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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Canadá dice adiós al Protocolo de Kioto

El Gobierno canadiense se limitó a confirmar este lunes, con una declaración de una frase, que ya no forma parte del Protocolo de Kioto, una medida que los partidos de la oposición consideran "una vergüenza" en la historia del país.

La retirada de Canadá del Protocolo de Kioto se materializó el sábado 15 de diciembre, justo un año después de que Canadá comunicase a la ONU su decisión.


Pero el Gobierno canadiense no emitió ningún comunicado o declaración constatando su retirada del Protocolo de Kioto pese a que es la primera vez que Canadá se retira de un acuerdo internacional.

A preguntas de los medios de comunicación, Adam Sweet, portavoz del ministro de Medio Ambiente de Canadá, Peter Kent, confirmó hoy que "Canadá se ha retirado de Kioto" y añadió: "El ministro Kent lo anunció el año pasado".

Sweet no quiso elaborar las razones por las que el Gobierno conservador del primer ministro canadiense, Stephen Harper, se ha convertido en el primero del mundo en retirar al país del tratado tras su ratificación, o si la medida dañará la imagen internacional de Canadá.

Una vergüenza para el país
Pero el Partido Verde de Canadá señaló a Efe que la confirmación de la salida de Canadá de Kioto supone "una vergüenza" para el país.

Stéphane Vigneault, coordinadora de comunicaciones del Partido Verde, recalcó que es la primera vez en la historia del país que Canadá ratifica y luego reniega de un tratado internacional.

La líder del Partido Verde, la diputada Elizabeth May, señaló en un comunicado que la medida supone un "ojo morado" en la reputación internacional de Canadá.

"Esta decisión amenaza la imagen de Canadá en el mundo y, lo que es más importante, el futuro de nuestros hijos", dijo May.

Otra diputada, ésta del principal partido de la oposición, el socialdemócrata Nuevo Partido Democrático (NPD), también expresó su desconcierto por la retirada de Canadá de Kioto.
"Desgraciadamente, hace uno año Canadá se convirtió en el primer firmante que se retiró del Protocolo de Kioto", dijo Leslie, la portavoz de temas medioambientales del NPD a través de un comunicado.

"Mientras que el resto del mundo está avanzando en la lucha contra el cambio climático, Canadá se está quedando atrás", añadió la diputada socialdemócrata.
Las cifras proporcionadas por el Partido Verde confirman la afirmación del NPD.

En un año aumentaron un 17 % las emisiones
Mientras que en 1990 Canadá emitió 589 millones de toneladas de gases con efecto invernadero, en 2010 esa cifra se situó en 692 millones de toneladas, un aumento del 17 %, cuando, de acuerdo con los compromisos adquiridos por Canadá bajo el Protocolo de Kioto, el país norteamericano tenía que haber reducido sus emisiones un 6 %.

Hace un año, Kent dijo durante una rueda de prensa en la que anunció la retirada que "Kioto no funciona. Kioto es el pasado para Canadá. Invocamos el derecho legal de retirarnos de Kioto".

Kent añadió que como Canadá no iba a poder cumplir con sus compromisos con Kioto, el país norteamericano hubiera tenido que "transferir 14.000 millones de dólares de los contribuyentes canadienses a otros países, el equivalente de 1.600 dólares canadienses por cada familia".

El concepto de "transferencia de riqueza" ya lo utilizó hace años Stephen Harper para criticar el Protocolo de Kioto.

En 2002, cuando era líder del partido Alianza Canadiense, Harper escribió en una carta que el Protocolo de Kioto "es una conspiración socialista para chupar dinero de las naciones que producen riqueza".

Pero la decisión de Harper de retirar a Canadá de Kioto tiene sus partidarios.
Hoy Stephen Taylor, integrante de la Coalición Nacional de Ciudadanos, una organización conservadora de la que fue presidente Harper, creó una página de Facebook para celebrar el primer "Día de la Independencia de Kioto de Canadá".

"Hace un año, Canadá declaró que se salía del Protocolo de Kioto, empezando nuestro año de salida de este sumidero de dinero. Hoy es el primer día de nuestra libertad", dijo Taylor. 

Más información:
http://unfccc.int/kyoto_protocol/items/2830.php


Las zonas más áridas responden mejor y con más rapidez al déficit de agua

Las zonas más áridas son las que responden con más rapidez al déficit hídrico, ya que disponen de herramientas que les permiten adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes de disponibilidad de agua y a la escasez del recurso.



Así se pone de manifiesto en un estudio liderado por el investigador Sergio Vicente, del Instituto Pirenaico de Ecología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), cuyas conclusiones publica hoy la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).

