primeros meses del año ha sido de 12,5 millones de euros, obtenidos con la venta de cinco millones de bombillas. El grupo también apunta que, desde que comenzó a auditar el segmento de la iluminación en enero de 2011, "se ha observado que se trata de un mercado en pleno proceso de cambio", ya que "poco a poco, las bombillas incandescentes reducen su peso en el mercado". Mientras, otros formatos como las bombillas LED, que suponen un 2% de las ventas, "mantienen un crecimiento lento pero constante", añade. Las lámparas halógenas representan un 10% de las ventas y las fluorescentes se quedan en un 1%.

"Se observa que la eficiencia de las bombillas en el sector de la iluminación es uno de los factores que priman a la hora de decidirse por una lámpara u otra", explica el responsable del panel detallista de iluminación en GfK, Gabriel Gómez. "Poco a poco, los formatos más ecológicos alcanzan mayores cuotas de mercado y todo apunta a que el sector avanzará en esta dirección", concluye.