Además de las zonas áridas, también responden con mucha rapidez a la sequía las zonas húmedas, aunque en este caso la falta de agua, aunque sea en un corto periodo de tiempo, provoca rápidamente un descenso de la actividad foliar y ralentiza el crecimiento de la vegetación.

En declaraciones a EFEciencia, Sergio Vicente ha observado que estos dos tipos de ecosistemas -las zonas áridas y las húmedas- reaccionan con mucha más rapidez a esa escasez de agua que el resto de zonas, entre ellas las "subhúmedas y las "subáridas", que cubren la mayoría de la península Ibérica o del territorio de la Unión Europea.

Como ejemplo de esas zonas áridas que reaccionan con rapidez a la sequía, el investigador ha citado el Sahel, en África, y en la península se correspondería con paisajes esteparios como el desierto de Los Monegros en Aragón o el del Parque de Gata en Almería.

Sergio Vicente ha subrayado además que en las zonas húmedas, donde las precipitaciones son abundantes y el suelo acumula índices elevados de humedad, ese déficit se acusa con mucha rapidez y en periodos también cortos, y la escasez de precipitaciones provoca la rápida morbilidad de árboles y vegetación.

Esa morbilidad como consecuencia de la escasez de precipitaciones se ha observado ya en regiones del Amazonas, en bosques boreales o en algunas zonas del noreste de Estados Unidos y Canadá. 

En el estudio liderado por Sergio Vicente han participado además científicos de la Universidad de Lisboa, del Instituto Politécnico de Setúbal y de la Universidad de Lusófona (Portugal), el Instituto de Ciencias Atmosféricas y Climáticas de Zúrich (Suiza) y la Estación Experimental Aula Dei del 
CSIC.
Aunque las zonas áridas y las húmedas son las que responden con más rapidez a esa escasez, la investigación concluye que los mecanismos que dirigen sendos procesos son muy diferentes, ha informado el CSIC.

Sergio Vicente ha precisado que la vegetación de regiones áridas posee herramientas que le permiten adaptarse rápidamente a unas condiciones cambiantes de disponibilidad de agua, mientras que en las regiones húmedas, por el contrario, los cortos periodos de falta de agua pueden desencadenar rápidamente un descenso en la actividad foliar y en el crecimiento de la vegetación.

La investigación apunta que en las regiones áridas y semiáridas, los impactos de la sequía suelen provocar una reducción de la actividad vegetal y del crecimiento de las plantas, pero rara vez provocan la mortalidad de los ejemplares o daños a largo plazo.

Por el contrario, en la vegetación de las regiones húmedas los impactos de la sequía serán probablemente diferentes, ya que suelen afectar a los tejidos vegetales debido a su baja tolerancia al estrés hídrico.

Para Sergio Vicente, "la respuesta de la vegetación frente a los déficit hídricos es un tema crucial que determina los patrones geográficos de la vegetación", y a su juicio los resultados son "particularmente relevantes" en el actual escenario de cambio climático.
Fuente:
http://www.csic.es/noticias
http://www.pnas.org/

Desierto de Monegros (Aragón)

Las cigüeñas de cabeza pelada dejaran de estar protegidas en EEUU

Las cigüeñas de cabeza pelada dejarán pronto de estar protegidas en Estados Unidos, tras treinta años consideradas una especie en peligro de extinción, según anunció hoy el Servicio de Pesca y Vida Salvaje de este país (FWS, en inglés).

La presencia de este animal, oriundo de los Everglades, aún escasa en esa extensa superficie pantanosa subtropical que ocupa prácticamente la totalidad del sur de Florida y que es de gran importancia medioambiental.


Sin embargo, según el FWS, en las últimas tres décadas estas cigüeñas, también conocidas como tántalos americanos o cigüeñones, han multiplicado su población y las áreas donde habitan, ya que se han adaptado incluso a vivir en las afueras de las ciudades.

Por ello, se ha decidido dejar de considerarlas como una "especie en peligro", y se planea rebajar su nivel de protección al de una "especie amenazada", aunque, "si la tendencia continúa, pronto dejará de atribuirse también esa categoría y dejará de necesitar de protección".

"Este es un buen día para las cigüeñas de cabeza pelada y para la conservación de especies" en general, celebró hoy el director de esta organización, Dan Ashe, en un comunicado, en el que se detalló que se ha abierto un plazo de sesenta días para que expertos e interesados expongan su opinión sobre esta iniciativa.

Esta decisión previsiblemente será bien acogida también por ciertas promotoras inmobiliarias que han visto cómo algunos de sus proyectos han sido rechazados o modificados a causa del estatus de especie en peligro de estas cigüeñas, lo que a su vez obliga a proteger sus hábitats naturales.

En peligro de extinción desde 1984
Mientras que en 1984, cuando fueron declaradas en peligro de extinción, se calculaba que había unas 2.500 parejas criando, en los últimos tres años esa cifra ha oscilado entre 7.000 y 9.000 parejas, en su mayoría en el sur y centro de la península de Florida, en Georgia y en Carolina del Sur, aunque también se encuentran en los estados de Misisipi y Carolina del Note.

Las autoridades apuntan que sólo en los Everglades en el pasado se llegaron a contabilizar hasta 20.000 parejas, por lo que hay colectivos que consideran que aún queda mucho terreno por recorrer antes de levantar por completo la protección. 

martes, 18 de diciembre de 2012

El Museo de la Evolución Humana de Burgos (España) presenta una nueva exposición temporal sobre Biodiversidad

La muestra ‘El bosque quemado’ se centra en la importancia del bosque para las personas y del fuego para la evolución humana.

El Museo de la Evolución Humana (MEH) de Burgos ha presentado hoy la muestra El bosque quemado, que se exhibe en la sala de exposiciones temporales del propio Museo y que permanecerá abierta hasta el próximo mes de marzo, en el horario de apertura del Museo, con entrada libre. La exposición plantea una reflexión sobre la importancia del bosque para las personas y del fuego en el curso de la evolución humana.

La muestra se basa en elementos expositivos visuales (para lo que se ha contado con la colaboración de la Agencia EFE Medio Ambiente y del Aula Medio Ambiente de Caja de Burgos) y cuenta además con elementos materiales, como suelos devastados, troncos quemados o la utilización de las carboneras, facilitados por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente y los Ayuntamientos de Retuerta, Fresno de Rodilla y Solarana, con la colaboración de la Diputación provincial. El objetivo es que el visitante de la exposición, además de información audiovisual, reciba diversas sensaciones.

El Museo cuenta además en su exposición permanente con un ámbito específico dedicado al fuego. El control del fuego se remonta a cerca de 800.000 años, aunque hay restos de su uso en Kenia hace 1’5 millones de años.

Hasta septiembre de 2012 se habían totalizado en España 14.050 incendios, con una superficie total afectada de 189.321 hectáreas (según datos del Ministerio). Tal y como señala la asociación conservacionista WWF, que también colabora en la exposición, el 60 por ciento de estos siniestros ha afectado a importantes espacios protegidos, como el parque nacional de Garajonay, el parque natural de Alto Tajo o el de las Fragas do Eume.

La exposición cuenta con distintos bloques. El primero está dedicado a los bosques ibéricos y muestra información sobre las principales especies arbóreas y sobre la acción del hombre en el bosque, y el segundo se centra en el bosque como espacio de alto valor para la convivencia entre flora y fauna. El tercero de ellos pone de manifiesto que el hombre siempre ha obtenido beneficios del bosque. En el Paleolítico, como recolector, sus frutos, semillas y hongos. En el Neolítico, ya la leña, carbón vegetal, la madera, la resina o los pastos.

El cuarto bloque se centra en el fuego, un logro en la evolución, y el quinto habla ya de los incendios de 2012. Finalmente, otros apartados hablan del bosque como inspiración artística, a través de los libros-caja de Miguel Ángel Blanco y las fotografías de Eduardo Nave.

Visitas didácticas
Hasta marzo, cuando concluya la muestra, se podrán realizar visitas didácticas gratuitas a las 13 y 19 horas. Según la información del MEH recogida por DiCYT, por las ocho exposiciones temporales que ha acogido el Museo hasta el momento han pasado más de 95.000 visitantes.

La exposición ha sido producida por el propio Museo de la Evolución, coordinada por Aurora Martín y con el asesoramiento de Javier María García, Álvaro Picardo y Miguel Ángel Pinto.

Un proyecto regional promueve la conservación de la biodiversidad de la Ribera del Duero

La Fundación Oxígeno impulsa, junto con otras entidades, un Observatorio que implica a las provincias de Soria, Burgos, Segovia y Valladolid.

Con el fin último de proteger a las especies y ecosistemas que conforman la biodiversidad de la Ribera del Duero, que se extiende a lo largo de las provincias de Soria, Burgos, Segovia y Valladolid, la Fundación Oxígeno con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, la Fundación Cajamar y Cajacírculo ha puesto en marcha un Observatorio que incluye diversas iniciativas. Para proteger a estas especies, especialmente las que se encuentran en regresión o amenazadas, tratan de incentivar actividades como la custodia del territorio y la planificación ambiental por parte de municipios y propiedades particulares, como tierras de cultivo y bodegas.

Como explica a DiCYT Roberto Lozano, presidente de la Fundación Oxígeno, el Observatorio de la Biodiversidad de la Ribera del Duero (OBIRD) “es una pequeña entidad que hemos generado en esta comarca con el fin de incentivar la conservación de la naturaleza a través de la implicación de los propietarios y de los pequeños municipios”. A lo largo de 2012 han desarrollado actividades en cerca de 60 pueblos de las cuatro provincias, donde se han organizado exposiciones y talleres para niños con el objetivo de concienciar a la población. Asimismo, avanza Lozano, se está trabajando en el diseño de una página web que albergará toda la información relativa a la biodiversidad de la Ribera del Duero y que se pondrá en marcha en las próximas fechas.

Otras de las actividades desarrolladas a lo largo de este año se centran en la restauración de unos antiguos rediles de ganado de la cañada real segoviana para su rehabilitación como centro de trabajo, con una sala de interpretación ambiental, un albergue y una destilería de orujos “con el fin de recoger un residuo, que además está muy valorado, y hacer un producto autóctono con una pequeña cooperativa con personas en riesgo de exclusión”.

En general lo queremos con este proyecto es generar ilusión y expectativas a la hora de trabajar en el medio rural, provocando inquietudes en agricultores, ganaderos y otro tipo de perfiles profesionales y en la población en general”, insiste el presidente de la Fundación Oxígeno.

Buenas prácticas medioambientales
El fin último, añade Lozano, es poner fin a algunas actuaciones problemáticas a nivel medioambiental promovidas por la PAC (Política Agraria Comunitaria) “como las concentraciones parcelarias o la roturación del baldíos y perdidos”. Asimismo, se trata de fomentar “la formación e información en buenas prácticas ambientales dirigida a agricultores y ganaderos, así como la divulgación y educación ambiental para la población en general”. Tal y como expresa el experto, la Ribera del Duero es una comarca de unos 100.000 habitantes que desconoce tener cerca especies en peligro de extinción tan importantes como el oso pardo o el lince, un desconocimiento “que puede llevar a su pérdida”.

En cuanto a la formación de agricultores y ganaderos en buenas prácticas medioambientales, se busca la realización de cambios “que puedan favorecer la conservación del paisaje y de estas especies”. Así, en la actualidad la Fundación trabaja con una quincena de ayuntamientos de la comarca para que las concentraciones parcelarias tengan en cuenta la preservación del ecosistema.

Las concentraciones parcelarias son un peligro porque muchas de ellas se han planificado hace años pero aún no se han llevado a cabo, y queremos que tengan en cuenta las zonas esteparias a preservar. Por eso trabajamos con los ayuntamientos de manera preventiva para que ya en la propia planificación se eliminen esas zonas como zonas de actuación y reparto de los propietarios y se queden para el bien común del pueblo”, precisa.

Respecto a los ganaderos, se trata por ejemplo de formar a los pastores que pasan por estas áreas esteparias. En este sentido, explica Lozano, “encontramos zonas donde están pasando 2.000 ovejas por la mañana y otras 2.000 por la tarde lo que hace que tanto la vegetación como la fauna vaya desapareciendo poco a poco”. De este modo, la Fundación informa a los ganaderos de la necesidad de que pasen con menor frecuencia por el mismo lugar. Por otro lado, trabajan con las bodegas de la comarca con el fin de que no destruyan pequeñas charcas o setos, por ejemplo, que se encuentran entre sus cultivos, pequeñas actuaciones “que pueden hacer que el paisaje y el entorno se conserven mucho mejor”.

Ribera del Duero
La Ribera del Duero es una comarca fundamentalmente agrícola recorrida por el río Duero en la que se encuentran multitud de paisajes y especies. Por ejemplo, en la parte que linda con la zona de pinares de la Sierra de la Demanda de Burgos y Soria se hallan bosques de pinar, encinar, sabinar o enebral, entre otras especies, y en esta “maraña” de bosques el sector agrícola está plasmado en terrenos de cereal de secano y viñas. Entre ellos encontramos baldíos y perdidos, tierras que están sin labrar desde hace años y que en la última década, debido a la PAC, se están roturando. “Un gran mosaico de colores, espacios, terrenos en barbecho, cultivos, viñedos, sabinares donde a primera vista parece que no hay grandes espacios esteparios representativos como en el sur de la península, pero que albergan especies en peligro de extinción como la alondra ricotí que, debido a este movimiento agrícola y a la construcción de las autovías que atraviesan la comarca, se han ido desplazando y perdiendo”. Además, la Ribera del Duero alberga otros lugares de interés comunitario como la zona Montejo de la Vega o los sabinares del Arlanza.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Un bosque de unas 6.000 hectáreas panameño alberga alrededor de 25.000 especies de artrópodos

La mayoría de las especies multicelulares en la Tierra son artrópodos que viven en los bosques tropicales.

La cifra muy superior en número a la de organismos estudiados hasta el momento, según un estudio de los bosques tropicales de Panamá, realizado por un equipo internacional del Proyecto IBISCA-Panamá y publicado este jueves en la revista Science.

La mayoría de las especies multicelulares en la Tierra son artrópodos que viven en los bosques tropicales, pero, dadas las dificultades de su recuento, se sabe muy poco acerca de su número exacto, incluso a la escala de un único bosque, según los investigadores, liderados porYves Basset, coordinador científico de la Iniciativa CTFS artrópodos en el Smithsonian Tropical Research Institute.

Por ello, fue necesario un esfuerzo de colaboración de 102 investigadores de 21 países para recoger e identificar los artrópodos de todos los rincones de la selva. En 2003-2004, el equipo de campo dedicó un esfuerzo de casi 70 personas por año en el muestreo de la selva tropical gracias a una grúa de construcción, plataformas inflables, globos, cuerdas de escalada a través de capas forestales, así como arrastrándose por el suelo del bosque a tamizar el suelo, trampas de cebo y artrópodos.

Más de 25.000 especies
Durante los siguientes ocho años, el equipo clasificó e identificó 130.000 artrópodos de un total de más de 6.000 especies. Incrementando los valores de diversidad obtenidos a partir de doce sitios en la muestra, el equipo fue capaz de calcular que hay más de 25.000 especies de artrópodos.

"Este es un gran número, ya que implica que por cada especie de planta vascular, ave o mamífero en este bosque, se encuentran especies de 20, 83 y 312 artrópodos, respectivamente", explica Basset. "Si estamos interesados en la conservación de la diversidad de la vida en la Tierra, deberíamos empezar a pensar en la mejor manera de conservar los artrópodos", añade Tomás Roslin, de la Universidad de Helsinki y uno de los 35 coautores.

"Lo que nos sorprendió fue que más de la mitad de todas las especies podrían encontrarse en una sola hectárea de la selva", dijo Basset. Así, Roslin agrega que se trata de una "buena noticia", pues para determinar la diversidad de especies de la selva tropical no es necesario muestrear áreas gigantescas sino que una hectárea puede ser suficiente para tener una idea de la riqueza regional de artrópodos regional.

"Otro hallazgo interesante fue que la diversidad de artrópodos herbívoros y no herbívoros podría predecirse con exactitud a partir de la diversidad de las plantas", dice Basset. "Al centrarse los esfuerzos de conservación en sitios diversos florísticamente, podemos encontrar una gran parte de los artrópodos bajo el mismo paraguas. Además, esto fortalece las ideas del pasado de que en realidad deberíamos basar las estimaciones de la riqueza global de especies en el número de especies de plantas", subraya Roslin.
Más información:
http://www.naturalsciences.be/science/projects/ibisca

La falta de presupuesto dispara la imaginación en Navidad

De la tediosa crisis se pueden rescatar algunos aspectos positivos esta Navidad, y es que con menos dinero hace falta más imaginación para que la adversidad económica no afecte a la decoración, los regalos y, sobre todo, el espíritu navideño que impregna estos días los hogares españoles.

Uno de los más beneficiados será el medio ambiente, puesto que el descenso del consumo que se espera este año respecto a otras campañas navideñas favorece el reciclaje y el ahorro energético tanto en los casas como en las ciudades; por ejemplo, el ayuntamiento de Lucena (Córdoba), decorará este año algunas calles con adornos navideños reciclados.

Sus vecinos han participado en talleres en los que han diseñado guirnaldas, estrellas y campanas a partir de botellas de plástico, de las que han aprovechado especialmente los tapones; "la crisis nos ha enseñado que existen otras opciones que permiten ahorrar recursos y dinero", expresan fuentes municipales.

Cada consumidor se gastará de media esta Navidad en España unos 514 euros-46 menos que en 2010-, según el último informe de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (Fuci), que desgrana el gasto por comunidades: Madrid y Valencia son las autonomías a la cabeza del gasto (600 euros), mientras que Canarias (430) y Extremadura (450), se encuentran en el otro extremo.

Otro estudio de la escuela de negocios Esade determina que este año el presupuesto navideño se dedicará a partidas clave como la alimentación y los regalos, con lo que el ahorro afectará, especialmente, a gastos destinados a la decoración y los juguetes.

Además, Esade advierte de que el 25 % de las familias españolas solo dispondrá de 300 euros para gastos navideños, así que la apuesta por una ornamentación navideña 'casera' puede ser una buena opción; por ejemplo, decorar el árbol con discos o bombillas fundidas resulta más barato que comprar cada año los adornos, muchos de los cuales contienen pinturas tóxicas.

Para el Belén, se pueden utilizar todo tipo de materiales para recrear el río, el portal o los establos, como cartón, telas, piedras y paja, siempre a gusto del decorador, quien puede elaborar las figuras del 'Nacimiento' con arcilla o pasta de papel.

La "fiebre consumista" de la Navidad, critican desde Ecologistas en Acción, ha puesto en peligro especies vegetales como los ruscos, el muérdago, los acebos y el musgo que acompaña al Belén, con lo que siempre es "aconsejable" buscar materiales alternativos que consigan el mismo efecto natural sin dañar el ecosistema.

Otra alternativa barata y ecológica a los artículos perecederos que se compran en las tiendas 'de todo a cien', muchas veces "irrespetuosos" con el medio ambiente, son los productos artesanos, según la Asociación de Artesanos de Madrid, ya que son bienes fabricados con materiales más duraderos-como la cerámica-, y sometidos a unos controles más estrictos.

En contra de lo que se cree, explican los artesanos, los productos más elaborados resultan más baratos porque, aunque suelen tener un coste mayor, valen de un año para otro, así que merece la pena invertir en calidad porque eso supone un "ahorro futuro".

En el caso de los juguetes, la Asociación de Artesanos propone prescindir de los de plástico, ya que muchas veces contienen plomo y materiales tóxicos que pasan unos controles que serían "imposibles" de superar por los productos autóctonos, sometidos a exhaustivas pruebas de seguridad y de calidad.

Los ecologistas piensan que la coyuntura económica jugará a favor del medio natural y, desde WWF, aseguran que "otra Navidad es posible", siempre que la imaginación sustituya a la comodidad, se reutilicen materiales y no se haga acopio de artilugios innecesarios o fácilmente perecederos, ya que los recursos "son limitados" y "hay que pensar" en la huella medioambiental de cada persona.

Calentamiento global y la amazonia

La investigación revela la sorprendente edad de algunas especies de árboles amazónicos, de más de 8 millones de años, lo que se demuestra que han sobrevivido a períodos anteriores calientes como muchos de los escenarios de calentamiento global

Nuevos análisis genéticos han revelado que muchas especies de árboles amazónicos son propensos a sobrevivir al calentamiento global provocado por el hombre, contrariamente a conclusiones anteriores de que los aumentos de temperatura causarían su muerte, según un estudio publicado en la última edición de 'Ecology and Evolution'.

La investigación revela la sorprendente edad de algunas especies de árboles amazónicos, de más de 8 millones de años, lo que se demuestra que han sobrevivido a períodos anteriores calientes como muchos de los escenarios de calentamiento global previstos para el año 2100 y que, problablemente, sobrevivirán al calentamiento futuro siempre que no existan otros cambios ambientales importantes, según escriben los autores, resume Christopher Dick, profesor asociado de ecología y la biología evolutiva y director interino del Herbario de la Universidad de Michigan (Estados Unidos).

Las sequías extremas y los incendios forestales afectarán a la Amazonía a medida que aumentan las temperaturas y los árboles probablemente sufrirán el impacto directo de las temperaturas más altas, por lo que los autores recomiendan que, además de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para minimizar el riesgo de sequía y los incendios, la política de conservación debe centrarse en la prevención de la deforestación para la agricultura y la minería.

El estudio está en contradicción con otras investigaciones recientes, basadas en modelos de escenarios de nicho ecológico, que predijeron la extinción de especies arbóreas en respuesta a aumentos relativamente pequeños en las temperaturas promedio del aire. Según uno de los autores del estudio, el doctor Simon Lewis, del Departamento de Geografía de la Universtity College of London, los hallazgos son una buena noticia para las especies de árboles amazónicos, pero advirtió de que la sequía y la sobreexplotación de los bosques permanece entre las principales amenazas para el futuro de la Amazonía.

"Mientras que las especies de árboles parece probable que toleren altas temperaturas del aire en la actualidad, la selva amazónica está siendo convertida para la agricultura y la minería, y lo que queda es que sea degradada por la tala de árboles y fragmentada por campos y caminos", dice Lewis.

Las 12 especies de árboles utilizadas en el estudio, representativas de la flora arbórea del Amazonas, fueron recogidas en Panamá, Ecuador, Brasil, Perú, Guayana y Bolivia. Para determinar la edad de cada uno, los investigadores extrajeron y secuenciaron el ADN y se determinó que nueve de las especies de árboles habían existido durante al menos 2,6 millones de años, siete de al menos 5,6 millones de años y la tercera, de más de 8 millones de años.

Con referencia a los eventos climáticos que se han producido desde que surgieron las especies de árboles, los autores hallaron que las especies de árboles habían sobrevivido climas más cálidos. Las temperaturas del aire a través de la Amazonía en el Plioceno temprano (entre hace 3,6 millones a 5 millones de años) fue similar a la gama media de proyecciones para la región en 2100 determinada por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).

Las temperaturas del aire a finales del Mioceno (5,3 hasta 11,5 millones de años atrás) eran casi lo mismo que las proyecciones del IPCC para la región en 2100 con algunos de los niveles más altos de emisiones de carbono, según las conclusiones de esta investigación.

Los glaciares de Ecuador desaparecerán en 70 años por el cambio climático

Los glaciares de Ecuador, que coronan volcanes de más de 5.000 metros de altura, desaparecerán en 70 años al ritmo actual de deshielo por el calentamiento global, lo que alterará el ecosistema de alta montaña y el volumen de agua para consumo humano, según los expertos.


Una situación similar se observa en Perú, Bolivia y Colombia, que comparten con Ecuador los glaciares "tropicales" de América.


Uno de ellos es el Antisana, una enorme mole de 5.753 metros de altura con dos conos volcánicos por cuyas quebradas bajan las aguas heladas que terminan en la mayoría de los grifos de los hogares de Quito, una ciudad de 2,4 millones de habitantes.

La previsible desaparición de los hielos eternos tendrá efectos en el frágil páramo que lo rodea, compuesto de extensiones de pajonales y gramíneas bajas, y donde habitan especies en peligro de extinción como el oso de anteojos y el cóndor.

La pérdida del líquido contenido en las nieves no es el gran problema, sino los efectos de la falta de ese foco frío en ese ecosistema, que actúa como una esponja, al absorber el agua de lluvia y del deshielo, dijo Jorge Núñez, el especialista en Ecuador del Proyecto de Adaptación al Impacto del Retroceso Acelerado de Glaciares en los Andes Tropicales (PRAA).

"Al afectarse los páramos tendremos daños irreversibles en la biodiversidad y la disponibilidad de agua, el almacenamiento y regulación del agua", alertó Núñez.
Tan solo un 8% del agua que baja del Antisana procede del glaciar, mientras que el resto sale del páramo, explicó María Victoria Chiriboga, directora de Adaptación al Cambio Climático del Ministerio del Ambiente de Ecuador.

Colombia, como Ecuador, tiene páramos, pero la situación es diferente en Perú y Bolivia, donde son escasos y donde el abastecimiento de agua depende más, por ello, de la precipitación y del agua almacenada en las nieves, dijo Núñez.

Perú concentra más del 70% de los glaciares andinos, Bolivia el 20%, mientras que Ecuador y Colombia cuentan con un 4 por ciento cada uno.

Su tasa de decrecimiento depende de factores como su ubicación y tamaño, pero en general es similar en toda la región, según Núñez.

Ecuador ha perdido el 30% de la masa de sus nevados en los últimos treinta años, por lo que a este ritmo desaparecerán por completo dentro de 70 años, dijo el experto.

En Bolivia el fenómeno ya se ha cobrado una víctima, el Chacaltaya, un pico de más de 5.400 metros de altura que perdió su capa blanca en 2009.

El culpable es el cambio del clima del planeta, que hoy en día es 0,8 grados centígrados más caliente en media que en la época preindustrial, según los científicos.

En Ecuador la subida ha sido de un grado centígrado en tan solo los últimos 50 años y en algunos lugares de la región andina ese alza llega a los dos grados centígrados, según Chiriboga.

"No hay medio humano capaz de detener el retroceso glaciar, lo que sí podemos hacer es trabajar para atenuar los impactos", dijo Núñez.

Y para ello es fundamental contar con datos sobre la atmósfera de la alta montaña, que es muy mal conocida en los trópicos. Para ello, los países andinos han instalado estaciones meteorológicas en algunos de sus nevados con apoyo del PRAA y de la cooperación internacional.

Ecuador vigila por ahora solo el Antisana, donde cuenta con tres instalaciones automáticas a diversas alturas y otras tres menores encima del hielo.

Las estaciones miden el viento, la radiación solar, la altura de la nieve, la precipitación, la temperatura y la saturación de agua del suelo, que revela la capacidad de almacenamiento del páramo.

Desde algunas de ellas se ve en mañanas claras el cono perfecto del Cotopaxi, otro volcán cuyo gorro blanco decrece cada día.

El cambio climático también mermará las cosechas en América Latina y generará inundaciones y sequías, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La subida de la temperatura en dos grados centígrados por encima del nivel actual provocaría daños crecientes en la región, que llegarían en 2050 a unos 100.000 millones de dólares, de acuerdo con sus cálculos.

Ese dato debería hacer que no solo los ministerios de ambiente se preocupen por los glaciares, sino también los de finanzas

El volcán Chimborazo (6310 m), localizado en la Cordillera Occidental, es el volcán más alto del Ecuador y se considera el más alto del mundo, si se tomara su altura desde el centro del planeta. Se encuentra cubierto por enormes glaciares que ocupan un área de 20 km2 y cuyo volumen de hielo se estima en más de 2 km3. No registra actividad histórica y sus últimas erupciones habrían ocurrido hace unos 7.000 años.

El planeta pierde 12 millones de hectáreas de tierras productivas al año

El secretario ejecutivo de la Convención de Lucha contra la Desertificación de la ONU (UNCCD), Luc Gnacadja, utiliza datos como esos para subrayar que la degradación de las tierras es "el mayor desafío medioambiental de nuestra era" y "la principal amenaza contra el bienestar global".


La desertificación es causa de pobreza
En una entrevista con EFEverde con ocasión de una visita a Madrid, Gnacadja, exministro de Medio Ambiente de Benín, incide en que la "desertificación" es la principal causa de que más de mil millones de personas en el mundo vivan en la pobreza, por la imposibilidad de cultivar o acceder al agua.


La ubicación geográfica de estos "mil millones de olvidados", que habitan en su mayoría en las zonas más deprimidas de África y Asia, ha dado lugar a que de los tres grandes convenios medioambientales de Naciones Unidas -Cambio Climático, Biodiversidad y Desertificación-, este último haya sido por el que menos hayan apostado las más de 190 naciones firmantes.


Durante años, los países se han negado a ponerle freno
"Los países desarrollados han pensado tradicionalmente que la desertificación es algo que pasa en zonas muy remotas y que combatirla no les iba a generar ningún beneficio; por lo que durante años se han negado a desarrollar mecanismos de financiación para ponerle freno", explica el secretario ejecutivo del UNCCD.



La desertificación afecta al bienestar global
Ese planteamiento es "totalmente erróneo": "la degradación del suelo no solo incrementa la pobreza y la mortandad infantil a nivel local; afecta a los océanos y al bienestar global", puntualiza Gnacadja.

En ese sentido, recuerda que la desertificación es una de las principales causas de las migraciones masivas en los países pobres, y que "la solución no es amurallar Europa para que no lleguen inmigrantes de África sino ayudarles a solucionar sus problemas para que no tengan que emigrar".


Para convencer a los países de que hay que pasar a la acción, Gnacadja propone dos fórmulas, una de las cuales sería "hablar de medio ambiente en términos macroeconómicos".


Como ejemplo pone el caso de Nigeria, donde buscar alternativas al pastoreo masivo que destruye el suelo supondría un coste de entre 50 y 200 dólares por hectárea, mientras que restaurar esas tierras del daño causado requeriría 1.100 dólares por hectárea.


El coste de la inacción es más caro que el de la acción
Luc Gnacadja, Secretario Ejecutivo del Convenio de la ONU de lucha contra la desertificación durante su visita a la redacción de EFEverde
"El coste de la inacción es infinitamente más caro que el coste de la acción", destaca Gnacadja, quien defiende que su planteamiento no es el de un "activista" sino el de un "futurista".

"La evidencia me ha convencido de que combatir la degradación de la tierra es sinónimo de luchar contra la pobreza y la inseguridad alimentaria, y de promover el crecimiento económico", apunta.

El secretario ejecutivo del UNCCD reclama también más "sinergias" en las políticas nacionales, ya que, a su juicio, el 75 por ciento de las respuestas que hay que dar a los tres grandes retos ambientales son comunes.


"A veces hago un ejercicio práctico cuando me reúno con los ministros de medio ambiente de los países, les digo enséñenme sus planes para frenar la pérdida de biodiversidad, adaptarse al cambio climático y evitar la degradación de la tierra", prosigue.


"La inmensa mayoría de las medidas de esos planes coinciden pero se tratan de manera separada, lo cual no solo es una sinrazón sino que conlleva la pérdida de importantes recursos económicos", agrega.


El cambio climático, otro factor para actuar
Gnacadja remarca, además, que el cambio climático "está haciendo más severas y frecuentes las sequías y la destrucción del suelo", y es uno de los motivos por los que "urge actuar".


Otro es que las previsiones de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) apuntan a que la demanda mundial de alimentos crecerá un 50 por ciento hacia 2030 con base en el incremento de población previsto.

"¿De dónde vamos a sacar las tierras para abastecer esa demanda? No nos queda más remedio que restaurar los campos degradados y evitar la desertificación", concluye.